La mayoría de los bebés disfruta del baño. El contacto físico con el padre o la madre los mantiene relajados y el agua los distrae. Sin embargo, el recién nacido tiene dificultad para acostumbrarse a este hábito de higiene y, por ello, el bebé llora mucho durante el baño.

¿Por qué el bebé llora durante el baño?

Cada bebé es único y tiene gustos particulares. Uno, por ejemplo, se relaja en el agua, mientras que otro bebé llora mucho en el baño. Uno llora cuando lo están desnudando, otro cuando lo visten. Probablemente, porque la situación los pone más irritables y poco tolerantes a la ropa, actividades y rutinas. Parece que se sienten inseguros cuando se encuentran sin ropa y sin apoyo. Normalmente, suelen familiarizarse con el baño y, poco a poco, se sienten más seguros y disfrutan más de esta actividad. Si la hora del baño es una fuente de estrés para los padres, y si el bebé llora mucho en el baño, pueden hacerlo en días alternos (los bebés no se ensucian tanto como los adultos), limpiando sus partes íntimas y la cara con una toalla húmeda. Los bebés son expertos en absorber la energía de su entorno, así que no les regañes ni te enfades. Todo es cuestión de tiempo y, poco a poco, los padres dejarán de decir que «el bebé llora mucho durante el baño». Algunos padres han descubierto que el bebé se relaja más si lo bañan al mismo tiempo que ellos se duchan. Sostenerlo contra el cuerpo permite que el bebé se sienta seguro, evitando que llore.

Importancia del baño del bebé

El baño forma parte de la higiene diaria de los bebés. Aunque no se ensucian como un niño mayor, el baño sirve para eliminar el sudor y las células muertas de la piel1. El baño es una actividad relajante y favorece el sueño del bebé. Por esta razón, la mayoría de las madres baña a su hijo por la noche para además de lograr la higiene, inducir una mayor relajación que favorezca un sueño más tranquilo. El baño también favorece el contacto corporal entre la madre o el padre y el bebé, lo que lo reafirma y le da seguridad. Si el bebé llora mucho en el baño, es un buen momento para hablarle, cantarle, acariciarlo o, después del baño, darle un masaje.

El baño del recién nacido

En los primeros días, el recién nacido suele bañarse de modo diferente a como lo hará después de algunas semanas. Esto es porque es más sensible, pierde calor con mayor facilidad y debe bañarse de forma rápida.

Cuidados a tener en el momento del baño

Algunos cuidados deben tenerse a la hora del baño de un recién nacido, ya que, a diferencia de los bebés más grandes, requieren algo más de precaución2.

  • La bañera no debe llenarse con más de 10 o 15 cm de agua y la temperatura debe estar cercana a la temperatura corporal, entre 35-37º. Si no tienes un termómetro de baño, es posible comprobar la temperatura introduciendo la parte interior de la muñeca o el codo en el agua3.
  • La temperatura del ambiente también debe cuidarse y debe situarse entre 22 y 25º, además de evitar cualquier corriente de aire.
  • Llena la bañera primero con agua fría y luego añade el agua caliente, esto evita quemaduras en el bebé. Algunos padres prefieren hervir el agua.
  • No abuses del uso del jabón. No es necesario utilizar jabón diariamente en la piel de los bebés, ya que puede resecarla o provocar alergias. Solo debe usarse si el área del pañal está muy sucia.
  • El bebé no debe dejarse solo en el baño en ningún momento. Por lo tanto, es imprescindible asegurarse de que tienes todo lo necesario antes de empezar el baño.

¿Qué objetos deben estar disponibles para el baño del bebé?

  • Una toalla seca para secar al bebé después del baño.
  • Jabón líquido neutro para bebés.
  • Una esponja suave para enjabonarlo, limpiando las zonas más sucias sin dañar su piel.
  • Una gasa estéril para secar bien y alcohol al 70% para la cicatrización del cordón umbilical
  • Pomada para la dermatitis del pañal.
  • Pañal
  • La ropa con la que se vestirá al bebé después del baño.
  • Un cepillo de cerdas suaves para el cabello del bebé.
  • Colonia suave para bebés, que debe aplicarse en la ropa y con moderación.

El talco puede ser tóxico para el bebé si lo inhala. Es preferible prescindir de su uso.

¿Por dónde empezar el baño?

En el recién nacido, el orden suele ser el mismo salvo algunas excepciones.

  • Primero se envuelve al bebé desnudo en una tela suave, que puede ser una mantita o un pañal de tela doblado; si el bebé llora mucho en el baño, hacerlo así le dará más seguridad al recién nacido.
  • Después se moja una gasa —o pueden ser las propias manos— y se limpian los ojos, la nariz y la región de la boca.
  • Se lava la cabeza con champú, enjuagando bien (no es necesario usar acondicionador); después es importante secarla bien, ya que la cabeza es la zona por la que el bebé pierde más calor, por lo que lo ideal es envolverla en la toalla.
  • Luego, retira la tela y lava el resto del cuerpo con jabón neutro, después enjuaga y seca bien.
  • Coloca al bebé sobre una superficie plana y termina de secar el muñón umbilical (cordón). Esta parte es muy importante porque si el ombligo del bebé queda húmedo puede favorecer la proliferación de bacterias que pueden causar una infección.
  • Pon alcohol al 70% para desinfectar y ayudar en la cicatrización del ombligo
  • Viste al bebé normalmente

Consejos para que el bebé no llore durante el baño

Si el bebé llora mucho durante el baño, lo ideal es usar algunos trucos para que su atención no se centre únicamente en el proceso de limpieza: La manera adecuada de bañar al bebé es aquella que sea segura y cómoda para él, tanto física como emocionalmente. Tócalo con delicadeza, mantén el contacto visual y háblale sobre lo que está pasando y qué partes del cuerpo se van a bañar, eso le ayudará a comprender mejor el momento. Es importante estar atentos si el bebé se agita o se tensa, porque entonces habrá que ser más rápido y procurar un ambiente con luz tenue y un tono de voz suave. Con el tiempo, el bebé irá comprendiendo lo que ocurre y comenzará a ayudar en el baño: levantando el piecito para que sea lavado o inclinando la cabeza para ser enjuagada, por ejemplo. Así, los padres pueden escuchar y responder según su bebé. Dejar que el bebé esté relajado le permite disfrutar del agua y jugar, alargando el tiempo de baño y haciéndolo agradable. Si el bebé no se siente cómodo estando desnudo, se le puede envolver en una tela suave o un pañal de tela antes de ponerlo en el agua. Si el bebé muestra miedo al agua o a estar en un ambiente desprotegido, el baño puede hacerse en un cubo. Consulta también: Baño en cubo – ¿Cuándo comenzar? Fotos: Kyle Flood