Muchas parejas incluso antes del matrimonio ya empiezan a hacer planes para ampliar la familia, pero otras… A veces por culpa del marido que piensa que es demasiado pronto, por la falta de estabilidad financiera o emocional, o incluso por la mujer que se resiste a quedar embarazada algunas veces por el mismo motivo que el hombre, con el añadido de la preocupación estética, los cambios que el embarazo puede traer al cuerpo que ha logrado con tanto esfuerzo con dietas y gimnasio.
La verdad es que un hijo o hijos traen enormes responsabilidades incluso antes de nacer, y no siempre se está preparado para asumirlas, al menos no en ese momento1. ¿Pero qué hacer cuando tu mayor sueño es tener un bebé y tu pareja no quiere en ese momento o de ninguna manera? Es mucho más común que sean las mujeres quienes deseen que ese momento llegue en la vida de la pareja, pero también hay muchos hombres que en un inicio desean aumentar la familia.
Lo cierto es que cuando el reloj biológico suena para cualquiera de las partes, es innegable. El deseo aparece y no hay mucho que se pueda hacer, la idea de tener pronto un bebé no se va fácilmente de la cabeza. El problema es cuando la pareja no comparte el mismo pensamiento, surgen discusiones, diferencias que pueden causar incomodidad en la relación. El tiempo de cada uno respecto a tener hijos puede no coincidir, la presión por un embarazo puede incluso ocasionar problemas ya que algunas parejas pueden ver su vida sexual afectada por el miedo al embarazo de la parte que no lo desea y eso es una seria señal de que la presión es mayor de lo que parece y convengamos que presionar para que ocurra el embarazo puede empeorar aún más la situación.
¿Entonces qué hacer?
Conversar… esa es la palabra clave en esta situación. La pareja debe negociar y la parte (hombre o mujer) que desea tanto aumentar la familia debe expresar sus sentimientos. Explicar el porqué de ese fuerte deseo de tener un bebé en ese momento y los pros que trae la condición de ser padres. Realmente, un hijo trae muchas responsabilidades pero es innegable el amor y la alegría que vienen junto a ellas. Por supuesto, la responsabilidad y los gastos deben ser muy considerados porque, al final, un niño no es un juguete y requiere un mínimo de estructura por parte de la pareja. Si la pareja tiene casa propia y condiciones para cuidar del futuro hijo ¿por qué no? Pero la decisión debe ser tomada en conjunto para evitar que la noticia del positivo genere malestar. Convertir ese momento tan bonito en una especie de miedo a la reacción de la pareja no es la mejor manera de comenzar una etapa tan especial en la vida.
Estar preparado para la llegada de uno o más hijos hará que la experiencia de la maternidad o paternidad sea lo mejor posible para la pareja, la complicidad de ese momento no se compara con ninguna otra etapa de la vida, vivir plenamente y sin miedos ni dudas entre la pareja es muy importante.
¿Y cuando el embarazo ocurre sin querer?
Lo viví en carne propia y, la verdad, ¡fue un gran susto! De repente, con 20 años, un embarazo sorpresa e “indeseado”, al fin y al cabo, aún era muy joven, soltera y sin estabilidad. Solo estudiaba y dependía de mis padres, me tembló todo al dar la noticia a todos a mi alrededor, sobre todo al más interesado, mi novio de entonces que ahora es mi marido.
No fue una sorpresa total pero aún así la noticia del embarazo tuvo un gran impacto en ambos lados de la familia. Tuve el valor de contar el embarazo y tuve la mayor sorpresa de todas, aunque mis padres eran estrictos aceptaron la novedad con facilidad. El miedo es el peor consejero de todos y, vencida por él, intenté esconderlo unos días.
Confianza, eso es lo que aconsejo tener en tu pareja y padres si es el caso, a veces imaginamos un monstruo verde y no es nada de eso. Por supuesto, cada cual conoce su situación y aunque parezca un mal momento, ¡el bebé no tiene nada que ver con eso! Intenta llevar la situación del embarazo lo mejor posible y si es necesario, busca orientación de una amiga, amigo o incluso un psicólogo para ayudar a enfrentar ese momento de sorpresa2.
Cuando se está preparado para un embarazo todo se vuelve más fácil, así que dialogar y sopesar los pros y los contras es fundamental para una pareja que piensa en tener hijos, sea ahora o dentro de un plazo que ambos acuerden. Tener hijos es consecuencia del amor entre la pareja y llegará un momento en que ese amor será tan grande que ¡dará lugar a una nueva vida!
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Foto: Jaybird, Gonzalo Merat







