Es muy común que los niños tengan que recibir muchas vacunas, especialmente en sus primeros años de vida. Todos sabemos la importancia que tienen y el peligro de no aplicarse las dosis correctas, en especial la vacuna pentavalente. Para que te hagas una idea, enfermedades como la rubéola, el sarampión, la meningitis y la poliomielitis pueden evitarse solo con las inyecciones, solo por mencionar algunas.

A pesar de aportar muchos beneficios, hay muchas vacunas, lo que trae más sufrimiento al bebé y más estrés para la madre y los hijos. Es en ese contexto que la vacuna pentavalente surge para resolver este problema y mejorar la forma en que se aplican las vacunas.

Esto es porque esta vacuna previene varias de esas enfermedades a la vez, lo que evita que las madres tengan que llevar a sus hijos tantas veces a los hospitales y centros de salud, y también evita que los bebés reciban tantas inyecciones.

ATENCIÓN: La vacuna pentavalente no es la única vacuna combinada existente, pero probablemente es la más conocida. También podemos mencionar la vacuna hexavalente como otra vacuna combinada muy conocida.

¿Cómo se aplica la Vacuna Pentavalente?

La vacuna pentavalente se administra normalmente en tres dosis, siendo la primera a los dos meses de edad del bebé. El intervalo entre cada dosis es de 60 días. Además, también se aplican refuerzos de la vacuna cuando el niño tiene 15 meses y entre los 4 y 6 años. La vacuna pentavalente puede aplicarse tanto en hospitales públicos como en privados.

¿Qué enfermedades previene la Vacuna Pentavalente?

La vacuna pentavalente tiene gran importancia para la salud del bebé porque previene muchas enfermedades a la vez. Sin la vacuna, la salud del niño corre un grave riesgo de verse debilitada y de que surjan problemas. Las enfermedades que previene la vacuna pentavalente son:

  • Difteria (Crup)
  • Tétanos
  • Tos ferina (Pertussis)
  • Hepatitis B
  • Infecciones causadas por Haemophilus influenzae tipo B

Explicaremos un poco más sobre cada una de estas enfermedades y cómo la vacuna pentavalente ayuda a prevenirlas.

Difteria (Crup)

La difteria es una enfermedad causada por un bacilo llamado toxigénico. Suele alojarse en órganos como las amígdalas, la laringe, la faringe, la nariz, además de otras regiones mucosas del cuerpo. La difteria, o crup, es una enfermedad transmisible, es decir, se contagia directamente de persona a persona a través de gotitas bacterianas que se expulsan al toser, escupir o estornudar.

La persona que no ha sido vacunada contra esta enfermedad puede contagiarse tanto de alguien infectado como de alguien susceptible. El cuello del niño infectado puede hincharse y, en los casos más graves, la enfermedad puede afectar el corazón y causar dificultades para respirar.

Tétanos

El tétanos es una enfermedad contagiosa, pero no se transmite de persona a persona. Esto significa que, para alguien infectarse de tétanos, es necesario pincharse con algún objeto, normalmente de hierro, como un clavo, tijeras o aguja oxidada, o incluso con vidrio sucio.

La enfermedad ataca el sistema nervioso central, dejando los músculos del cuerpo rígidos y dificultando el movimiento. La vacuna contra el tétanos incluso puede aplicarse después de heridas graves, y siempre que hayan pasado más de 10 años desde la última dosis de la vacuna.

Tos ferina (Pertussis)

La tos ferina es una enfermedad que también es transmisible de persona a persona por gotitas de tos, estornudos, saliva u otras secreciones. La enfermedad provoca grandes crisis de tos en los niños, siendo de al menos 21 días, aunque puede durar meses dependiendo de la gravedad de la situación. Además de esa crisis de tos, la dificultad respiratoria con un ruido intenso y el vómito también pueden presentarse.

Hepatitis B

La hepatitis B es una enfermedad que puede transmitirse a través de diversas secreciones de nuestro cuerpo como sangre, semen y fluidos corporales. El gran problema de la hepatitis B es cómo el cuerpo lidia con el virus, ya que cuando envía células para combatirlo, termina provocando la inflamación del hígado, el peor síntoma para los portadores del virus.

No existe tratamiento para esta enfermedad, por eso es importante que la vacuna se aplique correctamente. Conociendo un poco más sobre cada una de estas enfermedades, podemos entender mejor por qué la vacuna pentavalente es tan importante y por qué tiene tantos beneficios para los bebés.

Contraindicaciones de la Vacuna Pentavalente

La vacuna pentavalente no está indicada para niños que tienen algún tipo de alergia o hipersensibilidad a los componentes de la vacuna, así como tampoco para niños que, tras la primera dosis, hayan presentado alguno de estos síntomas: Fiebre por encima de 39°C, convulsiones, colapso circulatorio o encefalopatía dentro de los 7 días posteriores a la administración de la dosis anterior de la vacuna.

Reacciones de la Vacuna Pentavalente

Normalmente, las reacciones del cuerpo de los niños frente a la vacuna pentavalente son leves, limitándose a una enrojecimiento en el lugar donde se aplicó la vacuna y una leve fiebre. Sin embargo, hay casos en que ocurren reacciones más intensas, con fiebre alta durante solo un día (es importante destacar que si la fiebre persiste, debes acudir al médico) e irritabilidad en el niño. Incluso estas reacciones más fuertes se consideran dentro de lo normal, por lo que no hay motivo de preocupación.

Hoy en día vivimos en un mundo donde muchas enfermedades ya han sido erradicadas o controladas por la medicina y el simple hecho de vacunar a un niño puede librarlo de varias de ellas.

Vacunar a los niños es fundamental para prevenir muchas enfermedades. Sabemos que no es una tarea fácil llevar a los hijos a vacunarse siempre, y la dificultad aumenta con el número de niños que tienes a tu cuidado. Por eso la vacuna pentavalente es sumamente útil para facilitar la vida y lograr combatir todas estas enfermedades a la vez.

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