La piel humana es el órgano más grande del cuerpo humano1. También es el que más está expuesto al ambiente externo, por lo tanto, es claro que puede adquirir diversos tipos de enfermedades. Algunas de estas enfermedades son más fáciles de sobrellevar, como la micosis o el acné, por ejemplo, que son más comunes y las tratamos con cierta naturalidad. Pero también existen otras menos conocidas que pueden generar dudas, como el vitíligo, la rosácea o incluso la culebrilla, también llamada herpes zóster2, que requiere un tratamiento más específico, lo que puede asustar a muchas personas al principio. Por ser una enfermedad poco conocida y poco comentada, la culebrilla muchas veces puede causar vergüenza y molestias en diversas situaciones, aunque la enfermedad no sea tan perjudicial como muchos imaginan. La verdad es que muchas personas asocian la culebrilla solo con el virus de la inmunodeficiencia (VIH), lo que puede hacer que se sientan avergonzadas e incluso sufran cierto tipo de prejuicio. Pero para poder combatir esto y, más importante aún, para tener conciencia de lo que realmente hace esta enfermedad y cómo curarla, es necesario conocerla, así como sus causas, síntomas y tratamientos.
¿Qué es la Culebrilla?
La culebrilla es una enfermedad de la piel causada por el virus de la varicela, el mismo de la varicela. El virus permanece inactivo en el organismo de la persona hasta que algún día puede activarse de nuevo. Esto significa que solo las personas que ya tuvieron varicela pueden tener culebrilla, o herpes zóster. Las personas que nunca han tenido varicela, pero que entraron en contacto con el virus de la culebrilla, primero desarrollarán varicela y posteriormente el herpes zóster.
Principales Síntomas de la Culebrilla
Existen algunas fases de la enfermedad y cada grupo de síntomas aparece en una de ellas. Saber esto es importante para poder identificar en qué etapa se encuentra la enfermedad. Los primeros síntomas que una persona con culebrilla siente son:
- Hormigueo
- Ardor
- Picores
- Fiebre
- Dolores de cabeza
- Malestar
Después de esta primera fase, es común que la zona de picor se enrojezca y que aparezcan pequeñas ampollas. Estas ampollas normalmente están acompañadas de un líquido transparente o ligeramente amarillento. Generalmente aparecen solo en un lado del cuerpo y son más comunes en algunas regiones como:
- Tórax
- Espalda
- Rostro
- Alrededor de la cintura (esta es la zona más frecuente)
Tras un período de entre 4 y 6 semanas, estas ampollas tienden a secarse, pero pueden causar mucho dolor dependiendo del tamaño de la ampolla y de la región en la que se encuentre. Muchas veces las marcas que dejan pueden quedarse de por vida.
¿Cómo se Transmite la Culebrilla?
La transmisión de la culebrilla ocurre por contacto directo de persona a persona. Esto significa que cualquier tipo de contacto con las secreciones producidas por las ampollas del herpes zóster puede infectar a otra persona. A pesar de esto, esta no es una enfermedad que esté presente en el cuerpo el 100% del tiempo, apareciendo principalmente en situaciones de mucho estrés, cuando el cuerpo tiene una baja inmunidad o ante una fuerte exposición al sol.
¿Cómo se Trata la Culebrilla?
El tratamiento convencional de la culebrilla se realiza a través de medicamentos antivirales que atacan directamente al virus y disminuyen los síntomas3. Es importante resaltar que la vacuna contra la varicela también protege contra la culebrilla. Pero además existen otros tipos de tratamientos caseros, diseñados para aliviar las molestias y los síntomas en general de la enfermedad.
Tratamientos Caseros
Aunque todavía necesitan más base científica, los remedios caseros pueden aliviar los dolores y disminuir las ampollas causadas por el herpes zóster, pero no actuarán sobre el virus para eliminar los síntomas. Este tipo de tratamiento es ideal para quienes sufren con dolor o presentan síntomas muy intensos de la enfermedad. Los principales remedios caseros para la culebrilla son:
- Agua oxigenada aplicada en gotas directamente sobre las ampollas.
- Miel pura o jugo de puerro para aliviar el picor.
- Harina de avena aplicada sobre las heridas.
- Té de hojas de diente de león. Recuerde que el té es para beber y no para aplicar sobre las heridas.
- Gel de aloe vera aplicado sobre las heridas.
- Crema de semillas de pimiento picante aplicada sobre las heridas.
Estos son solo algunos de los tratamientos caseros que puedes realizar para que los síntomas como el picor, las ampollas y el dolor se alivien, pero es necesario que el tratamiento con antivirales también se lleve a cabo si realmente quieres mejorar.
Grupos de Riesgo
Aunque todas las personas que ya han tenido varicela tienen probabilidades de desarrollar culebrilla, existen algunos grupos con mayor riesgo de desarrollar la enfermedad, ya sea por la baja inmunidad del organismo que tienen estas personas o por algún factor particular en sus vidas. Estos grupos son:
- Personas mayores – Por baja inmunidad
- Portadores de VIH – También por presentar baja inmunidad
- Personas que no recibieron la vacuna contra la varicela
- Personas que han recibido un trasplante
- Pacientes oncológicos
La culebrilla es una enfermedad que puede aparecer en distintos tipos de personas y en diferentes etapas de la vida, aunque existan los grupos de riesgo. Saber qué es, cuáles son las consecuencias que puede tener y cuál es la mejor forma de tratarla es muy importante, no solo para que las personas que la padecen puedan curarse, sino también para desmitificar la visión que tenemos sobre ciertas enfermedades en la sociedad. Es muy importante tener conciencia y cuidado para no ser afectados por virus y bacterias, pero también debemos saber hasta qué punto nuestra protección no es exagerada y puede avergonzar a otras personas. Vea también: Dermatitis de Contacto en Niños – Causas, Diagnóstico y Tratamiento Foto: Asvmdrn







