La condición de una persona con discapacidad física puede generar muchas dudas acerca de su vida sexual, así como su fertilidad. Todavía hay personas que se sorprenden al ver parejas (uno de los dos en silla de ruedas) con un bebé en brazos, que han tenido un hijo después de quedar parapléjicos o incluso que ya llevan tiempo viviendo esa realidad.

A pesar de la condición, la sexualidad y la fertilidad de la persona muchas veces se mantienen preservadas, sin inconvenientes. Pero desde el punto de vista médico y personal, ¿es viable que una persona en silla de ruedas pueda tener hijos, que una mujer en silla de ruedas pueda quedar embarazada? ¿Será un embarazo normal como cualquier otro o requerirá de cuidados extras? ¿Cuáles son los desafíos?

Desafío 1: Lidiar Con el Prejuicio

El hecho de necesitar una silla de ruedas puede acarrear muchos prejuicios en la vida de una persona, y uno de ellos, por supuesto, es respecto a la vida sexual. La curiosidad de las personas y también la desinformación, son factores que molestan mucho y pueden provocar muchas preguntas a lo largo de la vida de alguien en silla de ruedas.

Una pareja que se ama, independientemente de si uno es usuario de silla de ruedas o no, ¡puede formar una familia, las personas en silla de ruedas tienen sexo! Hoy en día no es raro ver a mujeres en silla de ruedas embarazadas, hombres en silla de ruedas con su esposa o novia embarazada, e incluso ya con un hijo pequeño y otro en camino.

Gracias al avance de la medicina y a todos los exámenes necesarios, ya se sabe que no hay ningún inconveniente en que parejas en silla de ruedas tengan hijos. Se comenta incluso que hay personas totalmente desinformadas que preguntan cómo ocurren estas cosas entre una persona en silla de ruedas y su pareja, aunque sea obvio, es una cuestión con la que tendrán que lidiar durante algún tiempo más. Es importante tener preparación psicológica para soportar ciertas indiscreciones o, quién sabe, un poco de humor y una pizca de sarcasmo.

Desafío 2: La Parte Física

La verdad es que si la persona, aun siendo usuaria de silla de ruedas, lleva una vida saludable, mantiene una rutina sexual normal y, además de la causa que provocó la parálisis, tiene condiciones físicas y psicológicas para tener un bebé, no hay nada que impida que el embarazo ocurra.

La mujer, sobre todo, si está sana desde el punto de vista reproductivo, seguirá menstruando, teniendo ciclos ovulatorios y, si mantiene relaciones, puede quedar embarazada. Existen algunos desafíos para concebir, como que el útero se encuentre un poco más arqueado o contraído por estar sentada o acostada, por ejemplo, pero esta condición varía de un organismo a otro, como siempre.

En el caso del hombre en silla de ruedas, no hay problemas si logra tener erección con sensibilidad y penetración hasta llegar a la eyaculación, ya que el deseo sexual se mantiene igual después de perder los movimientos de la cintura hacia abajo.

El tipo de lesión medular que tuvo el hombre afectará directamente su erección, dependiendo de si ha sido completa o parcial. Sin embargo, este es un tema muy delicado para cualquier hombre y debe ser tratado con un especialista, porque en estos casos el sexo comienza en la mente, en lo psicológico y, por supuesto, también en el tacto, la mirada y el amor en pareja.

Aunque sea usuario de silla de ruedas, también continuará produciendo espermatozoides, a excepción de casos específicos en los que el hombre sufrió un trauma más grave en la región que condujo a la infertilidad (oligospermia, azoospermia, etc.). ¿Y para la mujer embarazada en silla de ruedas?

¿Qué Problemas Pueden Surgir?

Una embarazada en silla de ruedas requerirá más cuidados durante la gestación debido a algunos problemas característicos del embarazo y, por supuesto, por el hecho de estar en silla de ruedas. Sin embargo, los problemas se concentran en la madre, ya que el bebé se desarrolla normalmente, sin mayores riesgos o necesidad de cuidados extras. Los problemas pueden ser:

Infección urinaria: esto es una posibilidad constante para cualquier persona en silla de ruedas, pero en el caso de gestantes debe ser muy controlada por el médico, ya que la infección urinaria podría causar abortos.

Problemas Circulatorios y Trombosis: Se recomienda que la embarazada preste atención a su circulación, igual que cualquier mujer. Sin embargo, pueden aparecer problemas como trombosis. En estos casos, el médico recetará anticoagulantes para ayudar durante esta fase.

Peso: El peso es un problema para cualquier mujer embarazada, pero si ya tenía sobrepeso antes del embarazo, hay que redoblar la atención al riesgo de diabetes y presión arterial alta durante la gestación.

La razón por la que la madre usa silla de ruedas: Este es un aspecto que el médico tendrá en cuenta. Si la causa es externa, no de orden física o genética, no será un problema. Pero si existe alguna enfermedad que llevó a la madre a estar en silla de ruedas, el médico solicitará pruebas para comprobar la salud del bebé.

Desafío 3: Los Movimientos del Bebé y el Parto

La mujer en silla de ruedas normalmente presenta parálisis de la cintura hacia abajo, ¿verdad? Pero en este punto sí puede percibir los movimientos del bebé. No como una embarazada con sensibilidad intacta, que siente cada patada del bebé, pero sí como algo diferente a lo que está acostumbrada a sentir.

Puede que sea una leve molestia o incluso un pequeño empujón. La sensibilidad, igual que en el caso del hombre, dependerá totalmente del grado de lesión medular, que determinará la sensibilidad que tendrá la persona a lo largo de su vida.

Por eso, y repito, es solo una de las muchas posibilidades, sin embargo, es totalmente posible que la madre sienta los movimientos del bebé. De igual forma, ¡las contracciones también se pueden sentir! Por eso, cualquier sensación diferente, es recomendable consultar con un médico obstetra.

El parto de una embarazada en silla de ruedas no necesita ser necesariamente por cesárea. Es perfectamente posible que tenga un parto normal y, todo dependerá de la sensibilidad que conserve.

Para que el parto sea normal, la gestante debe poder empujar los músculos de la zona baja del abdomen, como la típica fuerza para evacuar; si puede realizar esa fuerza, es posible tener parto normal.

Todos los cambios traen un aire nuevo en la vida de cualquier persona, pero cuando se trata de dar vida, esa felicidad se multiplica por mil. Las personas en silla de ruedas o con discapacidad física, todos merecen vivir la emoción de la maternidad o paternidad. Para hacerlo con toda seguridad y alegría, hable siempre con su médico, ¡y sea feliz!

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Foto: John_lennon2010