Para quienes llevan algún tiempo intentando quedarse embarazadas y empiezan a sentir algunas cosas diferentes, es natural hacerse una prueba. Muchas mujeres compran la prueba de farmacia y entonces aparece un resultado positivo muy tenue. Se hacen la beta HCG y también muestran una cantidad baja de hormona, indicando un positivo. Repiten la beta después de un tiempo y notan que la hormona HCG ha bajado. ¿Entonces, era embarazo o no? ¿Qué pudo haber pasado entonces? La respuesta es: ¡un embarazo químico!

Si has pasado por esta experiencia, sabes que lidiar con el miedo y la frustración puede ser todo un desafío. Por eso, recomiendo buscar apoyo emocional con una psicóloga con experiencia en atención a mujeres que buscan quedarse embarazadas. Conoce el servicio de psicología para quienes están intentando concebir de Famivita y cuenta con la primera sesión de evaluación gratuita. Haz clic aquí y ¡descubre más!

Entonces, ¿Qué Es el Embarazo Químico?

El embarazo químico1 no es más que un cigoto mal implantado o que no evolucionó. Por recordar, un cigoto es un óvulo fecundado por el espermatozoide que se implanta, proceso conocido como nidación. En el caso del embarazo químico, el óvulo es fecundado, cae en el útero y no se implanta completamente.

La hormona HCG2 empieza a producirse ante la mínima señal de implantación, ya que es responsable de mantener el embarazo junto con la progesterona. El cigoto que no se fija completamente es eliminado días después con la descamación del endometrio, que es la menstruación. Pero entonces, ¿por qué algunas mujeres pueden detectar esta hormona incluso antes del retraso o muy temprano?

Como algunas mujeres son muy regulares o están muy ansiosas por saber si el tratamiento para quedarse embarazadas o los intentos han funcionado, se hacen la prueba muy pronto y logran detectar una cantidad mínima de HCG en sangre que, en ocasiones, puede dar un resultado indeterminado o negativo en algunos laboratorios, pero un resultado positivo en la prueba de farmacia. ¿Confuso? ¡Un poco!

Los factores que determinan un embarazo químico son sencillos y muy frecuentes:

  • Ausencia de menstruación (retraso por un corto periodo de tiempo)
  • Baja cantidad de HCG en sangre
  • Prueba de embarazo positiva y beta negativa
  • Menstruación poco después

¡El embarazo químico ocurre mucho! Muchas veces, la mujer tiene retraso menstrual y espera algunos días sin hacerse la prueba. Luego, menstrúa y ni se da cuenta de lo que ocurrió. La menstruación, aunque retrasa, viene rara, más roja y en más cantidad de lo normal, con muchos coágulos y más intensa. Puede haber habido o no fecundación, pero la mujer no lo nota.

Hace poco vi una investigación que decía que, en 1 año, una mujer podría quedarse embarazada 2 a 3 veces y no tener el cigoto implantado. El motivo de que estos “embarazos” ocurran no tiene explicación. Puede ser una selección natural o alguna deficiencia hormonal de la mujer3. Por eso, es importante llevar los análisis hormonales al día. Si estás intentando quedarte embarazada, hazte las pruebas hormonales cada 3 o 4 meses para asegurarte de que están en niveles normales.

Algunos médicos llaman al embarazo químico micro abortos o micro abortos de repetición. Si el médico lo constata, solicitará pruebas para saber la causa. No existe un término correcto, ya que no es necesario hacer un legrado y, muchas veces, la mujer ni siquiera se da cuenta de lo ocurrido.

Por eso, recomiendo que la prueba solo se realice después del retraso menstrual y con test de marcas confiables.

La frustración de saber que el embarazo no evolucionó es muy grande y puede afectar emocionalmente. Pero tranquila, porque el embarazo químico no perjudica futuros embarazos posibles.

Ver también: Embarazo Psicológico – ¿Cómo Reconocer las Señales?