El embarazo es, sin duda, un período en el que la preocupación de la mujer por su cuerpo aumenta mucho. Por ser un periodo delicado y en el que pueden aparecer muchas enfermedades, es necesario conocer cada una de ellas y aprender cómo prevenirlas, ya que muchas personas no conocen este tipo de enfermedad, como la eritroblastosis fetal, por ejemplo.
¿Qué es la Eritroblastosis Fetal?
También conocida como enfermedad de Rhesus o enfermedad hemolítica del recién nacido, la eritroblastosis fetal es una enfermedad que afecta al bebé cuando una madre con sangre de factor RH negativo (-) da a luz a un niño con factor RH positivo (+). En resumen, podemos decir que la eritroblastosis fetal es una enfermedad que causa la destrucción de los glóbulos rojos del bebé durante el embarazo o en el momento del parto. En la gran mayoría de los casos, la enfermedad solo se manifiesta a partir del segundo hijo gestado por la madre y esto tiene una explicación muy simple.
¿Cómo ocurre la Eritroblastosis Fetal?
Cuando la madre tiene su primer hijo, normalmente su sangre no entra en contacto con la del bebé, por lo que las diferencias entre los factores RH no son percibidas por su organismo. Este contacto entre las sangres ocurre solo en el momento del parto, que es cuando el cuerpo de la madre detecta un tipo de sangre diferente e lo identifica como algo perjudicial o como una señal de peligro. A partir de ese momento, es natural que el cuerpo de la mujer produzca anticuerpos para combatir ese tipo de sangre desconocido. Por lo tanto, cuando ocurre un segundo embarazo en el que el bebé también tiene factor RH positivo, el organismo de la madre inmediatamente combatirá a ese organismo “invasor” o “intruso”. Y si esto ocurre, deben tomarse varias medidas para que no existan consecuencias graves. Una madre con factor RH negativo tiene un hijo con factor RH positivo cuando el padre también tiene el factor RH positivo, por eso es muy importante realizar una prueba de tipificación sanguínea del padre del niño ya al principio del embarazo, para que el médico pueda evaluar las posibilidades de que ocurra una eritroblastosis fetal durante la gestación.
Consecuencias de la Eritroblastosis Fetal
La eritroblastosis fetal es una enfermedad que puede ser tratada, pero también puede provocar diversas consecuencias graves si no hay un tratamiento o si no se realiza de manera correcta. Las principales consecuencias que la eritroblastosis fetal puede ocasionar son:
- Anemia
- Aborto
- Muerte del bebé
- Ictericia
Anemia
Una de las consecuencias más preocupantes de la eritroblastosis fetal es la anemia que el bebé puede adquirir tras el parto. Ocurre normalmente porque durante el nacimiento, y si no se ha realizado un tratamiento correcto para la madre y el bebé, ocurre una gran destrucción de glóbulos rojos, lo que acaba provocando una anemia, muchas veces profunda en el recién nacido, lo que es extremadamente peligroso. Como respuesta a la anemia, el cuerpo del bebé acaba produciendo glóbulos rojos inmaduros, llamados eritroblastos (de ahí el nombre de la enfermedad).
Aborto
El aborto provocado por la eritroblastosis fetal sucede porque el organismo de la madre termina atacando algunas células del bebé. Estos anticuerpos producidos por la madre, ya en el segundo embarazo, provocan la destrucción de los glóbulos rojos (glóbulos rojos) del bebé, impidiendo que pueda sobrevivir dentro de su útero.
Muerte del Bebé
La muerte del bebé puede ocurrir por complicaciones de los problemas citados anteriormente, esto cuando logra sobrevivir a los anticuerpos producidos por la progenitora pero nace con mucha debilidad o anemia, lo que puede acabar causando su muerte. Es importante recordar que, aunque existan consecuencias graves como esta, la eritroblastosis fetal puede evitarse.
Ictericia
La ictericia es un síndrome causado por la acumulación de bilirrubina, una sustancia producida en el hígado a partir de la hemoglobina de los glóbulos rojos destruidos. Se caracteriza por la coloración amarillenta de la piel, ya que ese es el color de la bilirrubina. A pesar de todas estas consecuencias, existen algunas excepciones. Estas reacciones son menos agresivas cuando el bebé presenta el antígeno A o B y la madre no. Además, también existe la posibilidad de que el parto se realice antes de que el parto se realice antes de que estas consecuencias afecten al bebé, lo cual es posible en la mayoría de los casos cuando la sensibilización de la madre es pequeña.
¿Cómo evitar la Eritroblastosis Fetal?
La primera y más importante cosa que debe hacerse es la prueba de tipificación sanguínea de la madre y del padre. Esta determinará si hay posibilidades de que ocurra eritroblastosis fetal o no. Si existen posibilidades, deben empezar inmediatamente las prevenciones para evitar las consecuencias. La inyección de inmunoglobulina anti-D es la forma más eficaz de impedir que el organismo de la madre produzca anticuerpos que ataquen al segundo niño gestado por ella. Normalmente, se aplica durante el primer embarazo, evitando así que el contacto con la sangre del bebé en el momento del parto cause la reacción en el organismo de la mujer. Aun así, también existe la posibilidad de que la inyección se aplique 3 días después del parto o incluso en el segundo embarazo, para evitar grandes consecuencias en el bebé tras el parto. También existe la posibilidad de realizar una transfusión intrauterina durante la gestación para tratar la anemia antes incluso del nacimiento, aunque esta opción es menos indicada por los riesgos que el contacto directo entre la sangre de la madre y la del bebé puede acarrear. También es posible, como ya hemos mencionado, adelantar el parto para evitar los ataques, pero esta es una decisión delicada que el obstetra toma solo cuando hay muchos riesgos para la salud del bebé. Aunque, de cierta forma, es una enfermedad rara, la eritroblastosis fetal puede perjudicar a una mujer embarazada y a su bebé de muchas formas. Por eso es tan importante conocer todos los tipos de enfermedades que afectan a la mujer en esta fase, como mencionamos al principio del artículo, y entender cómo prevenir o evitar que las consecuencias de estas enfermedades sean las peores. Es importante entender que esta y otras enfermedades similares pueden ser tratadas y sus efectos minimizados, pero para que esto ocurra, deben tomarse ciertas medidas. Con conciencia sobre qué hacer en estos casos, es más fácil lidiar con enfermedades como la eritroblastosis fetal, aunque sea algo que asuste a la mayoría de las mujeres al principio. Vea También: Dolores en el Embarazo – ¿Qué es Normal? Foto: Mysticsardesign







