Una secuencia de estornudos que comienza aparentemente de la nada, hinchazones en la piel que surgen de repente y que te quitan toda la tranquilidad, dolores que aparecen sin explicación y que te impiden realizar incluso las tareas más simples de tu día. Todas estas situaciones pueden encajar en una crisis alérgica. En el texto de hoy vamos a abordar todos los puntos que necesitas saber para entender mejor qué desencadena estas crisis, por qué ocurren y cómo evitar que interfieran en tu vida. Pero antes, es necesario entender con más profundidad qué es una alergia.

¿Qué es una Alergia?

Se puede definir alergia como cualquier reacción causada por una hipersensibilidad del sistema inmunológico, que reacciona a determinado agente en una parte del cuerpo. Las alergias más comunes son las respiratorias, alimentarias y las de la piel, aunque pueden existir otros tipos también. En general, las alergias no son muy nocivas y representan un pequeño peligro para nuestra salud. Sin embargo, existen casos en los que pueden generar diversas complicaciones e incluso la muerte, dependiendo del nivel de sensibilidad de cada sistema inmunológico.

A pesar de que muchas veces las alergias no representan un gran peligro, pueden acabar dificultando las tareas de nuestro día a día y ser una gran molestia, especialmente cuando tenemos una crisis alérgica. Por esta razón, siempre es importante evitar que una alergia se manifieste o, cuando eso no sea posible, saber cómo tratarla.

Tipos de Crisis Alérgicas

Como mencionamos, las alergias pueden manifestarse de diversas maneras. Cada tipo de crisis alérgica presenta diferentes síntomas y también requiere distintos cuidados. Los principales tipos de crisis alérgicas son:

  • Alergia Alimentaria
  • Alergia de la Piel
  • Alergia Respiratoria

Vamos a hablar por separado sobre cómo se manifiesta cada una de ellas y también cuáles son los cuidados que se pueden tomar para tratar cada tipo de alergia.

Alergia Alimentaria

Las alergias alimentarias normalmente son causadas porque un alimento ingerido tiene algún tipo de sustancia que el organismo de la persona no puede digerir, o inclusive que irrita el sistema digestivo. Es lo que ocurre, por ejemplo, cuando alguien tiene intolerancia a la lactosa.

Algunos de los principales síntomas de las crisis alérgicas generadas por alergia alimentaria son:

  • Dolores abdominales
  • Diarrea
  • Vómitos
  • Malestar general

Cuando una persona descubre a qué alimentos es alérgica, es mucho más fácil evitar ingerirlos y, en consecuencia, evitar las crisis. Esto se puede hacer mediante exámenes con un médico alergólogo.

Alergia de la Piel

Las alergias de la piel pueden manifestarse de muchas formas diferentes, ya que existen muchos tipos. Dado que la piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo, es fácil imaginar que pueden aparecer prácticamente en cualquier sitio y de maneras distintas. Algunas de las principales alergias en la piel son la urticaria, la dermatitis de contacto y el angioedema.

Algunos de los principales síntomas que una crisis alérgica causada por alergia de la piel puede presentar son:

  • Picazón constante
  • Manchas rojas en la piel
  • Erupciones en la piel, que pueden o no picar
  • Pequeñas heridas en la piel
  • Hinchazón en las manos o los pies
  • Sensación de ardor

Por tratarse de un tipo de alergia que se ramifica en muchas otras, encontrar el agente causante de la alergia de la piel no siempre es una tarea fácil. Por eso, se recomienda consultar con un médico para que puedas descubrirlo y realizar un tratamiento adecuado para tu caso en específico.

bolhas nas mãos

Alergia Respiratoria

Al igual que las alergias de la piel, las alergias respiratorias pueden ser varias, como la rinitis, la bronquitis, el asma y la sinusitis. Algunos de los síntomas más comunes de este tipo de alergia son:

  • Falta de aire
  • Estornudos constantes
  • Crisis de tos
  • Nariz tapado
  • Opresión en el pecho
  • Dificultades para respirar

Como este tipo de alergia puede ser muy peligrosa, además de los medicamentos más convencionales, muchas veces un médico también receta las famosas “bombitas” que ayudan a una persona a respirar, sobre todo en casos de asma o bronquitis.

¿Por qué ocurren las Crisis Alérgicas?

Las crisis alérgicas suelen ocurrir principalmente por dos motivos. El primero, obviamente, es el contacto con el agente causante de la alergia, normalmente en gran cantidad o por mucho tiempo. El segundo factor, que es primordial para que lo entendamos, es no tratar los primeros síntomas. Las alergias normalmente suelen aparecer de manera más sutil y empeorar a medida que el contacto con el agente causante se mantiene. Cuando una persona deja de tratarse, las crisis pueden ocurrir.

Está claro que esto no es una regla, ya que una crisis alérgica puede ocurrir por un solo contacto. Por ejemplo, cuando alguien que es alérgico a la picadura de abeja recibe muchas picaduras a la vez, puede sufrir una crisis más grave. Sin embargo, este tipo de crisis suelen aparecer mucho más comúnmente por la falta de tratamiento, y por eso es importante señalar esto aquí.

¿Cómo evitar una Crisis Alérgica?

Como ya habrás notado, la principal forma de combatir cualquier tipo de alergia es evitar el contacto con el agente que la causa. Sin embargo, muchas veces esto no es posible, ya sea por las condiciones climáticas del ambiente donde la persona vive o por un simple descuido o desinformación.

Por eso recalcamos aquí la importancia de saber exactamente cuáles son las alergias que tienes y hablar con tu médico acerca de cuáles son las mejores maneras de tratar este problema y evitar que interfiera en tu vida.

Las crisis alérgicas pueden ser bastante molestas y desagradables, incluso si las alergias no presentan un peligro tan grande para nuestra salud. De cualquier manera, es importante conocer cuáles son los tipos existentes y entender también la gravedad de cada una, ya que de esa manera terminarás teniendo más conciencia sobre tus propios límites. Cuidar de la salud en todos los detalles significa tener una mejor calidad de vida.

Ver también: Tos ferina – Síntomas y Tratamiento