Ha llegado el tan esperado momento de introducir los purés y los alimentos a los bebés. Entre tantas recomendaciones de amigos, familiares y sugerencias de los pediatras, muchas madres tienen algunas dudas sobre la rutina alimentaria a partir de los 6 meses. La Organización Mundial de la Salud (OMS) orienta que la introducción de alimentos en esta etapa de la vida es fundamental para satisfacer las necesidades nutricionales que solo la leche materna no cubre. Ofrecer en el menú del bebé opciones ricas en zinc, vitamina A, vitamina C, vitamina B6 y otros nutrientes, es esencial para el desarrollo saludable del niño. La presentación de los alimentos al bebé ocurre de manera gradual, por lo que surgen dudas respecto a los primeros alimentos que se pueden ofrecer al bebé. Mira algunas sugerencias:
Frutas
Estas siempre son las primeras opciones que experimenta el bebé. Al principio, las frutas con una consistencia más sólida se servirán trituradas y en pequeña cantidad. Ofrece al niño una misma fruta durante dos días, observa su reacción con el alimento y solo después presenta otras alternativas. Al probar diferentes sabores el niño despierta su paladar y, con el tiempo, tendrá una mayor aceptación por los diferentes tipos de alimentos. Opciones de frutas para introducir en la alimentación: plátano, papaya, manzana rallada, sandía (sin semillas).
IMPORTANTE: evita sustituir la fruta natural por zumos, aunque también sean naturales. Los zumos pueden dificultar la experiencia del niño con el alimento y retrasar la masticación.
Respeta el apetito del bebé
Los alimentos, cuando se introducen por primera vez en el paladar infantil, pueden causar tanto reacciones positivas como rechazo. Esto ocurre debido a la textura diferente, pero con el tiempo el bebé se acostumbra a las nuevas opciones. El consejo es que si el niño rechaza el alimento después de insistir tres veces, permite que lo toque, lo manipule, se ensucie y tenga una experiencia táctil.
¿Qué alimentos debo introducir en el puré?
Después de presentar las primeras frutas en el menú, es hora de ofrecer los sabrosos purés. Los niños, al igual que nosotros, disfrutan percibir el sabor de la comida, degustan y cuanto más elaborado, mayores son las posibilidades de aceptación del plato. Usa condimentos naturales: la comida del bebé no tiene por qué ser insípida, al fin y al cabo, nosotros tampoco disfrutamos de platos sin sabor. Por lo tanto, apuesta por condimentos naturales como el perejil, cebollino, cebolla, cilantro, aceite de oliva y sal. Todo en pequeñas cantidades y de forma medida. Otros aliños recomendados son:
- Verduras: papa amarilla, zanahoria, patata, remolacha y brócoli;
- Hojas: col, berro, escarola, espinaca y rúcula;
- Carnes: carne roja (cortes magros), pollo, pescado (sin espinas), hígado de res.
Consejos de preparación
- Sofríe la carne de tu preferencia en aceite de oliva
- Añade los condimentos, como cebolla, cebollino, perejil y ajo (si lo deseas)
- Después de sofreír bien la carne y obtener el sabor, añade agua y dos o tres tipos de vegetales. Ejemplo: col, zanahoria y calabacín.
- Espera a que se cueza hasta que el caldo se evapore
- Sirve en el plato y ofrécelo al niño. Ofrece como postre, en lugar del zumo, una fruta. Es recomendable esperar un poco la digestión, al menos unos 30 minutos antes de ofrecerla.
- No des leche al niño después del almuerzo. El alimento dificulta la absorción del hierro, nutriente esencial para el bebé.
Alimentos que debo evitar en los primeros años
Miel: la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (ANVISA) advierte que los niños menores de 12 meses de vida no deben consumir miel. El alimento contiene una bacteria llamada Clostridium botulinum, que puede causar la infección de botulismo intestinal. La advertencia es especialmente válida durante el primer año de vida, momento en el que el niño todavía tiene la flora intestinal en desarrollo. Azúcar refinado: prefiere endulzar los alimentos con azúcar moreno. El azúcar refinado, además de ser muy calórico, es pobre en nutrientes y está relacionado con diversas enfermedades.
IMPORTANTE: Existen alimentos con gran cantidad de azúcar y que están disfrazados en los estantes de los supermercados, como cacaos en polvo y algunas opciones de yogures. Actualmente hay diversas de estas opciones que son más saludables, así que presta atención a las etiquetas.
Café: muchos niños adoran el café, sin embargo, evita al máximo ofrecérselo al bebé, incluso con leche. Es importante resaltar que el café es un estimulante natural que excita directamente el sistema nervioso, provocando reacciones de ansiedad y estrés en el bebé. La cafeína perjudica directamente la absorción de vitaminas y nutrientes, como el hierro, debido a la alta concentración de taninos. Otros alimentos que también contienen la sustancia: refresco tipo cola, té mate, té verde y chocolate. Frutos secos: aunque presenten beneficios para la salud, opciones como almendras, nueces, castañas, cacahuetes, avellanas y pistachos deben permanecer fuera del menú de los bebés, especialmente hasta un año de edad. Como ejemplo de las complicaciones provocadas por los frutos secos, en Estados Unidos, el cacahuete ha sido la mayor causa de alergias en niños en los últimos 11 años. Es importante destacar que los alimentos nuevos deben ser introducidos en pequeñas cantidades, aproximadamente una (cucharadita de café), y observar si el niño presenta algún tipo de reacción durante las siguientes 48 horas. Consulta también: Dieta Vegetariana para Niños – ¿Saludable o Arriesgada? Foto: 422737







