Tener un hijo es uno de los mayores regalos que puede recibir un ser humano. El primer momento en que miras a ese pequeño ser que tú has gestado provoca una sensación única e indescriptible. Y aunque es un momento de enorme alegría, también es delicado, ya que pueden surgir diversos problemas, sobre todo si el bebé tiene tendencia a nacer con alguna enfermedad, es prematuro o el parto tuvo alguna complicación. Todas las mujeres pueden tener que pasar por esta dificultad y enfrentarse a un momento tan duro. Ser madre de UCI es dejar tu corazón latiendo fuera de tu cuerpo, bajo el cuidado de terceros; en algunos casos, tener que irse y despedirse, aunque quieras quedarte. Es dejar todas tus expectativas y planes con la esperanza de que la pesadilla termine pronto. Pero hay algunas cosas que puedes hacer para que este periodo de hospitalización de tu bebé no sea una completa pesadilla. Hoy vamos a hablar de cómo lidiar con esta situación y con los sentimientos que, inevitablemente, surgen en este periodo.
¿Cómo lidiar con el Impacto?
Lo primero que se debe tener en mente es que esta es la realidad. Aceptar la condición en la que está tu bebé es fundamental para que puedas mantener la calma y afrontar el impacto de ser madre de UCI. Por supuesto, no será algo fácil, tomará tiempo y habrá muchos momentos de verdadero desespero, especialmente cuando la evolución clínica del bebé tarde o incluso empeore. Hay que recordar que un bebé recién nacido es extremadamente frágil y, si nació con algún problema que lo llevó a la UCI, esa fragilidad es aún mayor. Eso significa que su estado clínico probablemente será inestable, es decir, habrá días de mejoría y de empeoramiento o días en que el médico simplemente no sabrá decirte cuándo podrá ser dado de alta. Este momento de racionalización es importante para enfrentarse al impacto e iniciar esta etapa junto a tu bebé en la UCI. Igual que el estado del bebé, estos días serán inestables. Algunos serán mejores, llenos de esperanza, y otros incluso devastadores. Mantener los pies en la tierra y la cabeza fría es importante, ya que tu bebé todavía te necesitará mucho.
Resuelve Todas Tus Dudas con el Médico
Otra cuestión importante que debe hacerse y que ayuda a enfrentar esta situación es despejar todas las dudas posibles con el pediatra de la UCI. Él es el responsable de hacer de vínculo entre tu bebé y tú. Es quien te ayudará y te dará las noticias buenas o malas que hay que dar. Es muy importante que preguntes todo lo que consideres necesario, aunque las preguntas te parezcan tontas, porque eso te calmará y te ubicará en la realidad del bebé. No hay nada peor que pasar por un momento tan angustiante sin saber exactamente lo que está ocurriendo. Todas esas dudas se pueden resolver con el tiempo, a medida que vayan surgiendo, ¡no tengas prisa! Un consejo importante que podemos darte es: No culpes al médico en caso de empeoramientos. Estará ahí para ayudarte e informarte de todo lo que pasa con tu bebé. Difícilmente será realmente culpa suya y descargar tu frustración o desesperación en alguien que te está ayudando no mejora la situación en absoluto, ¡así que mantén siempre el control!
Cómo Sobrellevar la Separación Temporal Entre Madre e Hijo
Más allá del miedo por la salud del bebé, uno de los principales dolores de una madre de UCI es sin duda la separación de su hijo. Un bebé necesita el contacto, el afecto de su madre en los primeros días, sobre todo para su recuperación y también para sentirse más seguro aquí fuera. Ese vínculo entre madre e hijo es esencial para desarrollar lazos eternos de amor y ternura que se forjarán y mantendrán a lo largo de la vida. Por eso compartimos aquí algunos consejos para aprender cómo sobrellevar la separación temporal y afrontar esta situación de forma más positiva.
Cuenta con la Ayuda de los Más Cercanos
Lidiar con este tipo de impacto definitivamente no es algo que se pueda afrontar sola y sin ayuda, así que contar con tus amigos, familiares y tu pareja es siempre muy importante en este momento. El apoyo de los demás es reconfortante. Ver que la gente comparte tus sentimientos hace que unos den fuerza a otros y esto ayudará a todos a pasar por esta situación sin caer en la desesperación. Por eso, no rechaces la ayuda cuando llegue; al contrario, acepta todo tipo de apoyo y cariño que recibas, te darás cuenta de lo importante que es.
Intenta Mantener la Calma
Por muy difícil que parezca este momento, mantener la calma es esencial. Piensa que tu bebé te necesita mucho y ahora es fundamental que conserves la calma para que, cuando sea la hora del alta, no estés totalmente desgastada mentalmente. Evidentemente, no es algo fácil ni sencillo de hacer, pero es absolutamente necesario. Visita a tu bebé todos los días, acompaña cada cuidado lo máximo que puedas, observa y pregunta por sus tratamientos, háblale y tócala/o siempre que sea posible. Puede parecer un poco extraño, manejar toda esta situación, las máquinas funcionando, la incubadora; pero él o ella necesita sentir que siempre estarás de alguna forma en contacto. Háblale a tu bebé y trasmítele calma, será importante tanto para él/ella como para ti.
Mantén el Pensamiento Positivo
Uno de los principales consejos para sobrellevar esta separación temporal es estar segura de esto: Sólo es temporal. Con el tiempo tendrás a tu bebé en tus brazos para cuidar, alimentar y verlo crecer feliz y sano. Es cierto que cuando su estado de salud es frágil, existen aspectos negativos, pero no hay que centrarse en ellos. En primer lugar porque no aporta nada pensar que el bebé puede empeorar o que tendrá que permanecer más tiempo internado, eso solo te hará sentir peor, aumentando los miedos y las inseguridades. Mantén una actitud positiva, porque eso será lo que te dará fuerzas para afrontar la situación. 
Cuida También Tu Salud
En medio de esta vorágine de preocupaciones y tristeza, la salud de la mujer queda de lado y no podemos dejar de recordar que la madre acaba de dar a luz y necesita cuidados. Con tanta preocupación, es normal que sea difícil pensar en descansar, pero es fundamental tener precaución. Para estar lista, bien y sana para recibir a tu bebé cuando llegue el alta, son necesarios cuidados. Eso significa que debes alimentarte bien, mantener la estabilidad emocional y no dejar que la situación te desborde y, siempre que sea posible, descansa. No cuidar de tu salud en este momento solo hará que la situación se agrave, ya que luego el bebé necesitará de ti para alimentarse y recibir tus cuidados. ¡Piénsalo! Ser madre de UCI definitivamente no es una tarea sencilla y exige mucho de tu fortaleza psicológica, algo que puede preocupar ya que acabas de salir del embarazo. De cualquier manera, es necesario encontrar fuerzas para luchar junto a tu bebé y, en el momento adecuado, finalmente llevarlo a casa. Esa sensación también es indescriptible, increíble. Hay muchas emociones que surgen durante el proceso de embarazo hasta el parto, y tener un bebé en la UCI no solo hace aflorar muchas de ellas, sino que además enseña valiosas lecciones sobre el amor, la esperanza y la paciencia; ya que todas las madres de UCI necesitan mucho de estas tres cosas para superar esa etapa. Consulta también: Bebés Prematuros – Cuidados y Atención Especial Foto: Calleamanecer







