Cuando hablamos de bronquiolitis, enseguida recordamos la enfermedad de infección viral más conocida. Muy común en bebés, tiene síntomas muy parecidos a los de un resfriado o una gripe y suele presentarse con mayor frecuencia en invierno y otoño.
¿Qué es la Bronquiolitis?
La bronquiolitis se caracteriza por la inflamación de los bronquiolos, que debido a la hinchazón de su estructura dificulta la respiración del bebé. En el proceso natural de la respiración, el aire entra por las fosas nasales y pasa por la faringe, laringe, tráquea, bronquios y por último llega a los bronquiolos, exactamente en la región donde ocurre el intercambio de oxígeno por dióxido de carbono. Esta enfermedad es causada precisamente por daños en los tubos aéreos del pulmón (bronquiolos). Normalmente viene acompañada o no de secreción de moco, lo que provoca obstrucción o dificultad en el paso del aire.
¿La Bronquiolitis es Contagiosa?
La transmisión normalmente ocurre junto con una gripe o resfriado, ya que es causada por el mismo virus. En el caso de los bebés, sucede con mayor frecuencia en los que asisten a guarderías o tienen mucho contacto con un mayor número de personas.
Causas de la Bronquiolitis
Además de identificarse las estaciones más frías como propensas a los mayores cuadros de bronquiolitis, existen algunos factores que pueden aumentar las posibilidades si el bebé está expuesto, como:
- Inhalación de polvo
- Humo de cigarro
- Exposición en lugares públicos (centros comerciales, parques)
- Infecciones respiratorias
La bronquiolitis también puede ser causada por otros virus como: Influenza, parainfluenza, enterovirus e incluso bocavirus. Y si el bebé tiene bronquiolitis aguda junto con alguno de estos virus, el cuadro puede volverse más grave y requerir atención médica inmediata.
Factores de Riesgo
Para los bebés que gatean, el contacto directo con el suelo y las manos en la boca pueden ser un agravante. Acostúmbrese a lavar siempre las manos del bebé y a orientar a los niños mayores que estén en contacto a que no se toquen la cara, y que al estornudar o toser, se protejan para no transmitir ningún virus al bebé. 
Síntomas de la Bronquiolitis
Como ya sabemos, la bronquiolitis presenta síntomas muy parecidos a los de una gripe o resfriado, algunos se destacan por la gravedad como:
- Tos intensa que dura más de dos semanas;
- Dificultad para amamantar;
- Disminución del apetito;
- Somnolencia;
- Letargo;
- Sibilancias en el pecho;
- Fiebre
Entre los síntomas, la frecuencia respiratoria puede alterarse, cansancio y en algunos casos se puede producir apnea nocturna. Un buen consejo es tener un oxímetro, un aparato que mide la oxigenación del niño, siempre a mano. Cuesta alrededor de 130 reales y puede salvar la vida de tu hijo. La buena saturación es siempre por encima de 95, por debajo de 90, el niño debe ser acompañado por el médico.
¿La Bronquiolitis Tiene Cura?
La bronquiolitis tiene cura y la mayoría de los casos no necesitan tratamiento clínico, salvo que el caso empeore. En algunas situaciones es necesaria la intervención médica para un tratamiento más específico.
Tratamiento de la Bronquiolitis
Tratamiento casero: Si el niño o el bebé no presentan ninguna molestia respiratoria grave, el tratamiento puede realizarse en casa mediante reposo, hidratación intensiva (leche materna y agua) y control de la fiebre. En caso de que ya coma alimentos sólidos, la alimentación debe ser fraccionada para evitar náuseas y debilidad. Tratamiento clínico: Cuando los casos son más graves puede ser necesaria la hospitalización para cuidados más específicos. En el hospital es posible hacer la hidratación con suero y contar con fisioterapia respiratoria que eliminará las secreciones del pulmón más fácilmente.
¿Cómo Prevenir la Bronquiolitis?
Una de las mejores formas de prevenir la bronquiolitis es evitar exponer al bebé a los factores de riesgo y de contagio. Los padres deben tener siempre las manos limpias al tener contacto con el bebé y, si es posible, utilizar jabones antibacterianos o alcohol en gel antes y después del contacto. Toda precaución es poca y cuando se trata de la salud de nuestros hijos, aún más. En épocas de frío, mantén al bebé abrigado y lejos de ambientes muy concurridos donde hay proliferación de virus. Mantén tu casa siempre ventilada y tu bebé siempre hidratado. La bronquiolitis es una enfermedad muy común y muchas veces, aunque el bebé tenga todos los cuidados necesarios, puede adquirirla, así que no te culpes. La prevención es importante, pero los cuidados cuando ocurre para garantizar el bienestar del bebé son esenciales. Ver también: Sepa cuándo su bebé puede salir a pasear Foto: Myriams-Fotos







