¡Todo sucedió tan rápido! Pero en el momento en que tuviste el resultado positivo en las manos, parecía que 9 meses tardarían una eternidad en pasar. Y solo bastó un parpadeo para que llegara el final del embarazo. El final del embarazo está rodeado de mucho cansancio, muchas prisas con los preparativos, muchas molestias físicas y, sobre todo, mucha ansiedad. Pensar que en cualquier momento el bien más preciado y soñado de tu vida estará en tus brazos, que ese pequeño ser que te ha dado patadas durante meses, que cambió tu apetito y tu humor en segundos, llegará al mundo, pone los nervios a flor de piel.

El final del embarazo es tenso para todas las mujeres, ¡créelo! Por más tranquila que haya sido toda la gestación, el final será agotador. Cada día menos ropa te quedará bien, los zapatos difícilmente serán cómodos, tendrás que vaciar la vejiga constantemente, incluso durante la madrugada.

Principales molestias del final del embarazo

El cuerpo de la mujer durante los 9 meses de gestación sufre varios cambios, de peso, de estructura, y todo trabaja para el gran día, el parto. La pelvis se abre, los órganos se desplazan1 para dar espacio al útero y que el bebé crezca dentro, y con ello los dolores y molestias ocurren inevitablemente.

Algunas mujeres pueden sentir estas molestias de forma más intensa que otras, dependerá de cómo reacciona su cuerpo a estos cambios o incluso de la preparación física que tenían antes de quedar embarazadas. Las molestias principales son:

Acidez

La acidez es un síntoma que puede acompañar a la embarazada desde el principio hasta el día del nacimiento2. Esto depende del tipo de alimentación, de tus hábitos y, en general, de tu suerte. El obstetra puede recetar medicamentos para aliviar, pero, en la mayoría de las embarazadas, lo que da mejores resultados son los cuidados con la comida y la cantidad, además de algunos hábitos, como evitar acostarse después de comer.

Dolor de espalda

El dolor de espalda es uno de los síntomas inevitables del embarazo, principalmente al final del embarazo3. Con el crecimiento de la barriga y el peso del bebé, la espalda de la embarazada debe soportar un peso extra y eso afecta totalmente las posiciones y la facilidad para sentarse y acostarse, resultando en dolores intensos. Algunas formas de aliviar esta molestia son usar una faja especial para embarazadas que ayuda a soportar el peso, aplicar compresas calientes en la zona lumbar y evitar esfuerzos físicos.

Hinchazón de piernas y cuerpo

La hinchazón es uno de los síntomas comunes y ya esperados por toda embarazada. Puede comenzar desde el inicio del embarazo, pero es más común en el segundo y tercer trimestre. La hinchazón ocurre por la retención de líquidos en el cuerpo, resultando en áreas como pies, tobillos y manos completamente «infladas». Para aliviar, la embarazada debe descansar con las piernas elevadas o, siempre que esté sentada, usar un apoyo para levantarlas. Evita estar sentada o de pie por mucho tiempo, no uses zapatos apretados y, si puedes, haz ejercicios que ayuden a la circulación.

Calambres

Los calambres son una de las molestias más frecuentes al final del embarazo. Dolores intensos e inesperados en las piernas y los pies ocurren sin aviso dejando a la embarazada prácticamente paralizada. Una manera de aliviar los síntomas es hacer estiramientos y, cuando ocurren, estirar la zona afectada. Beber mucha agua y consumir alimentos ricos en magnesio disminuye los calambres en esta etapa.

Falta de aire

Al final del embarazo es muy común que la embarazada se queje de falta de aire. Esto sucede debido a la compresión del útero sobre los pulmones, dificultando la entrada de aire. La mejor forma de controlar la molestia es sentarse, intentar relajarse y respirar profundamente para retomar el control de la respiración.

Insomnio

La alta ansiedad, miedos, preocupaciones sumadas a una montaña rusa hormonal al final del embarazo resultan en noches de insomnio. Muchas mujeres sufren con esto en el tercer trimestre y eso agrava todas las demás molestias por el cansancio físico y mental. Crear una rutina de sueño, evitar las siestas por la tarde, hará que tu calidad de sueño nocturno sea más saludable. Date una ducha tibia y relájate.

¿Cómo relajarse al final del embarazo?

Relajarse en la recta final del embarazo parece una tarea complicada, ya que es un momento increíble de entrega total y espera. Pero existen formas de controlar esa ansiedad y disfrutar cada segundo de este final.

Evitar el estrés y controlar la ansiedad traerá un final de embarazo más saludable y un mejor estado psicológico para el día del parto y el posparto. Te daremos 10 consejos para que puedas pasar este momento de la forma más placentera posible.

Dormir – La mayoría de las embarazadas sienten un sueño incontrolable, pero luchan contra este síntoma por no permitirse ser «perezosas» (excepto quienes sufren de insomnio). Dormir te hará relajarte, sentirte con más ánimo y lograr más calma. Haz una rutina de sueño y duerme todo lo posible, esto ayudará a que tu bebé sea tranquilo también después de nacer.

Relájate con música agradable – Evita lugares muy agitados en esta etapa, que te pondrán aún más ansiosa. Descansa con los pies elevados al sonido de una música agradable y relajante y aprovecha para acariciar y hablar con tu bebé.

Paseos– Intenta hacer planes que te den paz y tranquilidad, como un paseo al aire libre. Hay opciones de parques y clubes en todas las ciudades donde puedes desconectarte del estrés diario, leer un buen libro y relajarte.

Compañía agradable – En cualquier etapa de la vida hay personas «opinadoras» y desagradables, pero ahora es cuando menos las necesitas. Rodéate de personas agradables, con buena onda y conversación que te ayuden a hacer este momento más tranquilo y especial.

Baño tibio – Aunque debamos ahorrar agua y energía, date el lujo de tomar un baño tibio y largo de vez en cuando. Deja que el agua caiga sobre tu espalda, tu barriga, cierra los ojos y relájate. Aprovecha para acariciar tu barriga y sentir el momento.

Ejercicio – Aunque no tengas una vida «fitness», el ejercicio siempre ayuda a relajarse. Si no tienes una rutina de ejercicio, comienza con caminatas, estiramientos, que además de preparar tu cuerpo para el parto te darán paz mental y mayor autocontrol de la ansiedad.

Televisión e Internet – Aunque son buenas opciones para distraerse, hay que cuidar su uso. Evita ver programas, noticias o leer artículos que te pongan aún más ansiosa o nerviosa. Elige películas, vídeos y contenidos que te relajen o que te ayuden a prepararte para el cuidado del bebé.

Preparación del ajuar – Disfruta cada segundo del final del embarazo revisando los detalles, terminando lo que falta y ocupando tu mente en dejar todo como siempre imaginaste para la llegada de tu hijo. Cuida la ropita, la habitación y los recuerditos.

Baño de pies – Una forma deliciosa de relajarse y ayudar a deshinchar las piernas y pies, el baño de pies es maravilloso. Prepara una palangana con agua tibia y saquitos de infusión de manzanilla, anís o la que prefieras, y si quieres, añade unas gotas de champú de bebé. Sumerge los pies, cierra los ojos y relájate.

Aliméntate bien – La alimentación saludable es recomendable en todas las etapas de la vida, especialmente en el embarazo. Al final del embarazo, frutas, verduras y zumos naturales sirven no solo para nutrir a la mamá y al bebé, sino que aportan vitaminas que controlan la ansiedad y los niveles de estrés.

Mantén relaciones si te apetece – Al contrario de lo que muchos piensan, el embarazo puede aumentar la libido en la mujer. Sabemos que al final del embarazo el sexo se vuelve más difícil por el peso de la barriga, sin embargo, es fundamental hacerlo si te apetece y el médico lo permite.

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