Si el embarazo pudiera describirse en una sola palabra, esa palabra sería cambio. Todo en la vida cambia, tu cuerpo, tus hábitos, tus sentimientos, tu día a día, toda tu vida se transforma y nunca vuelves a ser la misma.
Esa es la característica más notable de tener un hijo: es un punto de transformación en la vida, pero no se puede afirmar que ese cambio ocurre de manera suave y tranquila. Muy por el contrario, lo más habitual es que, por más que el embarazo sea considerado tranquilo, este periodo sea uno de los más agitados de tu vida.
Y toda esa agitación y turbulencia de información puede acabar trayendo algunas consecuencias indeseadas, como la hiperémesis gravídica, por ejemplo. Si no sabes de qué se trata, vamos a hablar sobre esta condición que afecta a tantas mujeres en Brasil y que puede convertirse en un verdadero problema durante tu embarazo.
¿Qué es la Hiperémesis Gravídica?
Esta condición puede clasificarse como una complicación del embarazo que ocurre cuando hay un exceso de náuseas y vómitos, la llamada emesis gravídica. Este exceso termina perjudicando la rutina diaria de la mujer y también puede afectar el embarazo, ya que la salud de la mujer queda comprometida.
No es una complicación muy común en el embarazo, ocurriendo en cerca de solo 1,5% de las mujeres, pero puede llegar a convertirse en un trastorno. Tanto las náuseas comunes como la hiperémesis gravídica son mucho más frecuentes en el primer trimestre del embarazo, aunque también pueden ocurrir en otros periodos de la gestación.
¿Qué Causa la Hiperémesis Gravídica?
Todo el embarazo se caracteriza por drásticos cambios en el cuerpo de la mujer. Sin embargo, los tres primeros meses son los de mayor impacto para determinadas partes del organismo porque es cuando esa transición comienza a ocurrir.
La hormona HCG, que es producida por la placenta durante la gestación, es la principal responsable de las náuseas y los vómitos, precisamente porque el cuerpo de la mujer no está acostumbrado a tantos estrógenos y hormonas a la vez. Una vez que el cuerpo comienza a acostumbrarse a estas transformaciones, los síntomas suelen disminuir.
La hiperémesis ocurre cuando hay una producción en exceso de esta hormona por la placenta. Pero esta no es la única causa de esta complicación. Las mujeres que son genéticamente más sensibles a las alteraciones hormonales también pueden sufrir de hiperémesis gravídica, además de mujeres que presentan algún trastorno psicológico como la depresión, por ejemplo.
¿Cómo Diferenciar una Simple Náusea de la Hiperémesis?
Sentirse mareada durante el embarazo, sobre todo en los tres primeros meses, es muy común. Sin embargo, es necesario saber cuándo estos síntomas empiezan a obstaculizar tu vida de alguna manera. Por lo tanto, el momento de buscar ayuda es cuando la mujer ya no puede realizar sus tareas diarias debido a estos vómitos y malestares.
Un ejemplo de esto es cuando la gestante vomita siempre que come algo. Esto termina perjudicando su salud, ya que los alimentos no se absorben correctamente en el organismo, lo que también puede ser un problema para el bebé.
También hay otro aspecto que debatir, que es el de las mujeres que creen que tienen hiperémesis gravídica, pero en realidad solo están pasando por náuseas comunes. Una vez más, lo que va a determinar esto es cuánto estos síntomas están afectando la vida y la salud de la mujer. En caso de duda, siempre es bueno consultar a un médico para obtener respuestas más concretas.
Tratamiento de la Hiperémesis Gravídica
Una vez diagnosticada, la hiperémesis gravídica tiene tratamientos para que los síntomas disminuyan y la mujer pueda volver a vivir su embarazo con mayor tranquilidad. El tratamiento para esta condición consiste en administrar suero intravenoso para evitar que la gestante se deshidrate, además de recibir medicamentos por la vena, para aliviar los síntomas de la hiperémesis gravídica.
El descanso también es un excelente recurso para que la mujer esté menos estresada, lo que también puede disminuir las náuseas y los malestares. En algunos casos, también puede ser de gran ayuda un acompañamiento psicológico.
¿El Bebé se ve Afectado?
Los mayores perjuicios de la hiperémesis gravídica son para la madre, que puede deshidratarse e incluso quedar levemente desnutrida en los casos más graves. Sin embargo, al hablar de un embarazo, hablamos de dos seres al mismo tiempo y, invariablemente, el bebé puede verse afectado de alguna manera.
No obstante, aunque los vómitos ocurran con mucha frecuencia y provoquen dolor abdominal, lo máximo que puede suceder con los bebés es que nazcan un poco más pequeños de lo esperado, algo que puede recuperarse rápidamente con una buena lactancia materna. Por eso, en estos casos, la mayor preocupación debe ser la salud de la madre para que pueda tener un buen embarazo.
Sentirse mareada, lamentablemente, forma parte del proceso de traer un hijo al mundo. Son raros los casos de mujeres que pasaron por un embarazo y no tuvieron problemas con vómitos. Pero, a pesar de ello, también es cierto que la mayoría de estas náuseas suelen ser pasajeras, sobre todo cuando el cuerpo se acostumbra a la nueva carga hormonal. Los casos de hiperémesis gravídica son más delicados y requieren que un médico realice el diagnóstico correcto para que la mujer pueda sentirse mejor.
En cualquiera de los casos, es fundamental que la mujer tenga un embarazo en el que se sienta bien y, a pesar de los momentos movidos, sea un periodo tranquilo tanto para ella como para el bebé. Por eso, si las náuseas comienzan a afectar tu vida, puede ser el momento de consultar a un médico y realizar un tratamiento.
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