La llamada muerte súbita en bebés, o también conocida como muerte de cuna, es la muerte de un bebé aparentemente sano que ocurre sin explicación. Ni el médico ni la autopsia encuentran una razón para el fallecimiento, siendo diagnosticado como muerte súbita. Este hecho no se considera una enfermedad específica, la muerte súbita en bebés es considerada la principal causa de muerte entre bebés de un mes hasta un año de vida. Aunque se han realizado investigaciones y estudios sobre el tema desde hace más de 20 años, hasta el momento no se ha encontrado ninguna respuesta significativa. El problema no puede ser evitado, sin embargo, algunos cuidados ayudan a disminuir los riesgos, como la forma de colocar al bebé para dormir, por ejemplo.
Estudios han comprobado que un número muy grande de bebés que fallecieron debido al síndrome de muerte súbita estaba relacionado con madres fumadoras. También se incluyen como factores de riesgo:
- Bebés prematuros y con bajo peso
- Madre consumidora de drogas
- Madres con edad entre 13 y 19 años
- Alimentación con biberón
- Posición al dormir
- Antecedentes de muerte súbita en la familia
La exposición del feto al tabaco puede causar trastornos pulmonares que afectan directamente el funcionamiento de los pulmones, los cuales pueden dejar de funcionar repentinamente. El hábito de dormir boca abajo también se señala como un fuerte indicio, ya que el bebé no consigue controlar la respiración como debería.
¿Cómo Disminuir los Riesgos de la Muerte Súbita?
La mejor manera de poner a dormir a un bebé es con la panza hacia arriba o de lado. Se deben retirar almohadas, juguetes y cualquier objeto que pueda presentar riesgo de asfixia dentro de la cuna, incluidos edredones, sábanas e incluso protectores. Los bebés que duermen con los padres también corren riesgos de sofocación, incluso por mantas y almohadas. Si los padres son fumadores, consumen calmantes o tienen el sueño profundo, los riesgos aumentan aún más.
El consumo de tabaco durante el embarazo es perjudicial para la salud del feto, y tras el nacimiento, los riesgos de muerte súbita para los bebés que tienen contacto directo con el humo también son altos debido a la inhalación, que es tan intensa como para el adulto que fuma directamente el cigarrillo. Como sus pulmones son frágiles, el riesgo es aún mayor, por eso, evite ambientes donde haya fumadores.
No exagerar en el abrigo y mantas del bebé también es una forma de prevenir, ya que el sobrecalentamiento del cuerpo puede también ser causa de muerte súbita. Se recomienda verificar la temperatura corporal del bebé por el cuello y el abdomen, nunca por las extremidades como pies y manos, que suelen ser más frías que el resto del cuerpo.
Mantas ligeras son suficientes para abrigar al bebé dentro de la cuna. Para cubrir la cama deben utilizarse sábanas con elástico para que puedan fijarse correctamente al colchón, evitando que el bebé logre tirar de ellas y cubrirse la cara, causando asfixia. Visitas frecuentes al pediatra también son de suma importancia para un adecuado seguimiento de la salud y el desarrollo del bebé. Las vacunas obligatorias deben ser administradas en el plazo señalado en la cartilla de vacunación, evitando así la mayoría de las infecciones.
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Foto: Anton Diaz, Vinci Tan







