La menstruación es un factor natural que ocurre en la vida de todas las mujeres. Cuando ocurre por primera vez, marca la transición de una niña a mujer. Pero, aunque sea algo tan natural, genera muchas molestias y preocupaciones a lo largo de la vida, y una de esas molestias es la alergia a las compresas.

Compresa de malla seca

¿Qué chica nunca se ha visto eligiendo entre las miles de opciones y modelos de compresas para estar preparada cuando llegue el momento de usarlas? Incluso nosotras, las mujeres, nos confundimos con la infinidad de modelos, marcas y opciones cuando vamos a comprar. Pero ¿cuál es el mejor modelo? ¿Cuál deberíamos elegir? Esa respuesta te la dará tu propio cuerpo según cómo reaccione al usarlas.

Ese modelo delgado que usa tu amiga, que casi no se nota ni con la ropa más ajustada, puede que no te ofrezca la misma seguridad a ti. Ese otro modelo con una fragancia tan agradable que “disimula” los olores naturales de la menstruación y que todas tus amigas recomiendan, puede que tampoco sea bueno para ti. ¿Sabes por qué? Nuestros organismos son diferentes y reaccionan de formas distintas. Y ya al primer día de uso, puedes notar que algo no está bien. ¿Alergia a la compresa? Pues sí, pocas mujeres saben de esto hasta que les pasa el problema.

La compresa es el método más utilizado por las mujeres y la variedad de materiales y opciones en las que se fabrican puede generar dudas a la hora de comprar. La alergia a la compresa, también denominada dermatitis de contacto, ocurre por el contacto directo de la piel con el material que la causa, y no siempre se descubre desde el principio. Algunas mujeres pueden confundir los síntomas de la alergia a la compresa con que el flujo menstrual está intenso, un cambio en el detergente con que lavan la ropa, o incluso al jabón o la crema hidratante que están usando. Por eso es bueno estar atenta a las señales ¡y dejar de sufrir de una vez por todas!

Para quienes sufren con la alergia, existen otras opciones que llegan para innovar y salvar a las mujeres de estas molestias, incluso del contacto directo con el flujo menstrual, que para muchas es una verdadera pesadilla cada mes. La copa menstrual es una de las opciones que está en el top de la lista de las mujeres modernas. Además de ser práctica, de larga duración, cómoda y elimina el contacto con el flujo, también es antialérgica y no produce ninguna reacción.

Los tampones internos también son muy buscados por las mujeres, aunque algunas no se sienten completamente cómodas por el hecho de que “se hinchan” durante su uso. Para otras, son el mejor invento del mundo porque no sienten que estén “sucias” durante su utilización. Cabe destacar que algunas mujeres también pueden ser alérgicas al tampón interno y, al notar ardor vaginal acompañado de picazón, es necesario consultar al ginecólogo.

Síntomas de la alergia a la compresa

La alergia a la compresa puede ocurrir de dos maneras: La primera es por el aumento de la temperatura, lo que ocasiona un aumento de la humedad en la zona genital asociada al uso de la compresa, que tiende a “sofocar” la región. La segunda es el contacto directo de la zona con el material de la compresa, que mezclado con la sangre potencia la alergia. Conviene recordar que en la producción de compresas se utilizan diversos materiales como plástico, algodón, fragancias y materiales absorbentes, y cualquiera de estos componentes puede causar una reacción alérgica.

Los síntomas más comunes de la alergia a la compresa son:

  • Enrojecimiento en la zona
  • Picazón intensa
  • Ardor

La piel de la zona tiende a resecarse y presentar una cierta “descamación” que puede extenderse hasta la ingle y a toda la región que esté en contacto con la compresa. Cuando se notan estos síntomas, lo mejor que se puede hacer es suspender el uso y cambiar el modelo que se utiliza. En la mayoría de los casos, cambiar el modelo o la marca de la compresa resuelve el problema. Los modelos que contienen perfumes y ofrecen una acción “súper seca”, aquellos con malla plastificada, son los más propensos a causar alergias. Para las personas alérgicas, lo más recomendable son los que indican en su descripción “cubierta suave”.

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