El nombre ni de lejos sugiere de qué se trata y si se lo preguntas a la mayoría de las mujeres, te responderán rápidamente que no tienen tocofobia. Pero, ¿realmente no la tienen? El nombre es poco conocido, pero lo que causa la tocofobia es más común de lo que imaginamos. La tocofobia es el miedo extremo al parto o al embarazo y se caracteriza por una verdadera fobia, o un sentimiento de desesperación al imaginarse en la situación de una gestante. A diferencia de aquel sentimiento natural de inseguridad y miedo a lo que está por venir, esta fobia provoca una verdadera angustia en quienes la padecen. ¿Qué mujer no se imagina alguna vez el nacimiento de un hijo y no siente ese nudo en el estómago al pensar en los dolores del trabajo de parto, las contracciones intensas y el momento de la expulsión del bebé? ¿Y en el caso de la cesárea, de la anestesia con aguja «gruesa» o de imaginarse siendo cortada? “Vaya, qué angustia” ¿Cómo serán los dolores, podré soportarlo?
IMPORTANTE: La tocofobia es un tema poco comentado, pero que merece mucha atención. En muchos casos, embarazadas con la fobia ponen en riesgo su propia vida y la del bebé debido a la desesperación de imaginar el momento de dar a luz.
Esas son dudas naturales de cualquier mujer, al fin y al cabo, ¿cómo permanecer tranquila ante un momento tan delicado y sabiendo, por los relatos de otras mujeres, cuánto se sufre, lo doloroso y lo peligroso que puede ser? ¿Cómo preparar tu mente para poder enfrentar estos momentos, vencer el miedo y realizar el tan soñado anhelo de ser madre? Pero esos miedos no encajan dentro de la tocofobia, ya que para ser caracterizada es necesario que el miedo sea extremo, robe tu paz e incluso dificulte la realización de tus objetivos y tu vida.
¿Cómo descubrir la Tocofobia?
Muchas mujeres que afirman no desear tener hijos pueden estar sufriendo de tocofobia sin saberlo. Ya que esta es una forma del subconsciente de bloquear el deseo de la maternidad debido a esos miedos incontrolables. Para aquellas que reconocen el “pavor”, sienten un miedo aterrador y, en la mayoría de los casos, se sienten inferiores a otras mujeres por no poder tener el mismo deseo de “dar a luz” como sus amigas y familiares, estos son síntomas de tocofobia. Escenarios como estos pueden llevar a la mujer a una depresión profunda y aparentemente sin explicación. Puede parecer extraño que una mujer tenga tanto miedo de algo tan natural en la vida femenina, como el parto, pero los especialistas en el tema indican que sucede mucho más de lo que imaginamos; en promedio, 1 de cada 6 mujeres presenta esta fobia.
Tipos de Tocofobia
Este miedo excesivo se clasifica en dos tipos: tocofobia primaria o secundaria: En la primaria, la tocofobia no tiene una edad específica para empezar, puede surgir en la adolescencia debido a momentos traumáticos relacionados con un parto familiar difícil o incluso por haber sabido de algún hecho vinculado al nacimiento de un bebé. Escenas de películas o incluso vídeos en internet también pueden impresionar y causar verdadero pánico respecto al tema. En cambio, en la secundaria, ocurre en mujeres ya adultas y puede ser consecuencia de situaciones traumáticas como abortos espontáneos, enfermedades durante el embarazo e incluso un parto con violencia obstétrica, lo que bloquea por completo el deseo de la mujer de gestar y volver a dar a luz. Estos miedos y pensamientos negativos terminan generando la sensación de inferioridad e incapacidad de cuidar de los hijos.
Síntomas de la Tocofobia
Las mujeres con tocofobia presentan síntomas característicos de otros tipos de fobia como:
- Ataques de pánico;
- Náuseas;
- Crisis de ansiedad;
- Pesadillas;
- Dificultad para concentrarse;
- Episodios de depresión
No existe una forma de prevención ya que es algo que ocurre generado por múltiples motivos y cada uno de ellos en su particularidad. Pero si sientes los síntomas de la tocofobia, es esencial buscar ayuda y si reconoces los síntomas en alguien cercano, también ofrecer apoyo. Muchas mujeres acaban anulando el sueño de ser madre debido a los miedos y traumas. En otros casos, resuelven no gestar un bebé y simplemente adoptar a un niño y no tener que pasar por todo el proceso de embarazo, trabajo de parto y nacimiento. Sin embargo, lo fundamental es buscar ayuda, vencer la fobia y tener una vida saludable.
Tengo Tocofobia y me quedé embarazada, ¿qué hago? (h3)
En el caso de mujeres que quedan embarazadas y tienen tocofobia, el problema se agrava aún más, ya que las crisis de pánico, la depresión y todos los síntomas que surgen pueden dificultar el embarazo e incluso afectar el desarrollo del bebé. El acompañamiento de un especialista es esencial para que la mujer logre superar sus miedos y vivir un embarazo tranquilo y saludable, y no pasar por una depresión posparto también. La cesárea electiva es una de las opciones para estos casos. Todas las mujeres son capaces de ser buenas madres y de vivir el momento del embarazo y el parto, que es un momento único e inexplicable. Basta con tener un buen seguimiento de control prenatal, buenos especialistas apoyando y el amor de la familia. La presencia y el apoyo de la pareja hace toda la diferencia en el tratamiento, incluso se recomienda que participe activamente en el proceso terapéutico y en todo el acompañamiento psicológico. También te puede interesar: ¿El parto normal duele mucho? Desmitificando mitos Foto: fsHH







