Pocas enfermedades son tan aterradoras como el cáncer, sin importar el tipo. Solo escuchar la palabra hace que muchas personas tengan miles de pensamientos negativos y sobre lo difícil que es superar la enfermedad. Es cierto que no se trata de un tipo de enfermedad sencilla, pero la situación ya ha sido peor, especialmente con los avances tecnológicos que tenemos hoy en día. Cuando se detectan a tiempo, enfermedades como el cáncer de ovario pueden tratarse con altas probabilidades de curación, aunque el tratamiento no sea fácil de afrontar. Algunos tipos de cáncer afectan solo a las mujeres y es importante saber cómo se desarrollan y cuáles son los síntomas que provocan. Por eso hoy vamos a hablar de todo lo que necesitas saber sobre el cáncer de ovario.
¿Qué es el Cáncer de Ovario?
Los ovarios forman parte del sistema reproductor femenino, responsables de la producción de hormonas sexuales como el estrógeno y la progesterona, y también de la producción de los óvulos. El cáncer de ovario se da a partir de la aparición de tumores, normalmente de forma silenciosa y de difícil diagnóstico. Por estos y otros motivos, es considerado el tipo de cáncer ginecológico más grave. Puede ocurrir en cualquier grupo de edad, pero es más común en mujeres mayores, por encima de los 40 años. Así como en otros tipos de cáncer, es muy difícil establecer una causa específica para esta enfermedad, ya que surge a partir de células enfermas que se multiplican rápidamente y se agrupan formando tumores.
Tipos de Cáncer de Ovario
No existe solo un tipo de cáncer en el ovario, sino varios. Se determinan a partir de las células en las que la enfermedad comienza, por eso el tratamiento que se aplicará dependerá del tipo de cáncer que se esté desarrollando. Podemos dividir el cáncer de ovario en tres tipos, que son:
- Tumores Epiteliales
- Tumores Estromales
- Tumores Germinales
A continuación indicaremos las principales características de cada uno de ellos y qué los diferencia entre sí.
Tumores Epiteliales
Son los tumores que se inician en las células externas de los ovarios y son los más comunes entre las mujeres; casi siempre son benignos, como es el caso de los tumores de Berdeline, que son más raros y menos agresivos. Sin embargo, también pueden ser tumores malignos, estos se llaman Carcinomas y suelen ser más agresivos y con alto riesgo de metástasis.
Tumores Estromales
Los tumores estromales aparecen inicialmente en las células que componen los tejidos donde se producen las hormonas. Se considera un tipo raro de cáncer de ovario y en la mayoría de los casos aparece en mujeres mayores, aunque puede presentarse también en mujeres más jóvenes. Uno de los síntomas de este tipo de tumor es el crecimiento de vello facial y corporal.
Tumores Germinales
Los tumores germinales surgen en las células responsables de la producción de óvulos. También se considera un tipo raro de cáncer de ovario y casi siempre es benigno. Una de las características de este tipo de cáncer es que afecta en la mayoría de los casos a mujeres más jóvenes, en edad reproductiva.
Factores de Riesgo
Existen algunos factores de riesgo que pueden facilitar el surgimiento de este tipo de cáncer. Es común que mujeres con estos factores desarrollen cáncer de ovario, pero esto no es una regla ni significa que te va a ocurrir. Sin embargo, si encajas en estos factores es muy importante realizar un seguimiento regular con un ginecólogo y hablar con él sobre la posibilidad de desarrollar este tipo de cáncer. Los principales factores de riesgo para el cáncer de ovario son:
- Antecedentes familiares, principalmente cuando un pariente de primer grado ya ha tenido la enfermedad;
- Síndromes genéticas, especialmente cuando hay mutaciones en los genes BRCA1 o BRCA2;
- Obesidad y tabaquismo;
- Uso de DIU, dispositivo intrauterino;
- Terapia de remplazo hormonal, en especial durante la menopausia;
- Inicio precoz de la menstruación.
Síntomas del Cáncer de Ovario
El cáncer de ovario difícilmente se diagnostica en su etapa inicial, ya que la mayoría de los síntomas se confunden con otras enfermedades no tan graves. Por eso es muy importante realizar todos los exámenes ginecológicos al menos una vez al año y, ante cualquier cosa extraña, consultar al médico. Otro punto importante es que, como vimos, hay varios tipos de tumores que pueden desarrollarse en los ovarios y cada uno presenta algunos síntomas específicos, pero en general los principales síntomas del cáncer de ovario son:
- Dolores fuertes y constantes en la región abdominal;
- Hinchazón en la región abdominal, ascitis;
- Trastornos urinarios;
- Menstruación irregular;
- Fatiga;
- Indigestión, diarrea o estreñimiento
Como es posible notar, los síntomas son universales y pueden indicar muchas complicaciones ginecológicas y no necesariamente un cáncer de ovario. En estos casos, es necesario tener muy en cuenta los factores de riesgo para poder realizar exámenes más adecuados.
¿Cómo se Realiza el Diagnóstico?
Como no existen exámenes preventivos para este tipo de cáncer, el diagnóstico comienza en las consultas rutinarias con el especialista, a través del examen pélvico cuyo objetivo es buscar anomalías en el útero y ovarios. Si se encuentra algo, el médico solicitará más pruebas, preferiblemente exámenes de imagen como ecografía transvaginal, resonancia y tomografía. También se pueden pedir análisis de sangre para diagnosticar el cáncer de ovario. A través de una muestra de sangre se analiza la proteína CA125, que cuando está elevada puede ser un indicio de la enfermedad. Por último, se puede solicitar una biopsia de los tejidos del ovario.
Estadios del Cáncer de Ovario
El cáncer de ovario tiene algunos estadios que se definen después de una cirugía. Solo a través de la cirugía los médicos tendrán un resultado concluyente y sabrán en qué estadio se encuentra la enfermedad. Cuanto más avanzado está, más difícil será la curación. Los estadios son:
- Estadio I: Cuando el cáncer está presente solo en los ovarios;
- Estadio II: Cuando el cáncer ya se encuentra en otras partes como el útero, las trompas uterinas y trompas de Falopio;
- Estadio III: Cuando el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos;
- Estadio IV: Cuando el cáncer ya está fuera de la pelvis, presente en pulmones, hígado y otras regiones.
Tratamiento del Cáncer de Ovario
Las opciones para el tratamiento del cáncer de ovario son varias, sin embargo, hay que considerar diversos factores, siendo el principal el estado en que se encuentra la enfermedad. Entre los tratamientos más comunes están la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia, y tratamientos alternativos. Los tratamientos son:
- Cirugía
- Quimioterapia y Radioterapia
- Tratamientos Alternativos
Explicaremos a continuación un poco mejor cada uno de ellos.
Cirugía
La cirugía suele ser el tratamiento más utilizado, en ella se extrae uno o ambos ovarios y una o ambas trompas de Falopio; en algunos casos puede ser necesario realizar una histerectomía total, cuando se retiran todo el útero y el cuello uterino.
Quimioterapia y Radioterapia
El número de sesiones de quimioterapia dependerá del estadio en el que se encuentre la enfermedad, ya que este tratamiento puede usarse para reducir el tamaño del tumor o destruirlo por completo. Un punto negativo en este caso es que la quimioterapia suele causar muchos efectos secundarios, como náuseas y problemas renales. La radioterapia no suele utilizarse mucho para tratar este tipo de cáncer, pero puede ser una alternativa.
Tratamientos Alternativos
Junto con el tratamiento principal indicado por los médicos, la paciente puede buscar otros métodos que ayuden a aliviar los síntomas y los efectos secundarios de los tratamientos. Actividades como acupuntura y yoga pueden ser muy útiles. En todos los casos es importante saber que el tipo de tratamiento elegido debe ser debatido no solo por el equipo médico, sino también con la paciente.
Posibles Complicaciones
Las principales complicaciones de la enfermedad están asociadas al estadio más avanzado, cuando ocurre la metástasis. El tumor puede diseminarse a órganos vitales como el hígado y los pulmones, provocando diversos problemas causados por la disfunción de estos órganos.
¿Cómo Prevenir el Cáncer de Ovario?
Como ya mencionamos, no existe examen preventivo para el cáncer de ovario, pero todavía es posible detectarlo en su inicio y tratarlo sin mayores complicaciones. Para ello, es necesario hacer el seguimiento ginecológico y mantenerse al día con los exámenes de rutina. Estate atenta también a cualquier señal anormal que tu cuerpo pueda estar enviando. Además, dado que la obesidad y el tabaquismo pueden situarte en un grupo de riesgo, procura mantener una alimentación más equilibrada y saludable y olvida el cigarro. Estas actitudes ayudan no solo a prevenir y descubrir el cáncer de ovario con antelación, sino también cualquier otra enfermedad ginecológica. No saber qué hacer al descubrir que se tiene una enfermedad como el cáncer de ovario puede ser muy aterrador, pero cuando cuentas con una buena atención médica, te das cuenta de que el problema puede no ser tan grave como imaginas. Durante el tratamiento, es importante mantener la calma y saber que aunque se trate de una enfermedad grave, existen muchos casos de curación y diversos tipos de tratamientos que pueden ayudarte. Aprender a afrontar psicológicamente la enfermedad es un gran paso durante tu tratamiento, ya que tu mente debe estar preparada para que luches esta batalla con todas tus fuerzas. Ver también: Telarquia Precoz – Qué es, Causas y Síntomas Foto: Sheldahl








