Cuando las mujeres se quedan embarazadas, también empiezan los comentarios. Es curioso cómo tanta gente entendida en el embarazo ajeno lo sabe todo, absolutamente todo sobre el embarazo y cómo las madres primerizas pueden y deben actuar. Pero en realidad, ¿qué es lo que más molesta a las madres primerizas? ¿Qué es lo que más les disgusta? ¿Cuáles son los comentarios absurdos (a veces no tanto) que pueden hacer que ellas se estresen contigo? Empecemos por el embarazo, esa es una fase delicada para la mujer. Sus hormonas están a todo gas y con ellas vienen muchos cambios. Por eso, lo ideal es hacer oídos sordos a ciertas perlas de las personas que rodean a las madres primerizas.

¡Náuseas no, eso es delicadeza! En mis embarazos no sentí nada de eso
Debemos recordar que cada cuerpo reacciona de una forma diferente al embarazo. Si no tuviste síntomas como náuseas y vómitos, siéntete afortunada y no critiques si alguna embarazada se queja contigo de este síntoma. Las náuseas del embarazo son terribles para algunas mujeres. Sé solidaria(o), ¿vale?

¡Vaya, tu barriga es muy pequeña, creo que no te alimentas bien, tienes que comer por dos! ¿Será que tu bebé está creciendo bien?
De nuevo, cada organismo reacciona de una manera al aumento de peso en el embarazo, ¡y el tamaño de la barriga no significa nada! Hay algunas
mujeres con barrigas pequeñas, bajo aumento de peso y que tienen bebés de cerca de 4 kg. Lo contrario también ocurre, no es porque hayas engordado 20 kg en el embarazo que tu bebé será más gordito. El tamaño del bebé depende de la genética de los padres y sí, lo importante es verificar con tu médico que todo esté bien. Si es así, tranquila y deja que los chismosos hablen.

¿40 semanas? ¡Creo que ya es hora de que nazca tu bebé! ¡Hazte una cesárea ya! ¿Quieres que se muera ahí dentro?
Para quienes no lo sepan, el embarazo dura 280 días o 40 semanas, pero debido a la forma de contar (2 semanas extra desde el primer día de la menstruación), la mujer puede llegar hasta 15 días más de embarazo sin ningún problema. Por eso, algunos médicos cuentan hasta las 42 semanas. Si al final de las 41 semanas el bebé no ha dado señales de querer nacer, entonces acude a una maternidad o a tu médico, pero no te desesperes con 39 o 40 semanas, ¿vale?

¡Duerme, duerme mucho! No sabes lo cansado que es cuidar de un bebé. Se despierta a cada rato, así que descansa ahora.
Esta parte no deja de ser cierta, realmente tras el nacimiento las madres primerizas se quedan muy cansadas. El problema es que ¡no da para dormir! Para quienes nunca han estado embarazadas o ya no lo recuerdan, la mujer embarazada no encuentra una buena posición para dormir. Si no duerme no es porque no quiere, es porque no puede.

Pérolas para Madres Primerizas Después del Parto

Después de que nace el bebé, el festival de consejos y opiniones para las madres primerizas es aún mayor. ¿Quién no ha escuchado alguno de estos consejos o comentarios? ¿Qué hacer cuando alguien te incomoda con alguna de estas sugerencias?

Dale ya el biberón a ese bebé, ¡llora porque tiene hambre!
Para las visitas desinformadas, la leche materna es la mejor fuente de alimento para un bebé. En los primeros días, el calostro (la primera leche materna) puede ser más claro y aguado, ¡pero aún así alimenta! La mejor respuesta que pueden dar las madres primerizas es: tranquila, pronto la leche bajará por completo y hasta me sobrará para donar a tus nietos (hijos).

A veces los comentarios son para amargarse, pero pongamos cara de paisaje para no desairar a la visita.

Vaya, tu bebé es pequeño, ¿eh? ¡2500 kg es poco, el mío nació con 3800 kg!
Ay ay ay, ¿cuántas veces tendremos que decir que cada ADN tiene características diferentes? El peso del bebé depende del biotipo de los padres. Si son altos, el bebé tiende a ser más grande y delgado. Si son bajos, igual… Cada niño es único y jamás debe compararse, ni siquiera con sus hermanos.

Este niño llora demasiado. ¿Por qué no lo tomas en brazos de una vez? O Este niño se acostumbrará demasiado a los brazos, por eso llora.
¡Claro que el bebé va a llorar! ¡Es la única forma que tiene de comunicarse con el mundo, señora! Pero si la madre nota que el llanto es de dolor (más fuerte y agudo), entonces sí es motivo de preocupación. Los niños pequeños lloran incluso por estar acalorados, estresados, asustados, inseguros… Tranquila y sigue tu intuición, como lo hacen todas las madres primerizas.

Mira a ese bebé, tiene frío (o calor).
Abriga a tu bebé según cómo te sientas tú. Los bebés no sienten más frío que nosotros, pero sí deben estar protegidos, por eso usar manga larga. No llenes al bebé de ropa de lana con 34 grados sólo porque tu tía lo ordenó. Los bebés pueden ir con
body de manga corta y pantalón tipo polaina, no se enfermarán por eso. Si ves que sus manos están frías, abrígalo un poco más, pero usa siempre el sentido común.

Cada familia tiene su propio ritmo, así que no te apegues a los horarios ajenos. Debes establecer tu rutina de la manera que sea mejor para el bebé y la mamá. Recuerda que los primeros días pueden ser más difíciles por la maratón de visitas, pero eso pronto pasará, y por más dificultades que tengas, las cosas se van a acomodar.

Un consejo para madres primerizas: si tienes a alguien dispuesto a ayudar como tu suegra, madre o hermana, acéptalo. Aunque sea por unos días e independientemente de los comentarios. Recuerda que el posparto es una fase de adaptación y una mano extra es bienvenida. Deja tus manías al menos por ahora. Facilitirá mucho la adaptación. Familiares, no se ofrezcan para cuidar del niño. Ofrézcanse para ayudar en otras tareas, con la comida, la ropa y la casa. Eso le facilitará mucho la vida a la nueva mamá y también dejará una buena impresión.

Mira también: Manual de Etiqueta para Visitas al Recién Nacido

Foto: G. J. Charlet III, sean dreilinger