Con cada temporada aparece una nueva dieta milagrosa prometiendo maravillas a mujeres y hombres que buscan su cuerpo perfecto. La nueva sensación del momento es el HCG para adelgazar, pero como sucede con todas las novedades, no se sabe mucho al respecto. Por eso vamos a fondo para esclarecer los hechos y descubrir los riesgos. ¿Será que el uso de HCG no afecta la fertilidad de quienes están en la búsqueda de un resultado positivo? ¿Cuáles son los riesgos?

Los seres humanos en general, aunque tengan la opción de llevar una vida equilibrada, saludable y así alcanzar sus objetivos de tener el cuerpo ideal, optan por caminos más rápidos que prometen resultados instantáneos. Opciones que casi siempre conllevan riesgos mucho mayores que los posibles beneficios del tratamiento, aún más cuando el tratamiento fue desarrollado para otros fines inicialmente. La HCG o gonadotrofina coriónica humana, como se denomina científicamente, es la hormona producida por el propio cuerpo femenino durante el embarazo, o mejor dicho, formada por las células que componen la placenta que nutrirá al feto. Es a través de esta hormona que es posible detectar el embarazo algunos días después de la concepción mediante un análisis de orina o del examen de beta HCG.

La HCG es la responsable de la comunicación con el hipotálamo, zona del cerebro encargada del metabolismo del organismo, donde se solicita el almacenamiento de grasa que será necesaria para nutrir la placenta y, automáticamente, el bebé sostenido por ella. Pensando en esto, se creó la dieta del HCG y, combinando inyecciones diarias de la hormona con una dieta restrictiva de 500 calorías al día con el objetivo de perder de 450 a 1.300 g por día, muchas personas se arriesgan para intentar la pérdida de peso esperada. También se utiliza el HCG en gotas, aunque en dosis menor y menos eficaz en comparación con la inyección. No existe ninguna evidencia que compruebe que las inyecciones de HCG aceleren la pérdida de peso; al contrario, muchos aseguran que es la dieta restrictiva lo que hace que la persona baje de peso tan rápido. De hecho, esta opción de dieta milagrosa ni siquiera está reconocida por la FDA (Food and Drug Administration), la institución responsable de pruebas e investigaciones de alimentos y medicamentos, la cual exigió que en toda publicidad del tratamiento se informara que “el HCG no es una opción confiable en el tratamiento contra la obesidad”.

Era muy común encontrar en las estanterías de farmacias y grandes supermercados en Estados Unidos el HCG, sin necesidad de receta médica y sin ninguna indicación especial. Pero recientemente fue añadido a la lista de medicamentos o “sustancias prohibidas”, ya que su demanda está creciendo cada día más, especialmente entre usuarios de anabolizantes. En Brasil, el HCG para adelgazar se ha estado vendiendo como sustancia inyectable, en comprimidos e incluso gotas, sin ninguna garantía de seguridad y en algunos sitios incluso se comercializa como tratamiento homeopático, por lo tanto, es fundamental extremar las precauciones.

¿En qué consiste afectar la fertilidad? ¡El HCG puede boicotear la fertilidad de las mujeres! Al ser una hormona exclusiva del embarazo, el organismo entenderá que hay una gestación en curso y, por lo tanto, no dejará que el ciclo hormonal se complete. Estimulación folicular, ovulación y fase lútea. Dicho en otras palabras, el HCG impedirá que la mujer ovule y, en consecuencia, no quedará embarazada. También es posible que el HCG ingerido provoque reacciones adversas y efectos secundarios como, por ejemplo, ovarios poliquísticos en algunas mujeres. Por lo tanto, antes siquiera de iniciar el tratamiento con HCG, es imprescindible que el médico responsable solicite una batería de exámenes rigurosos. ¡Prevenir posibles reacciones indeseadas es fundamental!

Riesgos del HCG Para Adelgazar y Qué Síntomas Pueden Ocurrir

Como todo tratamiento poco conocido y menos aún esclarecido, son grandes los riesgos a los que se exponen las personas que optan por el HCG para adelgazar. Como efectos secundarios del tratamiento, se señalan fuertes dolores de cabeza, depresión, cambios intensos de humor, trombosis, confusión mental y malestar como síntomas recurrentes de la medicación. También existe la posibilidad de desarrollar el síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO), donde la mujer experimenta fuertes dolores abdominales además de hinchazón pélvica, aumento excesivo de peso, náuseas y diarrea.

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Fotos: TipsTimesAdmin