Enfrentar un embarazo, ya sea planeado o no, sin la ayuda de la pareja, con recursos y apoyos limitados, puede ser una experiencia muy aterradora. Por eso, el tema de la pensión alimenticia para mujeres embarazadas es una duda de muchas mujeres en la actualidad.

Derechos Garantizados

Toda mujer embarazada tiene derecho a recibir alimentos, independientemente de si está casada, soltera o es menor de edad. La gran mayoría de las mujeres embarazadas no conocen esta posibilidad de solicitar ayuda antes del nacimiento del bebé, ya que consideran que esto solo funciona cuando están casadas. Pero la verdad es que cualquier mujer embarazada que necesite ayuda económica durante la gestación y no tenga el apoyo del padre del niño puede solicitar a la justicia el pago de una pensión alimenticia para embarazadas que debe ser brindada por el progenitor. Solo tiene que comprobar la paternidad, lo que puede ser un obstáculo para algunas.

¿Cuál es el Nombre Correcto de la Pensión Alimenticia para Embarazadas?

La pensión alimenticia para embarazadas se llama alimentos gravídicos, un tipo de pensión alimenticia específica para mujeres embarazadas. Al mes, solo 2 o 3 mujeres embarazadas buscan la Defensoría Pública para presentar la solicitud de pensión alimenticia para mujeres embarazadas. Una cifra bastante pequeña en comparación con los 230 casos que atiende mensualmente un Defensor.

¿Qué dice la Ley de Alimentos Gravídicos?

El artículo 2° de la Ley 11.804 dice que: Los alimentos a los que se refiere esta Ley comprenderán los valores suficientes para cubrir los gastos adicionales del período de embarazo y que de él se deriven, desde la concepción hasta el parto, incluyendo alimentación especial, asistencia médica y psicológica, exámenes complementarios, hospitalizaciones, parto, medicamentos y demás prescripciones preventivas y terapéuticas indispensables, según lo determine el médico, además de otros que el juez considere pertinentes. Párrafo único. Los alimentos a los que se refiere este artículo corresponden a la parte de los gastos que deberá ser cubierta por el futuro padre, teniendo en cuenta también la contribución que deberá aportar la mujer embarazada, en proporción a los recursos de ambos. Es decir, la ayuda financiera concedida servirá para cubrir gastos como: exámenes, medicamentos, alimentación especial, asistencia médica y psicológica, parto, ajuar del bebé y otros gastos que el juez considere necesarios. Esta ley surge del principio de solidaridad familiar, con la finalidad de la protección integral, buscando garantizar el derecho a la vida del bebé y de su madre, así como el principio de la dignidad de la persona humana.

Dificultades en la Solicitud de Pensión Alimenticia para Embarazadas

El mayor problema para la embarazada que decide solicitar la pensión alimenticia para embarazadas es demostrar quién es el padre del niño que aún no ha nacido. Durante el embarazo, no es posible realizar la prueba de ADN que confirma la paternidad, porque durante la gestación la recolección de esta prueba puede poner en riesgo la vida del bebé. Así que el gran desafío es que la mujer consiga otros tipos de pruebas para demostrar al juez quién es el padre del bebé que está gestando. Pero esto no debería ser un problema, ya que, según la Defensoría Pública, fotos, mensajes en el teléfono móvil, correos electrónicos y testigos presenciales (personas que vieron y sabían del vínculo entre la pareja) pueden ayudar a acreditar que existía una relación en la época en que la mujer quedó embarazada. El valor de la pensión alimenticia para embarazadas tiene en cuenta las necesidades de la madre en este período y las posibilidades del padre. Después del nacimiento del niño, se establece el valor de la pensión alimenticia para embarazadas de acuerdo con las posibilidades del padre y las necesidades del niño. Si el padre no tiene condiciones de pagar, la obligación puede recaer sobre los familiares más cercanos a él. Es importante recordar que la acción de Alimentos Gravídicos tiene un objetivo diferente al de la acción de investigación de paternidad. Si la madre, después del nacimiento del niño, quiere probar la filiación, debe iniciar la acción adecuada para el reconocimiento de paternidad. Una vez que la acción de pensión alimenticia para embarazadas tiene como finalidad únicamente costear los alimentos y ayudar a la mujer solo durante el embarazo, sin exigir como requisito la prueba evidente de la paternidad.

¿Cómo Solicitar la Pensión Alimenticia para Embarazadas?

Para tener derecho a la pensión alimenticia para embarazadas, la mujer debe indicar las circunstancias en las que ocurrió el embarazo, presentar una prueba que certifique el embarazo y exponer sus necesidades, indicando el nombre del posible padre, su profesión y el valor aproximado de sus ingresos.

¿Cuáles Fueron los Cambios Positivos Tras Esta Ley?

El surgimiento de la ley no genera la conciencia del deber, pero sí una responsabilidad para los padres, asegurando al hijo, desde la concepción, el derecho a un buen desarrollo y a un nacimiento digno. Incluso el hijo fruto de una relación terminada tendrá la certeza de que fue apoyado por sus padres. Ante esto, surge la ley que posibilita que, de manera amistosa, la embarazada y el padre contribuyan al nacimiento digno del niño. Se trata de una paternidad responsable, en la que ambos progenitores se comprometen solidariamente con el embarazo, posibilitando el reparto de los cuidados de una vida que aún no ha llegado. La concienciación sobre la importancia de los padres en la crianza de los hijos permite visualizar cómo será el futuro de ese niño. Los padres que conviven armoniosamente, incluso después de una ruptura, tienden a criar hijos con una buena base y sin traumas y daños futuros. Ver También: ¿Cómo Saber Quién es el Padre de Mi Hijo? Fotos: succo