La falta de nutrientes esenciales en el organismo del niño se denomina anemia infantil1. Los niveles de hemoglobina en la sangre terminan quedando por debajo de lo normal y, a través de análisis, se constata la falta de vitaminas como zinc, vitamina B12, proteínas y principalmente hierro. La anemia infantil más común es la de deficiencia de hierro, también conocida como anemia ferropénica. El hierro es uno de los principales nutrientes para mantener una buena salud y es responsable de la producción de células rojas de la sangre y del transporte de oxígeno a todo el cuerpo.
Existen grupos más afectados por la anemia, como es el caso de niños, mujeres embarazadas, mujeres en periodo de lactancia y niñas adolescentes cuando tienen la menarquia. Esta puede desarrollarse por una mala alimentación o por el consumo insuficiente de alimentos ricos en hierro; en el caso de las chicas adolescentes, la pérdida de sangre por flujos menstruales muy intensos también puede ocasionar la enfermedad.
Síntomas de la anemia
No siempre es posible notar síntomas en un niño que sufre de anemia infantil, casi siempre es necesario el diagnóstico mediante exámenes de laboratorio, es decir, análisis de sangre. Sin embargo, existen síntomas que pueden observarse como:
- Falta de apetito
- Fatiga intensa
- Piel y mucosas amarillentas (ojos y encías)
- Dificultad de concentración
Los niños con anemia normalmente se muestran decaídos, sin ganas de jugar y con mucho desánimo2. Otros síntomas que pueden presentarse son uñas más frágiles y quebradizas, piel reseca y caída de cabello. Los niños que sufren de anemia infantil pueden tener más dificultades de aprendizaje y presentar retrasos en el desarrollo físico y mental. Por tener baja inmunidad, son propensos a contraer más infecciones.
Cómo prevenir y tratar la anemia infantil
Desde la primera consulta con el pediatra, se receta la utilización de suplementos de hierro para prevenir el desarrollo de la anemia infantil. Para los bebés que solo toman leche materna, una buena alimentación de la madre es fundamental para controlar los niveles de hierro del niño. Para los pequeños que ya comen, se recomienda incluir más alimentos ricos en hierro mediante alimentos saludables que, además de mantenerlos lejos de la anemia infantil, garantizarán una buena salud.
Encontramos el hierro en una gran variedad de alimentos que pueden encontrarse con mucha facilidad y que incluso forman parte del menú diario del ser humano3. Encontramos los nutrientes del hierro en los siguientes alimentos:
- Yema de huevo
- Carnes rojas
- Legumbres como frijoles, garbanzos, lentejas, judías verdes.
- Verduras de hojas oscuras como espinaca y rúcula
- Brócoli, coliflor, remolacha y guisantes.
- Avena
- Sésamo
Podemos combatir la anemia infantil también a través de las frutas, principalmente las ricas en vitamina C que aumentan la absorción del hierro por el organismo como la acerola, anacardo, kiwi, naranja, limón, fresa y guayaba. Además de una buena alimentación y el consumo de alimentos ricos en hierro que aseguren la cantidad necesaria de este nutriente y niveles adecuados de hemoglobina, existen recetas caseras que pueden ayudar cuando se detecta la deficiencia de esta vitamina en la sangre.
Consejo casero para combatir la anemia infantil
Aún con toda la modernidad y evolución médica y sus medicamentos, jugos y alimentos específicos utilizados desde la antigüedad, como un buen filete de hígado, siguen utilizándose hasta hoy y tienen excelentes resultados. A continuación, una receta casera que puede consumirse diariamente, que además de tener un sabor agradable ayudará a prevenir y combatir la anemia infantil.
Ingredientes:
- 1 (o más) fruta rica en vitamina C fresca (las mejores opciones son acerola, naranja, anacardo y guayaba).
- 1 vaso de agua fría
- 3 ramas de perejil (o col rizada o berro)
Modo de preparación:
Coloque todos los ingredientes en la licuadora y bata hasta que toda la fruta esté bien triturada.
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Foto: Jeff Meyer







