Una duda recurrente entre las madres primerizas es: ¿cómo son los dolores de las contracciones y qué medidas ayudan a identificar el momento en que el bebé está a punto de nacer? Esta preocupación surge principalmente después de completar los nueve meses de embarazo, situación en la que la madre debe estar atenta a estos signos. La contracción es una sensación de aprieto y relajación del útero, que puede ir acompañada de dolor o simplemente de una ligera molestia1. Este movimiento ocurre con el objetivo de dilatar las paredes uterinas y ayudar a “empujar” al bebé hacia el canal de parto cuando se aproxima el nacimiento.
¿Cuáles son las diferencias entre las contracciones verdaderas y las falsas?
Esta duda ronda especialmente a las gestantes que temen confundir estas situaciones. Sin embargo, la contracción falsa y la que indica la proximidad del nacimiento muestran señales que las diferencian. A mediados de la década de los 70 el obstetra J. Braxton Hicks notó que el músculo uterino recibía contracciones desde el primer trimestre del embarazo, por lo tanto este aún no era el momento adecuado para el nacimiento, desmitificando la creencia de que las contracciones solo aparecían cerca del parto. La diferencia es que las contracciones en estos casos, no son dolorosas y pueden presentarse ocasionalmente durante el embarazo. Las contracciones de Braxton Hicks simulan un falso trabajo de parto y recuerda: son indoloras2. A partir de la semana 20 de embarazo la contracción del útero, junto a la sensación de relajación puede ocurrir de manera esporádica. Sin embargo, hay gestantes que nunca sienten este tipo de movimiento en la región uterina y solo percibirán la contracción verdadera en el momento del parto. Las contracciones falsas pueden producirse después de un día ajetreado y lleno de movimiento. Es importante que la embarazada se mantenga relajada, descanse e hidrate el cuerpo bebiendo agua. Las contracciones de Hicks son indoloras, pero pueden causar incomodidad; si nota los síntomas con frecuencia y para su seguridad, consulte a su médico obstetra.
Contracciones verdaderas y el momento del parto
Mujeres que no suelen sentir contracciones, identificarán fácilmente los movimientos uterinos que indican el nacimiento. En este caso son: frecuentes, regulares y dolorosas. Es bastante común en el primer embarazo que la madre se sienta confundida por estos signos, ya que cada mujer presentará síntomas diferentes. A diferencia de las falsas contracciones, las verdaderas son intensas, aprietan el abdomen y causan mucho dolor. Cuanto más cerca esté del trabajo de parto, más rítmicas, dolorosas e intensas serán las contracciones. El cuerpo de la mujer se prepara para dar a luz y naturalmente ensancha la región de la pelvis para facilitar la salida del bebé y empujarlo hacia el canal de parto. Principalmente después de completar los nueve meses, la embarazada debe estar atenta a estos signos y, al notar los síntomas, dirigirse inmediatamente al hospital o maternidad donde dará a luz. En el entorno médico es posible controlar las contracciones a través del cardiotocógrafo, el dispositivo registrará la intensidad de las contracciones, los intervalos y la frecuencia cardíaca del bebé, señalando el momento ideal para el parto.
¡Llegó el momento del parto!
Al acercarse al nacimiento del bebé, las contracciones serán rítmicas, de entre 40 y 50 segundos cada una, con intervalos de 10 minutos. El bebé es empujado cada vez más hacia el canal de parto3. Al llegar el momento adecuado para el nacimiento, normalmente la dilatación es de aproximadamente 3 cm. Hoy existen varios dispositivos electrónicos de ultrasonido que indican con precisión el momento exacto en que el obstetra debe iniciar el trabajo de parto para la salud tanto de la madre como del bebé. Mantenerse tranquila y prestar atención a la duración y frecuencia de las contracciones ayudará a la madre a identificar el momento preciso para el nacimiento de su hijo.
Otros signos que indican que se acerca el trabajo de parto:
Pérdida de agua por la vagina: rotura de las membranas o “bolsas de agua” que acumulan el líquido amniótico durante el embarazo. Indolora, la embarazada notará un líquido acuoso y tibio escurriendo por la pierna. Expulsión del tapón mucoso: a partir de las últimas semanas el cuello del útero comienza a adelgazar y a prepararse para el parto, en este caso puede producirse la expulsión del tapón mucoso. Este síntoma generalmente ocurre con la secreción de una sustancia mucosa por la vagina y, en algunos casos, con hebras de sangre. Si nota una mayor presencia de sangre, consulte al médico. Contracciones falsas: también pueden aparecer cuando el trabajo de parto está próximo. Pero hay que recordar que las contracciones falsas son indoloras y pueden detenerse con un simple cambio de posición. Las contracciones falsas se limitan a la zona del vientre y la ingle, a diferencia de las contracciones del parto que recorren desde la espalda hasta el abdomen. Vea también: Síntomas del parto – ¿Se acerca el momento? Foto: TawnyNina







