En los primeros meses de vida es muy común la aparición de gases en el bebé1. Estos pueden estar en el estómago o en el intestino, y suelen presentarse durante la lactancia al tragar aire o incluso durante el llanto, cuando se ingiere aire; el uso del chupete o chuparse el dedo también pueden ser responsables de la acumulación de gases. El bebé que sufre de gases generalmente presenta episodios intensos de cólicos y esta molestia causa muchas preocupaciones a los padres, además de noches mal dormidas. El bebé con gases es una situación natural en los primeros meses del recién nacido; algunos logran eliminarlos más fácilmente a través de eructos y pedos, pero otros necesitan ayuda.

¿La alimentación de la madre provoca gases en el bebé?

La madre que amamanta debe tener ciertos cuidados con su alimentación, ya que todo lo que come se transmite al bebé a través de la leche materna. Por esta transmisión es posible desencadenar gases en el bebé e incluso algunas reacciones alérgicas2. Hay alimentos que contienen una gran cantidad de fibras y carbohidratos, que terminan fermentando y provocando gases en el bebé, y todo este proceso puede interferir en la salud del pequeño. Algunas infusiones como hinojo, manzanilla y anís pueden ayudar a reducir los gases tanto en la madre como en el bebé. Por lo general, los alimentos que tienden a producir gases en el bebé y originar cólicos son: la cebolla y el ajo, las legumbres (guisantes, frijoles, lentejas y garbanzos), el huevo, los alimentos con lactosa (leche y derivados), las brásicas (brócoli, repollo, col rizada y coles de Bruselas), los alimentos ricos en almidón (maíz, pasta y patatas). Además de los alimentos con cereales integrales (harina de avena, trigo integral y arroz integral). Estos son algunos de los alimentos que pueden provocar la aparición de gases en el bebé, pero puede variar de un organismo a otro. Por tanto, se recomienda evaluar cuáles de estos alimentos causan gases en el bebé cuando son consumidos. Así, reduciéndolos y manteniendo una alimentación equilibrada, se pueden disminuir las molestias del bebé lactante. Cuidando la alimentación del bebé Cuando el bebé no es alimentado con pecho y toma biberón con fórmula (leche en polvo) o incluso ha comenzado con alimentos sólidos, es importante que la madre empiece a incentivar al niño a beber agua. La ingesta constante de agua, además de hidratar, ayuda al bebé a eliminar los gases y evacuar con mayor facilidad3. También es importante ofrecer alimentos ricos en fibras y con diferentes sustancias nutritivas, que contribuyan al buen funcionamiento del aparato digestivo del niño. Al alimentar al bebé, este debe estar en la postura adecuada para mamar, evitando la acumulación de gases, tanto en el pecho como con el biberón; lo ideal es que el bebé esté siempre en posición vertical. La postura correcta ayudará a equilibrar la cantidad de aire ingerida durante la toma.

¿Por qué los gases provocan dolor en el bebé?

Muchas madres se sienten culpables por las noches de cólicos intensos en el bebé y por ver a sus pequeños sufriendo por el dolor. Pero la verdad es que los gases no siempre se deben a una alimentación inadecuada de la madre, sino más bien a la inmadurez del sistema digestivo del bebé. Otro factor que contribuye a la acumulación de aire es la lactancia con un agarre incorrecto, donde el bebé traga mucho aire y no logra eliminarlo fácilmente. Otras causas que favorecen la formación de gases son el uso de biberón, chupete y tragar aire al llorar. El sistema digestivo del bebé, durante las primeras trece semanas de vida fuera del útero, todavía está aprendiendo a funcionar. Los músculos de la digestión aún no consiguen trabajar adecuadamente para llevar los alimentos al intestino y durante este proceso pueden acumularse gases e incluso heces (estreñimiento). Toda madre sufre con su bebé cuando este presenta gases. Muchas veces el bebé llega a retorcerse de dolor mientras llora y solo mejora cuando logra eliminar los gases. El problema es que, cuanto más llora el bebé, más aire traga, provocando aún mayor incomodidad. Los gases causan dolor en el bebé porque quedan atrapados en la parte superior e inferior del intestino, interrumpiendo el flujo normal del jugo gástrico y causando gran presión e hinchazón abdominal.

Tratamiento de los gases en bebés

El tratamiento de los gases en el bebé es sencillo, como siempre poner al bebé a eructar después de la lactancia, reduciendo la cantidad de aire ingerido en el estómago y evitando que pase al intestino. Otras terapias pueden aliviar este estado de incomodidad, que muchas veces va acompañado de dolor, pudiendo intentar un masaje para ayudar al bebé a liberar los gases. Puedes ayudarle ejerciendo una ligera presión con la mano en su barriguita o masajeando con movimientos circulares, esto ayuda a calmar al bebé. Otra postura que ayuda mucho es colocarlo boca abajo y masajearlo así, con una mano sobre la barriguita y otra en la espalda. Otro método de masaje recomendado en el tratamiento de gases para el bebé es doblar las rodillas del bebé y llevarlas hacia su barriguita; este movimiento ejerce presión y ayuda a eliminar los gases como si estuviera pedaleando una bicicleta. Un baño tibio también ayuda, junto con la flexión de las piernas. Pero atención, el movimiento debe realizarse lo más suave posible. ¿Cuándo acudir al tratamiento médico? Si ya has intentado todas las formas para aliviar el malestar de tu hijo y no han funcionado, es conveniente consultar al pediatra para que indique algún medicamento o tratamiento adecuado. Recuerda que nunca debemos medicar a un bebé por cuenta propia. Tu bebé está en periodo de adaptación fuera del útero y, a medida que crece, su sistema digestivo también va madurando. Con el tiempo funcionará mejor y el problema de los gases se irá reduciendo hasta desaparecer por completo. Consulta también: Agua de ciruela para el bebé – Remedio casero para aliviar el estreñimiento Foto: TaniaVDB