Los callos, también conocidos como callosidades de la piel, tienen como principal característica el área endurecida, gruesa y rígida. Es un problema bastante común y puede ocurrir a cualquier edad, incluso en los niños. La principal causa del callo en niños son los zapatos apretados o incluso el roce intenso y repetido de la piel con el zapato. Los callos también pueden aparecer en otras áreas del cuerpo además de los pies, como las manos y los codos. Todos los callos que aparecen son causados por fricción repetida. Es muy común que los callos en los niños surjan en la fase del “estirón”, cuando el niño crece rápidamente y acaba usando los zapatos apretados en poco tiempo. Es necesario que los padres estén atentos al crecimiento de los pies y al uso de zapatos cómodos1.

Consejos Para Elegir el Calzado

  • Opta por calzados con punta redonda y más ancha, ya que son más cómodos;
  • Los zapatos de cuero o lona suelen ser más cómodos;
  • Evita los zapatos de plástico que suelen calentar más de lo normal y causar molestias;
  • Elige zapatos sin tacón o de suela baja;
  • La suela debe ser de material que favorezca la transpiración de los pies;
  • Opta por suelas de goma que reducen el riesgo de resbalones.

Los pies de los niños que todavía están en desarrollo son frágiles y necesitan atención y examen minucioso por parte de los padres, además de atención al calzado utilizado principalmente en el periodo escolar, donde realizan muchas actividades y necesitan total comodidad. Los calzados desgastados, suelas medio abiertas o con un lado más bajo que el otro, provocan un mal apoyo de los pies, además de poder dañar la columna debido al desalineamiento. Cambios en las uñas de los pies, quejas de dolor en las piernas o pies, o incluso tropezones frecuentes pueden ser señales de un calzado demasiado ajustado. ¡Estad atentos! Los callos no producen problemas graves, pero pueden ser bastante molestos, ya que dejan la piel ligeramente más gruesa y dura en la zona de fricción. En el caso de las niñas, puede ser algo vergonzoso al querer usar sandalias y tener la zona afectada expuesta.

Tratamiento del Callo en Niños

Normalmente, en casos más simples de callos en niños, la solución es simplemente dejar de usar el calzado que está causando el callo para que desaparezca por completo. Sin embargo, en casos más complejos, puede ser necesario algún tipo de tratamiento o incluso una visita al pediatra o al podólogo2. Existen casos de callos muy duros, dolorosos y que no desaparecen fácilmente.

Consejos para Tratar en Casa

Algunos cuidados pueden ayudar a hidratar y acelerar la cicatrización de la zona de los callos, como:

  • Exfoliantes e hidratantes (ayudan a eliminar la piel endurecida);
  • Crema de limón y patchouli (ayuda a suavizar e hidratar);
  • Vinagre de manzana (acelera el proceso de cicatrización del callo).

Durante el baño con agua tibia, se puede hacer una ligera exfoliación, hasta que toda la piel “muerta” sea eliminada de la zona del callo. Con el paso de los días, nacerá una piel nueva dejando la zona lisa nuevamente. La exfoliación debe hacerse de forma delicada, teniendo cuidado de no herir ni sangrar. Lastimar la zona del callo puede generar una infección y agravar aún más la situación en vez de resolverla. Los medicamentos y fármacos usados para eliminar callos y verrugas se llaman queratolíticos y antipapilomatosos y no están indicados para uso infantil3. Tienen en su composición:

  • Ácido salicílico;
  • Ácido láctico;
  • Fluorouracilo;
  • Urea.

Por eso, no utilices ningún medicamento que prometa eliminar los callos sin la prescripción de un médico especializado o la autorización del pediatra. En lugar de resolverlo, pueden generar problemas más serios para la salud del niño. En vez de medicamentos callicidas, existen en el mercado opciones de gel que prometen eliminar los callos. Ofrecen de forma natural el ablandamiento de la capa endurecida, tratando de forma delicada la zona. Habla con el pediatra para encontrar el mejor tratamiento para tu hijo. Consulta también: ¿Qué son las verrugas y cómo eliminarlas? Foto: Brachet Youri