La infección urinaria en bebés es un problema muy frecuente y en la gran mayoría de las veces no es muy fácil de percibir, debido a los síntomas “enmascarados”. Pero ante cualquier señal que se note, se debe acudir a un pediatra inmediatamente.

Principales Causas de la Infección Urinaria en Bebés

La infección urinaria en bebés puede ser causada por diversos factores1, entre ellos los principales son: incontinencia urinaria, dificultad para orinar, fimosis (en el caso de los niños), después de cuadros de deshidratación e incluso en casos de reflujo urinario. La infección urinaria en bebés debe tomarse en serio y tratarse inmediatamente. La falta de un tratamiento adecuado puede provocar serios problemas de salud, entre ellos afectar la salud de los riñones.

Síntomas de la Infección Urinaria en Bebés

Los bebés aún no hablan y no logran expresar señalando lo que sienten, por eso es normal que los síntomas se evidencien a través de señales o el modo en que actúan durante el día. El primer síntoma muy común de la infección urinaria en bebés es el rechazo a alimentarse2. El rechazo alimentario normalmente ocurre debido a la irritabilidad del dolor o las molestias causadas por la infección. Otros síntomas que deben observarse son:

  • Orina de color más oscuro de lo normal;
  • Orina con olor fuerte;
  • Llanto o inquietud cada vez que hace pis;
  • Falta de apetito;
  • Irritabilidad;
  • Fiebre alta.

Diagnóstico de la Infección Urinaria en Bebés

El único medio de diagnóstico de la infección urinaria en bebés es a través del análisis de orina. Como los bebés usan pañales, puede parecer un poco complicado recolectar la muestra, ¿verdad? Pero gracias a la evolución de los laboratorios, hoy es posible hacer la recolección de forma simple y solo se necesita la colaboración del bebé para que sea rápida. Los laboratorios con recolección infantil ofrecen una especie de bolsita plástica recolectora que tiene un “adhesivo” que debe aplicarse en la zona genital. Normalmente, como el examen se solicita para la primera orina del día, la bolsita debe colocarse al bebé en el último pañal de la noche. En la primera orina se encuentra la mayor concentración de microorganismos responsables de la infección, que permitirán el análisis médico y la indicación del tratamiento adecuado, que será fundamental para un tratamiento ágil.

Cómo Evitar la Infección Urinaria en Bebés

La infección urinaria en bebés es muy común, ya que debido al “encierro” del pañal, muchos microorganismos pueden proliferar. Sin embargo, se deben tomar algunos cuidados para evitar que ocurra3. Cuidados simples como no dejar al bebé muchas horas con el mismo pañal y siempre higienizar adecuadamente los genitales en cada cambio de pañal. El uso de toallitas húmedas o algodón y agua tibia es esencial en cada cambio de pañal, recordando limpiar todos los pliegues y, en el caso de las niñas, abrir bien la vulva para hacer la higiene. Evite cambiar pañales en lugares poco higiénicos e incluso en cambiadores públicos. Una buena opción es utilizar un cambiador plegable de bolso que puede usarse donde sea necesario y debe higienizarse con alcohol cada vez que llegue a casa. Otro factor importante para evitar la infección urinaria en bebés es la higiene de las bañeras. Aunque la bañera sea un objeto de higiene diaria, también acumula gérmenes y puede haber proliferación de bacterias, que pueden causar infecciones urinarias en bebés. Lo ideal es higienizar la bañera diariamente o al menos cada 2 días, siempre lavándola y limpiándola con alcohol para combatir los gérmenes.

La Lactancia Materna Ayuda a Prevenir Infecciones

Puede parecer un poco fuera de contexto, pero sí, la lactancia materna es tan importante que merece resaltarse que también ayuda en la prevención de la infección urinaria y de otras muchas infecciones. Estudios ya han demostrado que la leche materna, si se mantiene hasta al menos los 7 meses de vida del bebé, protege contra infecciones, incluidas urinarias, y la protección se prolonga a lo largo de la vida del niño.

La Lactancia Materna Ayuda a Prevenir Infecciones

Puede parecer un poco fuera de contexto, pero sí, la lactancia materna es tan importante que merece resaltarse que también ayuda en la prevención de la infección urinaria y de otras muchas infecciones. Estudios ya han demostrado que la leche materna, si se mantiene hasta al menos los 7 meses de vida del bebé, protege contra infecciones incluso urinarias, y la protección se prolonga durante toda la vida del niño.

Higiene Genital en Niñas

Siempre escuchamos que la higiene en niñas debe ser más intensa, ¡y es una gran verdad! La genitalia femenina tiene pliegues y varias áreas que deben abrirse cuidadosamente para ser higienizadas. Cuando son pequeñas, las heces aún líquidas o pastosas pueden entrar en contacto con la vagina y por eso se debe higienizar minuciosamente cada vez que se cambie el pañal, impidiendo que restos de heces queden ocultos en algún rincón. Lo ideal es que la higiene de la vulva se realice siempre de adelante hacia atrás, evitando que la toallita se contamine con el culito y pase por la vagina. Con estos cuidados, disminuirá las posibilidades de que su hija sufra infecciones urinarias. Si está observando signos aquí descritos en su bebé, acuda a un servicio médico inmediatamente. Cuanto antes se trate la infección, menor será el sufrimiento del bebé al orinar o con las molestias que causa el problema.

Tratamiento para la Infección Urinaria en Bebés

Normalmente, el tratamiento para la infección urinaria en bebés es por vía oral. Después de realizar el examen de orina y de sangre si el pediatra lo considera necesario, se indicará el antibiótico ideal. Beber bastante agua también ayuda en el tratamiento. Aunque el bebé parezca estar mejor en los primeros días, no se debe interrumpir el antibiótico. El tratamiento debe realizarse durante el tiempo indicado por el pediatra, sin interrupciones. Si el tratamiento se interrumpe antes de tiempo, la infección urinaria puede volver con más fuerza y será necesario iniciar un nuevo tratamiento desde el principio. En algunos casos en los que la infección es grave, el pediatra puede indicar la hospitalización del bebé para que el tratamiento se realice por vía intravenosa y tenga mayor eficacia. En el caso de infecciones urinarias en bebés de hasta 3 meses, la hospitalización es una práctica médica habitual, buscando un tratamiento más rápido, debido a la baja inmunidad del bebé y la respuesta rápida de los medicamentos intravenosos.

Duración del Tratamiento

El tratamiento de la infección urinaria en bebés se realiza con antibióticos y puede tener una duración de 7, 10, 14 o hasta 21 días, dependiendo del tipo de infección detectada en el examen. Durante el tratamiento, ofrezca mucha agua al bebé y cambie el pañal varias veces al día, evitando que la orina se acumule por mucho tiempo. El tratamiento es sencillo y si se realiza correctamente se resolverá en pocos días. No deje de acudir a un pediatra o a urgencias si observa cualquiera de los síntomas descritos arriba. Vea también: Laringitis – Causas, Diagnóstico y Tratamiento Foto: heymattallen