Sé que este tema resulta bastante polémico porque hay quienes defienden fervientemente el parto natural, pero vamos a hablar un poco del parto por cesárea. El parto por cesárea se ha convertido en el más utilizado en los últimos años, a veces por necesidad y otras por comodidad. Este tipo de parto genera algunas discusiones según la situación en que se realice, pero seamos sinceros: existen muchas circunstancias en las que está más que justificado. Hay madres que optaron por la cesárea por temor al dolor, otras porque no podrían dar a luz por parto natural por otros motivos y es importante saber que la cesárea salva muchas vidas en momentos de emergencia.
Pero el objetivo de este artículo no es polemizar, sino aclarar las dudas para aquellas mamás que aún sienten cierto miedo o nunca han pasado por una cesárea. Mis 3 hijos nacieron por parto cesárea: el primero fue una emergencia por sufrimiento fetal, el segundo porque era un bebé muy grande y ya había tenido una cesárea anterior, y el último porque quería aprovechar para realizarme una ligadura de trompas.
En las 3 ocasiones el procedimiento fue igual, lo describo más o menos así: Primero se coloca el acceso, un catéter de gel en la vena, preferentemente en la mano para facilitar la movilidad de la madre después de la cirugía. Por ese catéter entran todo el suero y la medicación durante el procedimiento. Después de colocar el acceso, se aplica la anestesia. No te dejes engañar por el dolor: el dolor depende de la mano que la aplica y de la tolerancia al dolor de la paciente. En mis 3 partos cada aplicación anestésica fue diferente: en el primero no sentí nada, en el segundo sentí mucho peso de la mano del médico y en el tercero fue como recibir una inyección normal.
Después de la anestesia empieza realmente el parto. El médico obstetra comienza a cortar las 7 capas que tenemos en el cuerpo y, al llegar al útero, con mucho cuidado y destreza, estira la fina piel del útero y la corta delicadamente para poder sacar al bebé. Tras el nacimiento, se limpia el útero y se retiran todos los restos del parto. En la vena se administra una medicación para que el útero se contraiga y expulse todo lo que ha quedado, que es la sangre del posparto. La sutura de las 7 capas demora unos 30 minutos aproximadamente, aunque según la experiencia del médico y del ayudante puede ser menos tiempo.
Por supuesto, es un procedimiento invasivo, una cirugía como cualquier otra, pero si la mamá está bien y ha hecho el control prenatal y todos los exámenes correctamente, no hay por qué tener miedo: ¡no se siente absolutamente nada! Técnicamente es así, pero nosotras, las mamás, vemos ese momento con mucha magia, allí nace un niño y con él una madre. Por más hijos que tengamos, cada embarazo y cada nacimiento es único.
En mi caso, el posoperatorio también fue distinto en las tres cirugías: la primera fue tranquila, en la segunda sentí solo una incomodidad mayor y la tercera fue más complicada, pero por el hecho de haberme hecho la ligadura de trompas y porque el médico aprovechó para quitar el exceso de piel, digamos que aprovechó la anestesia e hizo una pequeña reducción de la barriguita que tanto me molestaba. Tomando los medicamentos fue todo muy llevadero; en las 3 ocasiones tomé cefalexina (antibiótico) como prevención, pero esto depende mucho del médico que realiza el parto, según vea o no la necesidad de recetarlo. Normalmente se usan antiinflamatorios y analgésicos posquirúrgicos como el lisador, que no interfieren en la lactancia.
Hoy en día se sabe que la mamá puede y debe tener un acompañante durante el parto. Los papás que estén dispuestos y sean valientes, jeje, nunca olvidarán ese momento tan único y mágico y si la maternidad se niega, está en la ley ‘Ley Federal nº 11.108 ¡haz valer tu derecho! Recuerda que, independientemente del tipo de parto que elijas o de la necesidad que haya en el momento, lo importante es el bienestar de la mamá y el bebé; si todo sale bien para ambos, es lo que más importa.
A continuación, un vídeo del paso a paso y si tienes miedo a la sangre o te impresionas fácilmente, te aconsejo no verlo, ¿vale?
Ahora el vídeo del parto de mi hija Melissa, todo fue muy tranquilo.
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