Fontanela o simplemente mollera1, esta hendidura que es el espacio que el bebé tiene entre los huesos de la caja craneana y que sirve desde la función de resorte en el momento del parto, para facilitar el paso por el canal vaginal hasta cuando el bebé aún está en desarrollo y permite el crecimiento adecuado del cerebro del niño. Sin embargo, la craneostenosis ocurre cuando se produce el cierre prematuro de la fontanela, lo que provoca problemas para el bebé.

Normalmente la craneostenosis2 comienza a aparecer alrededor de los 3 o 4 meses de vida, periodo en el que el cerebro todavía se está formando y expandiendo dentro de la caja craneana. Los problemas que la craneostenosis ocasiona están todos relacionados con esta expansión cerebral, ya que la fontanela se cierra antes de tiempo, de manera precoz, y ese espacio para que el cerebro del bebé crezca queda restringido y entonces puede tener algunos problemas neurológicos con el desarrollo normal del cerebro. Además de comprometer la caja craneal con malformaciones, la craneostenosis puede favorecer en casos más graves la compresión cerebral, lo que puede causar lesiones neurológicas y traer muchos riesgos para el niño.

La craneostenosis no tiene una causa concreta para ocurrir, puede aparecer por diversos motivos, entre ellos el uso de ciertos medicamentos durante el embarazo, factores genéticos, malformaciones intrauterinas o incluso una infección que la madre y el bebé puedan tener durante el desarrollo fetal del niño. La enfermedad puede ser diagnosticada mediante exámenes de imagen como resonancia magnética y también una simple radiografía, sin embargo el tratamiento solo tiene una alternativa: la cirugía.

La cirugía de fontanela cerrada

El procedimiento consiste en la reconstrucción de la caja craneana del bebé. La cirugía de la fontanela abre espacio para que el cerebro crezca y es muy invasiva pero que trae resultados muy satisfactorios3. El niño que se somete a la cirugía soluciona la craneostenosis, pues se colocan placas en la reconstrucción de la cabeza y la deformidad, si la hubiera, pasa a ser mínima y lo más importante, la compresión cerebral desaparece. La gran mayoría de los casos se detecta en la consulta durante una visita rutinaria con el pediatra encargado del seguimiento. En caso de sospecha de fontanela cerrada, se orientará a la madre a llevar a su hijo al especialista, neurólogo pediátrico, para realizar estudios más profundos que permitan un diagnóstico preciso. João, hijo de Lorena, está a punto de ser sometido a la cirugía, después de recibir el diagnóstico de craneostenosis, fue derivado al procedimiento, vea el testimonio de Lorena Lima.

«Desde sus 2 meses de vida la mollera se fue cerrando poco a poco. Pero con 4 meses vino el diagnóstico de que ya se había cerrado completamente. Tuvimos que pedir hora con el neurólogo y entonces él solicitó una tomografía 3D y ahí sí tuvimos la confirmación. En el caso de João tendrá que pasar por una cirugía para reconstruir la caja craneana y dar espacio para que el cerebro se desarrolle. No está siendo nada fácil, saber que él aparentemente está perfecto, pero tenemos que hacer la cirugía para evitar mayores complicaciones en el futuro. Cada vez que le miro la carita y recuerdo que van a tener que abrirle la cabecita ya me ataca la desesperación, pero Dios tiene el control de todo porque él ¡es un elegido!»

La craneostenosis es fácilmente diagnosticada y el tratamiento es exclusivamente quirúrgico, así que vamos a ayudar a João a tener una vida normal y recuperarse totalmente de la craneostenosis.

Canal de Lorena Lima en YouTube Aquí

Vea también: Mollera del bebé y bolitas en la cara

Foto: Travis Grathwell, PRO Kaushal Vaidya