Los antojos durante el embarazo tienen un cierto aire de misterio, porque de repente, en plena madrugada, la mujer puede sentir ganas de comer algún alimento difícil de encontrar, como yaca con salsa de mostaza Dijon, o como le pasó a mi madre, pamonha salada de maíz verde con queso de coalho y chorizo. Mi padre salió a las 11 de la noche rumbo al centro de la ciudad, eso en los años 70, cuando el transporte era complicado y los lugares cerraban temprano, y fue a buscar la dichosa pamonha. Porque mi madre comía muy poco y casi todo le sentaba mal. Después de recorrer varios sitios buscando esa pamonha, la encontró y, cuando llegó a casa, ¡mi madre se abalanzó y se la devoró toda!
Cuando yo estaba embarazada de mi hija mayor, tuve los mismos mareos que mi madre, y aunque es común que las náuseas cesen después de la semana 12, yo las tuve hasta el final del embarazo, en fin, puede pasar y a mí me tocó. Le pedí a mi marido que me trajera un pollo asado de rotisería un martes, y como todos saben, es más común encontrar ese tipo de comida los fines de semana. Logró encontrar uno en el supermercado Pão de Açúcar, pero, sabes, no era exactamente lo que yo esperaba, el sabor era diferente. Lo comí, pero no con tantas ganas, y al final de la conversación él acabó comiéndose todo el pollo solo, jaja. Entonces me pareció que esta vez los antojos de embarazada fueron cosa suya. No recuerdo haber tenido un antojo tan fuerte durante el embarazo de mi hijo, pero sí recuerdo que me gustaba mucho comer las galletas Passatempo.
En mi último embarazo creo que las náuseas fueron iguales a las del embarazo de mi hija mayor, pero fueron intensas hasta la semana 12. Al principio solo podía comer uvas y frutas cítricas y, a partir del día en que las náuseas disminuyeron, mi antojo de embarazada que más me marcó fue un medallón de solomillo de res poco hecho con ajo y sal, eso era lo que comía, además de las innumerables latas de refresco que tomaba a diario. Que ningún médico me escuche decir esto porque no me enorgullece nada de nada, pero es la realidad y los antojos de embarazada del momento.
¿Pero por qué aparecen los antojos en el embarazo?
Al final, los antojos de embarazada son una forma que el cuerpo de la mujer encuentra para decir que necesita cierta vitamina, y en mi caso la explicación de mi médico para el antojo de carne poco hecha fue la anemia, el cuerpo tenía un aumento en la necesidad de proteína en ese momento.
Hay algunos antojos como comer tierra, o comer helado sundae con patatas fritas (todo junto), así que, sean cuales sean tus antojos de embarazada, tenlos en cuenta, es la forma que tiene tu cuerpo de decirte lo que necesita y no es un capricho, ¿vale? Maridos atentos, ¡sentir antojos de embarazada junto a vuestra esposa es más que común! Atiende con gusto porque esta etapa es tan bonita para la mujer, debe disfrutarse de todas las formas posibles, incluso solo con un cariño…
Ver también: Tabla de referencia de tamaño y peso del feto en el embarazo
Foto: total saúde







