Si la respuesta es «depende» ¿parecerá mal respondida? ¡Es que de verdad, depende! Depende de muchos aspectos: Tiempo de uso, modelo, si está bajo la supervisión de un adulto, lugar en el que se utiliza, ¡es bastante complejo! No en vano es uno de los temas más polémicos cuando hablamos de juguetes o accesorios para bebés. Los andadores para bebés son realmente tentadores, tanto para el niño, que se deslumbra con la libertad y movilidad que adquiere instantáneamente, como para los padres, que se encantan viendo a su hijo explorar nuevos movimientos y de paso ganan algunos minutos de “descanso”.
Alerta para los padres
Pero es justamente ahí donde reside el verdadero peligro. El andador para bebés requiere más que nunca la supervisión atenta de un adulto, de lo contrario los riesgos son enormes y las consecuencias pueden ser graves. Otro punto que algunos especialistas defienden es el daño del andador por forzar la columna del bebé durante mucho tiempo, manteniéndolo de pie. Sin embargo, está comprobado que lo que realmente hace daño es el uso excesivo y no el uso en sí. Las mamás, siempre preocupadas por el bienestar de sus hijos, especialmente cuando se trata de seguridad, dudan en comprar o no el andador. Por eso seleccionamos algunas informaciones importantes para ayudarte a comprender mejor los pros y contras de este equipo.
Por qué el andador para bebés es peligroso
Algunas investigaciones realizadas en Brasil y en otros países del mundo señalan que el andador es el equipo infantil responsable del mayor número de accidentes y lesiones. Una investigadora de Suecia llegó a publicar la conclusión de un análisis de casos de traumatismo craneal en niños menores de 4 años en el que señala al andador como el equipo infantil más peligroso, seguido de los juguetes de parque infantil.
Venta prohibida
En algunos países la venta de andadores para bebés ya fue prohibida y genera grandes discusiones sobre la restricción de su uso, principalmente entre los profesionales del área de la salud. Algunos estados brasileños también adoptaron la prohibición, pero el tema sigue generando mucha polémica. El modelo de andador para bebés cuestionado es aquel tradicional en el que el niño se sienta en el medio, con los pies tocando el suelo, empujando el juguete hacia adelante y hacia atrás. Según los especialistas, el juguete puede llegar a alcanzar una velocidad de 1m/s, lo cual es mucho para un bebé de pocos meses que no tiene ningún control ni noción de los riesgos.
Principal riesgo del andador
Al circular libremente por el entorno, el bebé está propenso a pasar con el andador encima de algún juguete o cualquier objeto que esté en el suelo, incluso escalones, haciendo que el equipo se vuelque hacia adelante y el bebé sea lanzado. En ese momento, según las investigaciones, la cabeza es la primera en ser golpeada, de ahí el alto índice de traumatismo craneal en accidentes ocurridos con este equipo. Existe también el peligro de que el niño en el andador acceda a lugares peligrosos como escaleras, cocina y piscina, por ejemplo. La supervisión integral de un adulto es imprescindible para evitar cualquier tipo de accidente.
Cuidados para evitar accidentes
Otros cuidados son esenciales para reducir los riesgos y garantizar la seguridad y bienestar de tu bebé, que, al final, con o sin andador necesita cuidados a tiempo completo. Mira algunos consejos:
- Cualquier equipo o juguete infantil, si se usa de forma incorrecta, puede causar riesgos de accidente (no es un problema exclusivo de los andadores)
- Antes de comprar un juguete o accesorio verifica si cuenta con el sello de garantía de la ANVISA
- Al gatear el niño también puede acceder a objetos peligrosos, escaleras o piscina. Supervísalo muy de cerca para que nada malo ocurra.
- Si decides usar el andador, limita el tiempo de uso y mantente cerca para evitar el riesgo de que el andador se vuelque.
- ¡Amar es cuidar! Cuida de tu pequeño y todo irá muy bien!
¿El andador para bebés perjudica el desarrollo?
No existe ningún estudio que compruebe daños del andador en el desarrollo físico y motor del niño. Muchos pediatras plantean que el equipo puede dificultar la formación de la musculatura de las piernas y la columna, además de dificultar el aprendizaje de la marcha correcta. Una investigación realizada por la Universidad de Juiz de Fora evaluó a 40 niños, de los cuales la mitad usó el andador y la otra mitad no. No se observó ninguna alteración en el desarrollo motor y físico de ninguno de ellos. Se concluyó entonces que el andador no trae ningún beneficio, pero tampoco perjuicio en estos aspectos. De hecho, las fases naturales que llevan a los primeros pasos, que son el rodar, sentarse y gatear, son importantes para proporcionar al niño la seguridad y madurez necesarias para el momento adecuado de caminar sin ningún tipo de apoyo.
Andador para bebés de empujar
El andador de empujar es una especie de carrito, donde el bebé se apoya y camina hacia todos lados. Generalmente, cuando el niño se interesa por este tipo de juguete ya está más firme, dando sus primeros tímidos pasos y sólo necesita un pequeño “empujoncito”. Como en este tipo de andador no está atado y si va a una velocidad que no consigue seguir, posiblemente lo soltará y caerá sentado, los riesgos de accidentes graves son menores. Aun así, todo el movimiento del niño debe ser supervisado por un adulto responsable. Ver también: Primeros pasos del bebé Fotos: Bob Deng, Tamgarma







