Se suele decir: mi hijo sufre de adenoides. Como si fuera un problema de salud o una enfermedad. Cuando en realidad, las adenoides en los niños, al igual que las amígdalas, forman parte del sistema inmunológico responsable de producir anticuerpos.
Las adenoides en niños o vegetaciones como se las conoce popularmente, tienen la función de defender la entrada de agentes extraños en el cuerpo. Suelen ser más grandes en los primeros años de vida y reducen su tamaño con el paso de los años, normalizándose aproximadamente entre los 6 y 7 años de edad. Sin embargo, en algunos casos, se nota que el niño respira por la boca y ronca al dormir; estos son señales evidentes de que la adenoide está impidiendo el paso del aire, causando una obstrucción nasal y provocando algunas molestias incluso durante el sueño.
El niño duerme mal, está inquieto y esto puede afectar a su desarrollo, ya que es durante el sueño cuando se producen las hormonas del crecimiento. Además, como está internamente conectada a las regiones del oído, garganta y nariz, puede iniciar un proceso infeccioso, uno tras otro, por ser puerta de entrada de bacterias y virus. En algunos casos aislados y considerados más graves, el crecimiento de la adenoide puede comprometer la audición o generar otitis frecuentes. En el desarrollo psicomotor puede afectar el rendimiento escolar e incluso alterar el desarrollo del cráneo, causando malformaciones. Todos estos cambios también afectan la forma de los dientes, el hueso de la mandíbula y la parte interna de la boca.
En estos casos, donde además de las molestias, infecciones y daños al desarrollo se observan, se recomienda el tratamiento con un especialista. Normalmente, el tratamiento se inicia a través de medicamentos, cuyo objetivo es solventar el problema de las adenoides en niños. Existen casos que no responden a estos tratamientos, y entonces es necesario una reparación quirúrgica.
Cirugía de Adenoides Infantil
Después de diagnosticarse la adenoiditis mediante exámenes como la radiografía de la cara y la endoscopía nasal, y descartado el tratamiento con medicamentos como antibióticos, puede indicarse la cirugía de adenoides infantil. La cirugía de adenoides es un procedimiento considerado bastante simple y seguro, que consiste en la remoción del exceso de mucosa en la zona afectada, liberando el paso del aire. Es necesaria la aplicación de anestesia general para la extracción, y puede realizarse conjuntamente con la cirugía de amígdalas, si el especialista lo considera necesario.
Tras la realización de la cirugía de adenoides infantil se requiere reposo absoluto, especialmente en las primeras horas después de la intervención, para evitar el riesgo de hemorragias y sangrados. Normalmente se necesitan de 4 a 7 días para la recuperación total, aunque en algunos casos puede extenderse. Además del reposo, se recomienda una alimentación adecuada para ayudar en la cicatrización. La ingesta de muchos líquidos se aconseja para una mejor y más rápida recuperación, debiéndose evitar la leche y sus derivados considerados líquidos grasos, ya que pueden obstaculizar el proceso de cicatrización.
Zumos, helados, gelatina, yogures y alimentos licuados son los recomendados, dando preferencia a los alimentos fríos que actuarán directamente en la cicatrización de la cirugía de adenoides infantil. Los alimentos sólidos deben evitarse al menos durante 7 días, para evitar sangrados y dolores en la zona reparada.
Es común presentar fiebre baja en los primeros 3 días, acompañada de pequeños sangrados. En caso de sangrado excesivo, se debe acudir al médico de inmediato. El dolor y la incomodidad en los primeros días es inevitable, sobre todo en la zona de la garganta y la mandíbula, lo cual ocurre debido a la posición durante la cirugía, pero puede aliviarse con el uso de medicamentos para el dolor.
No todos los especialistas recomiendan la cirugía de adenoides en niños, considerando que después de algunos años el tamaño de la adenoide disminuirá naturalmente, con lo cual también disminuirán las inflamaciones y molestias. Si no mejora con el paso de los años y persisten las molestias, especialmente al dormir, la cirugía puede realizarse incluso en la etapa adulta.
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