Dar o no dar biberón durante la noche: esa es la cuestión. Los especialistas coinciden en que, si el bebé tiene menos de 6 meses de edad, es necesario alimentarlo siempre que despierte por la noche. Pero, una vez haya pasado la marca de los 6 meses, lo ideal es no asociar la alimentación del bebé con el momento de irse a dormir. El objetivo es separar la alimentación del sueño, de modo que, si el bebé se despierta, no necesite el pecho ni un biberón por la madrugada para volverse a dormir. A esta edad, tanto el bebé que está siendo amamantado como el que recibe fórmula ya ha empezado con la introducción alimentaria, por lo tanto, su nutrición durante el día ya es suficiente para no necesitar alimentarse por la noche1.

¿El biberón durante la noche perjudica el sueño?

Varios problemas en la rutina del sueño serán más probables si la madre sigue amamantando o dando un biberón cuando el niño se despierta por la noche. Si el niño tiene dificultad para quedarse dormido o se despierta mucho durante la noche, es fácil adoptar el hábito de usar comida o un biberón durante la madrugada para tranquilizarlo, pero a esta edad, los niños no necesitan una sobrealimentación durante la noche, por lo que esta práctica no es aconsejable.

¿Cómo dejar el biberón durante la noche?

Cualquier padre que haya presenciado el romance entre su bebé y el biberón sabe que la sensación de seguridad es el principal motivo por el que lo pide. Los pediatras recomiendan quitar el biberón completamente durante el primer año, o como máximo hasta los 18 meses. En cuanto el niño aprenda a beber en vaso, ya no lo necesitará más. Sin embargo, no estamos hablando del destete definitivo, el bebé es capaz de diferenciar la rutina del día y la de la noche, por lo tanto, no es necesario destetarlo por completo para que deje de pedir el biberón de madrugada, ya que por él puede haber una gran diferencia en la calidad del sueño del niño y, en consecuencia, de sus padres2.

Principales Consejos

El primer paso para tener éxito en esta tarea es: Asegúrate de una buena alimentación durante el día – Cuando el bebé se alimenta por la noche, naturalmente ingiere menos calorías durante el día. Esto se convierte en un círculo vicioso porque hace que sienta hambre durante la madrugada. Para eliminar el biberón nocturno es importante asegurarse de que el bebé esté bien alimentado, así los padres estarán más tranquilos cuando él pida leche y no se le dé. ¿Pero cómo romper este ciclo? Una buena opción es diluir el biberón que toma al despertarse, durante algunas semanas. Se añade cada vez más agua y menos leche, así el bebé sigue tomando el mismo volumen de líquido, pero ingiriendo una menor cantidad de calorías de noche, lo que hará que coma mejor durante el día. Procura que el bebé se relaje al máximo antes de dormir – dale un buen baño, hazle un masaje, mantén la rutina. Esto puede hacer que, de forma natural, el niño deje de despertarse por la noche, terminando así con el biberón durante la madrugada. Cambia el objeto de consuelo – para los más pequeños, puede ser solo un trapito; para los más grandes, un muñeco de peluche. Tener un objeto que le dé seguridad al bebé ayuda a eliminar el biberón nocturno, ya que logra calmarse más fácilmente sin el pecho ni el biberón. Elimina el biberón de forma gradual – Eliminar los biberones menos importantes puede facilitar el proceso. Generalmente, se retiran primero los del medio del día, después el biberón de la madrugada y al final el biberón de la mañana, ya que suele formar parte del desayuno. Aunque el niño pida el biberón y parezca que lo toma por sed, el biberón de madrugada es una forma de sentirse seguro y no porque realmente tenga hambre. Respeta el ritmo del niño – Para un niño muy apegado a su biberón como objeto de consuelo, un enfoque gradual puede ser muy angustiante, ya que puede haber asociado el biberón nocturno con la vuelta al sueño. Una retirada repentina puede ser dolorosa para todos, pero puede ser el método más eficaz. Algunos especialistas en educación y comportamiento infantil dicen que, si el niño llora solo durante un corto periodo de tiempo, hay que dejarlo llorar hasta que se duerma. Después de algunas noches, es probable que olvide completamente el biberón de madrugada. Sin embargo, si tras esa experiencia el niño no logra calmarse, es importante hablar con el pediatra y revisar los hábitos de sueño del niño. No hay ningún problema en dar al niño una bebida o algo de comer antes de dormir. De hecho, esto puede ayudarle a quedarse dormido. Si aún usa biberón, los padres pueden sustituirlo por un vaso de transición en esa etapa. El biberón de madrugada puede tener sus ventajas, como calmar al niño en el momento más delicado de la noche, pero también tiene desventajas, al no permitir que el niño aprenda a dormirse solo. Precaución con los dientes – Otra desventaja del biberón durante la noche son las caries. No obstante, no suelen ser un problema para niños menores de un año, cuando el bebé solo tiene algunos dientes (aproximadamente ocho entre los seis y los doce meses, cuatro dientes frontales superiores y cuatro inferiores, que son los más fáciles de cepillar). La mayoría de las caries conocidas como «caries de biberón» se producen en niños de entre uno y dos años que se niegan a dejar de usar el biberón durante la madrugada. Es también en esta edad cuando los padres deben estar más atentos a la higiene dental. A los dos años, el bebé tendrá aproximadamente 18 dientes y a los dos años y medio tendrá la dentadura completa de 24 dientes3. Quitar el biberón de madrugada a tu hijo suele implicar ensayo y error, y muchas veces lágrimas. Pero aquí hay una buena noticia: una vez que decidas un plan y seas constante, conseguirás resultados.

Importante: El contenido aquí debe considerarse solo como opinión. Es necesario buscar el consejo directo de tu propio médico frente a cualquier pregunta o problema que pueda involucrar tu propia salud o la salud de otros.