Las mujeres son verdaderas guerreras en todos los pasos de su vida. Enfrentan situaciones que ningún hombre podría soportar y mejor aún, siempre sonriendo y haciendo sus tareas normalmente. Y cuando pensamos que la situación difícil ya pasó, viene otra enseguida y luego otra más, al fin y al cabo, somos mujeres y aguantamos lo que sea. Después de horas de trabajo de parto, mucha entrega y agotamiento físico, el parto ocurre y pensamos que ahora sólo queda disfrutar. ¡Mentira! Jajaja. Después del nacimiento de tu bien más preciado, tendrás que enfrentar las molestias de una sutura en caso de desgarro en el parto normal, o los puntos de la cesárea y, además, el miedo de evacuar después del parto 1.
Para quien está fuera de esta situación puede parecer una tontería, al fin y al cabo, ¿cuando tienes ganas de ir al baño simplemente vas, no? Claro que sí, ¡en cualquier momento de la vida es así! ¿Pero qué pasa cuando tienes ganas y tu cuerpo está todo dolorido y sensible y tienes la sensación de que cualquier esfuerzo lo va a abrir todo? Ese es el miedo de casi todas las mujeres tras el parto y difícilmente encontrarás a alguna que haya conseguido evacuar después del parto normalmente, sin miedo.
Incluso ante la insistencia de las enfermeras en la maternidad diciendo que sólo te darán el alta después de lograrlo. Y siempre es bueno advertir que cuantos más días pases sin hacerlo, peor será, porque las heces se pondrán aún más duras y será mucho más difícil expulsarlas, causando dolor 2.
En los primeros días después del parto siempre es muy complicado para las mujeres. La rutina se da la vuelta y las prisas hacen que muchas incluso se olviden de ir al baño y sólo se acuerden cuando ya sienten fuertes dolores abdominales o, como se dice popularmente, se quedan “enfadadas”. Estar en esa situación trae, además de molestias abdominales, mucho malhumor e irritabilidad, y entre nosotros, este es un momento de total alegría y no será una caca la que lo arruinará, ¿verdad? Para ayudar en este momento tan complejo, podemos contar con la ayuda de algunos alimentos que te facilitarán poder evacuar después del parto.
Beber mucho líquido ayudará en la hidratación. Los alimentos ricos en fibra también ayudan mucho en esta situación, así que seguir una dieta saludable hará toda la diferencia. Procura comer frutas variadas a lo largo del día, de preferencia las más fibrosas como papaya, pera, kiwi, ciruela y también jugo de naranja natural. Yogures, panes integrales, leche y quesos también ayudarán a que el intestino vuelva a funcionar con normalidad y que no haga falta mucho esfuerzo a la hora de evacuar después del parto. Otro consejo muy valioso es ingerir de 3 a 4 ciruelas pasas al día, que se considera un remedio santo para el buen funcionamiento intestinal.
Algunas maternidades, antes de dar el alta a la madre, suelen ofrecer junto con los medicamentos para el dolor una dosis de tamarind. El medicamento es un laxante natural que puede ofrecerse en cápsulas, gel o en forma de mermelada, que es la más utilizada. Así, la reciente mamá evacúa antes de irse a casa. Además de la dificultad para evacuar, algunas mujeres pueden sufrir dificultad o incluso dolor e incomodidad para orinar, ya que la uretra suele quedar algo hinchada y fuera de su normalidad tras el paso del bebé o incluso por efecto de la morfina utilizada en la cesárea. Pero no te asustes, porque la uretra vuelve a su normalidad a las pocas horas de haber realizado el parto.
Gases Postparto
Entre las diversas molestias del posparto están los gases o, como también se les llama, flatulencias 3. Normalmente ocurre en mujeres que pasan por cesáreas y que durante el procedimiento, inevitablemente, queda una pequeña cantidad de sangre dentro del abdomen que dificulta el funcionamiento y movimiento normal del intestino, haciéndolo más “perezoso” por un periodo y permitiendo el gran acúmulo de gases, lo que proporciona un gran malestar. En la propia maternidad te pedirán que evites hablar durante el parto y durante un tiempo después, ya que esto también aumenta la acumulación de gases. El té de hinojo y/o anís pueden ayudar a reducir los gases y son beneficiosos durante la lactancia.
Procura caminar en cuanto te lo autoricen en la maternidad, pues esto ayudará a eliminar los gases postparto. Reposo, descanso adecuado y alimentación apropiada marcarán la diferencia y ayudarán al organismo a volver a su funcionamiento normal y a que toda molestia desaparezca rápidamente. Algunos médicos ya recetan antes de dar el alta medicamentos para este fin, pero si no te han recomendado ninguno, solicita que el médico te prescriba el indicado para esta etapa, y que no causará ningún daño al bebé a través de la lactancia.
Vea también: ¿Cómo es el posparto de la cesárea?
Fotos: David K, Jessica Pankratz







