El gran sueño en la vida de muchas mujeres es tener un hijo. Llevar en tu vientre a esa pequeña persona que fue gestada por ti y que pasó meses desarrollándose mientras tú misma te transformabas en madre es un sentimiento inexplicable. Pero la vida muchas veces nos sorprende de manera inesperada y terrible. Cuando un niño o un bebé muere, afrontar este tipo de duelo puede ser lo más difícil en la vida de muchas personas, pero es algo que es necesario manejar para que la vida pueda seguir adelante. Ser una madre de un ángel es guardar para siempre un sentimiento de angustia en el pecho. Pero existen formas de aliviar ese dolor a lo largo de la vida para que puedas seguir adelante.
Pérdida Gestacional
Quien ve tu situación desde fuera, muchas veces no logra comprender tu vínculo con la vida que estaba formándose dentro de ti. Son muchos sentimientos: tristeza, frustración, culpa, rabia, soledad, entre muchos otros que una madre siente al perder a su bebé durante el embarazo. Y como esto se ve muchas veces como algo menos grave que perder a un niño que ya ha nacido, quizá muchos no comprendan tu dolor. Lo mejor que puedes hacer en ese momento es apoyarte en tu familia, en tu pareja y en tus amigos cercanos. El apoyo de estas personas será fundamental para que puedas superar esta situación y seguir adelante con tu vida, ya sea intentando tener otro bebé en el futuro o simplemente continuar tu vida con felicidad.
Pérdida de un Niño
Cuando pierdes a un hijo, la solidaridad que te rodea suele ser aún mayor. Eso se debe a que el impacto de que una vida tan joven se pierda es muy fuerte para las personas. Lograr comprender lo que ha sucedido conmueve a todo ser humano. Pero la forma de sobrellevar la pérdida es la misma que cuando pierdes un bebé durante la gestación. El sentimiento de ser madre en un momento como este es un dolor inexplicable y algo por lo que nadie quiere pasar. El apoyo de los más cercanos, una vez más, es lo más importante para ti en este momento. 
¿Cómo Superar la Pérdida?
Además del apoyo de las personas a tu alrededor, necesitas realizar un buen trabajo mental para lograr superar una pérdida tan grande. Este normalmente es un momento en el que te sientes sola en el mundo y quieres aislarte de todo. Luchar contra ese deseo, contra ese sentimiento, es importante. Es necesario ser consciente de que hay otras personas en tu vida que también te necesitan y que quieren verte bien. Otras personas también sienten el dolor de la pérdida, aunque no sea igual que el tuyo, pero saber apoyar a los demás en este momento también es de un enorme valor, ya que la gente puede imaginar por lo que estás pasando. Muchas madres se culpan por la muerte de sus hijos, incluso cuando no tienen ninguna relación con ello. Esa culpa es un sentimiento muy común, pero que necesita ser combatido todo el tiempo. Ninguna madre desea el mal para su hijo y, sin duda, ese no fue tu caso. Es necesario pensar que hiciste todo lo que estuvo a tu alcance durante su vida y que esa situación no dependía de tu control. La batalla contra la culpa será diaria y muy difícil, pero también muy necesaria. Acudir a una psicóloga especializada en el tema puede ayudar mucho a una madre de un ángel a superar su pérdida. Estas visitas, sin embargo, no pueden ser forzadas por otras personas. La madre debe estar dispuesta a recibir este tipo de ayuda, ya que si está muy cerrada y no dispuesta, los encuentros con la psicóloga no solo no serán efectivos, sino que pueden generar aún más sentimientos negativos en la madre.
La Unión es Importante
Encontrar a otras personas que lidian con el mismo dolor que tú puede ayudar mucho, sobre todo en el periodo de duelo, donde afrontas muchos sentimientos a la vez. Por supuesto, esta no es una solución definitiva para tus problemas, pero compartir lo que sientes con personas que conocen ese dolor puede ser positivo, ya que sabes que no estás sola en esta situación. Existen diversos grupos que organizan reuniones de madres de ángeles precisamente con el objetivo de que el dolor compartido se alivie de alguna manera. No es posible afirmar que podrás recuperar la felicidad de los días que vivías antes de que tu hijo se fuera. Existe una cicatriz que te quedará para siempre, pero es posible y necesario seguir viviendo. La decisión de intentar o no tener otro hijo en el futuro no tiene que ser tomada ahora. Hazlo a tu ritmo, piensa en ti misma y céntrate en lo que te haga sentir más cómoda en este momento. El tiempo ayudará a curar esa herida. Por más doloroso que sea esto, tendrás que aceptar tu nueva vida, tu nueva condición. Solo así podrás empezar de nuevo. Perder un hijo es un dolor que no puede describirse con palabras. Es algo que, para poder aliviarse, necesita afecto, contacto humano, personas queridas cerca y personas con el mismo dolor compartiendo sus experiencias. Para lidiar con esta pérdida, es necesario tener humanidad alrededor. Ser madre de un ángel significa que has pasado por el mayor dolor que alguien puede llegar a vivir. No importa si perdiste a tu hijo durante la gestación, cuando era bebé o ya niño. El vínculo que una madre crea con su hijo es muy fuerte y nunca deja de existir. Es importante buscar ayuda, reunir fuerzas para levantarse y seguir con la vida. Siempre existe una manera de transformar ese dolor en una fuente de fuerza para continuar. Consulta también: Embarazo Después de un Aborto – ¿Cuándo Volver a Intentarlo? Foto: Nikon D610







