En cuanto se descubre el embarazo, el mundo de la mujer (y muchas veces el de la pareja) se transforma en un abrir y cerrar de ojos. Aunque el embarazo es un momento para disfrutar la entrada en este nuevo mundo, después de la llegada del bebé ¡todo cambia por completo, dando un giro de 180 grados! Lo que muchas mujeres que desean quedar embarazadas no imaginan es esta transformación de vida, que en algunos casos puede convertir este lindo momento de la llegada del bebé en un momento traumático para ella y también para la pareja. A pesar de las dificultades, en cuanto un bebé llega, también nace una familia; si es el segundo o tercer hijo, los cambios serán menos sorprendentes, pero aún así afectarán mucho tu día a día.
Pero tranquila, no estoy diciendo que nunca volverás a ser la misma (aunque es exactamente eso lo que pasa cuando llega la maternidad, te conviertes en otra persona y tienes otras perspectivas), ser madre transforma la vida radicalmente y hasta que llega la adaptación, la llegada del bebé va a revolver por completo tu rutina. ¿Pero sabes exactamente de qué estoy hablando? Si aún estás embarazada probablemente ya has escuchado a algún familiar o amiga hablando sobre las dificultades de la maternidad, sobre lo maravilloso que es ser madre, pero también lo cansado que puede ser. Pero saber al 100% qué es lo que exactamente cambia con la llegada del bebé, ¡sólo lo sabrás cuando tu milagro llegue al mundo! ¿Quieres saber qué esperar cuando llegue tu primer bebé? ¡Entonces vamos allá!
¿Qué Cambia con la Llegada del Bebé?
¡Adiós noches de sueño! Ah, pero esto es fácil y también un cliché… Todos los que ya han convivido con madres de recién nacidos lo saben: ¡el sueño pasa a ser un privilegio, amiga! Pero escucharlo es una cosa, pasar meses sin dormir como antes, sin tener un sueño reparador y sin interrupciones, es otra. Claro que nada se compara con la alegría de amamantar, cuidar y proteger a tu milagro de la vida, pero considero la falta de buenas noches de sueño como uno de los peores momentos de la maternidad reciente. ¡Pero que no te engañen, amiga! Con la llegada del bebé dormirás mucho menos, pero a lo largo de la vida, ya he perdido la cuenta de las noches de sueño que he perdido incluso sin tener ya bebés pequeños. ¡La vida nocturna nunca volvió a ser igual!
¿Baños largos y relajantes, sesión de cremas y cuidados de cabellos y uñas? No es que nunca más te harás las uñas, ni un brushing en la peluquería ni podrás ponerte crema hidratante. ¡Es que el tiempo se vuelve muy escaso! En los primeros meses (¿o por qué no decir años?) del bebé, todo se complica mucho más, a no ser que tengas una niñera 24 horas para cuidar de tu pequeño mientras tienes tu día de princesa. Sin embargo, te aseguro que tu mente estará en los cuidados del bebé aunque estés en el lavacabezas de la peluquería o entre pincelada y pincelada de esmalte en las uñas. Si se trata de hijos mayores, debes saber que te llamarán cada 3 minutos pidiéndote algo. Lo mismo pasa con el baño, al menos yo nunca más me he dado un baño en mi vida (excepto cuando no hay niños en casa) que pueda llamar un momento sólo para mí. ¡Hasta las necesidades más básicas y fisiológicas se han convertido en todo un espectáculo con público incluido! ¿Por qué a los hijos les encanta ver a las madres sentadas en el inodoro?
¿Comidas calientes? ¿Qué es eso? Después del nacimiento de los niños, al menos durante los primeros meses era muy difícil comer como antes. Las comidas siempre eran interrumpidas. Dos cucharadas y un balanceo al bebé, otras dos bocados y ahí vamos a calmar de nuevo el llanto del bebé. No es que esto esté mal, al final, ¿qué mujer no quiere perder unos kilitos después del embarazo? ¡Es el bebé ayudando a que la mamá vuelva a estar en forma!
¿Ropa blanca y siempre bien planchada? Se acabó, amiga. El pantalón blanco para mujeres que tienen bebés de más de 3 meses (a veces desde los 0 meses) se vuelve inviable. Eso porque siempre existe la posibilidad de un reflujo o incluso ¡una explosión del pañal! Imagina la situación embarazosa que viví una vez, con Joana, mi primera hija de 3 meses. ¡El popó simplemente se salió del pañal y fue a parar exactamente dónde? ¡En mis pantalones color caramelo! Y con bebés pequeños ya nunca más tuve la ropa tan planchada como antes, siempre busco ropa que no parezca arrugada, al menos así no me sentía tan inapresentable (no sé si esa palabra existe en español, pero creo que se entiende) jeje.
La llegada de un bebé proporcionará invisibilidad para la nueva mamá> ¿Ya te has imaginado llegar a un lugar con tu hijo en brazos y que nadie te salude, ni siquiera te noten? ¡Parece magia! Toda la atención que recibías durante el embarazo, ahora está dirigida exclusivamente al bebé. Cuando la noticia del parto llega a amigos y familiares, la gran mayoría de las personas sólo quieren saber detalles del niño y se olvidan de la pobre mamá que acaba de dar a luz. ¿Cuántos kilos tiene? ¿A quién se parece? ¡Y ni se acuerdan de preguntar por la mujer! ¿Está bien ella? Al menos eso, ¿no?
¡Caos, mi vida es un caos! Querida amiga, si antes tenías memoria de elefante, no te extrañes si pasas a ser una de las personas más olvidadizas del planeta. ¿Recuerdas a Dory de Buscando a Nemo? ¡Me siento totalmente identificada con ella! La locura del día a día, aún más con 3 niños, me hace olvidar cosas importantes como vacunas, reuniones escolares, cuentas por pagar y varias cosas más. ¿Mi salvación? Una agenda donde marco y consulto los compromisos del día y del día siguiente. #quedaconsejo.
No te engañes, si ya tienes uno o dos hijos, puedes pensar que la llegada del segundo será pan comido. En realidad, la experiencia marca la diferencia, pero el caos, amiga mía, llega incluso si es el décimo hijo! Hasta que te adaptes, podemos estar completamente perdidas. La buena noticia es que todo se acomoda, aunque parezca que no.
La llegada de un bebé no trae sólo estas pequeñas molestias, al final cuando nos convertimos en madres se nos abre un nuevo mundo alrededor. Nuestra manera de ver la vida pasa a ser compartida y no conseguimos imaginarnos sin incluir a aquellos por quienes daríamos la vida. El mundo se vuelve mucho más colorido, mucho más lleno de canciones infantiles, de Patati Patatá, peluches y todos los muñecos famosos que alegran a los niños. ¡El instinto de protección aparece automáticamente en madres y padres! Nunca te metas con un hijo, porque seguro despiertas la furia de una madre.
Pero la maternidad trae consigo un brillo especial más allá de lo que podamos imaginar. La llegada del bebé nos hace mejores personas, mejores hombres, mejores mujeres, mejores seres humanos. Empezamos a preocuparnos más por esos niños que son pacientes de AACD, sentimos mayor compasión por los niños que forman parte de ABRINQ y todos los prematuros que pasan tiempo en las UCIs. El mundo alrededor se transforma cuando llega un bebé y resumiendo todo esto, la maternidad despierta lo mejor de cada uno de nosotros, el AMOR.
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