Ansiedad. Esa es la palabra clave del tercer trimestre de embarazo. Ya te imaginas cómo está tu bebé formado dentro de tu barriga y, con cada día que pasa, el deseo de conocer al bebé que estás gestando aumenta más y más.
Al mismo tiempo que esperas con ansias la llegada del parto, te preguntas si serás una buena madre, si podrás con el trabajo que te espera en pocas semanas. No es difícil encontrar testimonios de mujeres en el tercer trimestre de embarazo preguntándose si tomaron una buena decisión al quedarse embarazadas, ya sea en el primer, segundo o tercer embarazo. Ese sentimiento de inseguridad puede aparecer en cualquier momento. ¡Pero debes saber que todo esto es pasajero! Seguro que, en cuanto nazca tu bebé, sentirás la seguridad, la firmeza y la disposición necesarias para cuidarle.
Cansancio
En esta etapa puedes sentirte más cansada que en el segundo trimestre de embarazo, en el que la disposición es una de las mejores cosas que pueden suceder tras un trimestre plagado de náuseas y vómitos1. La barriga, sin duda, está mucho más pesada que antes. Ahora, el bebé está en proceso de crecimiento. Su formación ya está completa y debe permanecer en el útero para ganar peso y también para que sus pulmones maduren y así pueda respirar por sí solo después del nacimiento.
Movimientos dolorosos
Las patadas y movimientos del bebé son más intensos y dolorosos. ¿Por qué será que al bebé le gusta patear las costillas de la mamá? Hasta respirar puede convertirse en una tarea nada fácil. La presión que hace el bebé y el útero en constante crecimiento durante el tercer trimestre de embarazo contra los pulmones puede dificultar la respiración. Levantarse, agacharse, darse la vuelta o ponerse un simple calcetín es una tarea de otro mundo.
¿Has visto alguna vez una tortuga boca arriba? No puede levantarse sola, ¿verdad? Pues la embarazada en el tercer trimestre se siente exactamente así. Hay momentos en los que la mujer se tumba y no consigue levantarse, además de quedarse sin aire en determinadas posiciones. Por eso es importante recibir ayuda en ciertas situaciones; ese empujoncito para ponerse las braguitas o los calcetines siempre será bienvenido. En este momento, ¡el papá puede ayudar mucho! Haz que tu pareja contribuya con la mamá en la vestimenta y en todo lo que sea necesario.
¿Cómo lidiar con las molestias del tercer trimestre de gestación?
Realizar una ecografía de más de 5 minutos tumbada boca arriba puede ser una tortura. Esto se debe a que el peso de la barriga sobre el diafragma dificulta la respiración. Por eso, si es tu caso, habla con el médico sobre la posición, ya que él seguramente te ayudará dándote una pausa o modificando la forma en que se realiza la prueba para que no te falte el aire.
Debemos recordar que la mejor posición para la embarazada es recostada sobre el lado izquierdo, ya que libera el peso sobre la vena cava, que lleva oxigenación al cerebro de la mamá y también al feto. También es posible que notes que tus pies se hinchan más, que tu corazón late más rápido y que tengas mucho más calor. Todo esto ocurre debido al exceso de circulación sanguínea en el cuerpo.
Humedad vaginal
La sensación de humedad vaginal también puede aumentar2. Es posible que, debido a la presión del útero sobre la vejiga, la mujer tenga pequeñas pérdidas de orina. Vale recordar que la orina tiene olor a pis; si hay algún episodio de pérdidas de líquido sin olor o con olor a agua lavandina, es necesario investigar más a fondo para comprobar la posibilidad de rotura de bolsa.
También pueden empezar a producirse pequeñas pérdidas de una especie de moco sanguinolento. Sin duda, se trata de partes del tapón mucoso. Pero si tienes cualquier duda sobre el origen de este flujo, consulta con tu médico. Él podrá decir si hay dilatación e indicios de trabajo de parto (prematuro o no).
Dolores
Los dolores de espalda son una constante compañía en este tercer trimestre de gestación. Además, puede haber dolores en las piernas y también punzadas en la vagina. En ocasiones, la mujer puede tener la sensación de que los huesos de la pelvis se están abriendo, de tan incómoda que es la sensación. Esto se debe al descenso del útero (más bajo) y al posible encajamiento del bebé en la pelvis3.
Pero el tercer trimestre del embarazo no es solo incómodo, ¡también tiene su parte buena! Preparar la ropita para la llegada del bebé, lavar, planchar y organizar los cajones es un placer sin igual para la mamá.
Preparar el nido para la llegada del bebé forma parte del instinto materno. La bolsa para el hospital y la habitación del bebé se preparan con todo detalle. No hay nada como esa sensación cuando todo está listo y solo falta la llegada del bebé.
Vídeo explicativo
Ahora es momento de preparar los recuerditos del nacimiento y también el baby shower o el té de pañales, según sea el caso. Si no has hecho la lista antes, ¡apresúrate, falta poco para que nazca tu bebé! También es posible hacer una sesión de fotos de embarazada. Quedará mucho más bonita con la barriga bien prominente y toda la familia alrededor.
Si tienes más hijos, involúcralos en este momento. Seguramente despertará el mismo amor por el bebé que está por llegar. Si tu médico no te ha dado su contacto, ¡pídeselo cuanto antes! Si notas algún cambio repentino o síntoma extraño, llámale de inmediato, o acude al hospital.
¡Es hora de prepararse para el parto! Si aún no has visto la maternidad y las rutas para llegar, ahora es el momento. Cronometra el tiempo que tarda cada trayecto en distintos momentos del día y la noche; ¿imaginas quedarte atrapada en un atasco durante el trabajo de parto? ¡Mejor prevenir!
También habla con tu médico sobre qué tipo de parto será posible tener. Si deseas un parto natural, debes saber que el nacimiento puede ocurrir hasta las 42 semanas de embarazo. También es posible ayudar a acelerar el trabajo de parto. Y, pensando ya en el parto, ¡mantén tu depilación al día!
¿Te imaginas llegar al hospital con una selva por depilar? ¡Elige la depilación que más te guste y dedícale especial atención! Si no quieres quitarte todo el vello púbico, puedes hacer una depilación más profunda, sobre todo si vas a tener a tu bebé por cesárea.
Consejo: Si aún no tienes a nadie para ayudarte en el posparto, es hora de organizarte. Si vas a quedarte sola con el bebé, haz un pequeño stock de productos básicos en la despensa, y si es el caso pide ayuda a tu suegra, cuñada, amiga o madrina del bebé.
Es momento de unir fuerzas para ayudar a la madre reciente, sea lavando los platos, la ropa, planchando la ropita, limpiando la casa o cocinando. ¡Lo agradecerás cuando llegue ese momento!
Consulta también: ¿Qué esperar en el segundo trimestre de embarazo?
Foto: Laurence Vagner, miss pupik








