Barriga tonificada y cuerpo esbelto es el sueño promovido por muchas jóvenes en las redes sociales. Este estereotipo y la búsqueda desenfrenada del estándar es la principal razón que lleva a muchas mujeres a desarrollar serios trastornos alimentarios, como la anorexia, la bulimia y ahora, la pregorexia, que son mujeres embarazadas que tienen un miedo excesivo a engordar. El trastorno llamado pregorexia es un término en inglés que une pregnant (embarazada) y anorexia. La palabra es de origen popular y no se utiliza en el ámbito médico. La enfermedad es poco estudiada por la ciencia, ya que son pocos los casos de pacientes que pueden desarrollar el trastorno. La pregorexia puede afectar principalmente a pacientes que ya presentan algún tipo de trastorno alimentario. Factores genéticos, temas familiares y condiciones psicológicas también se evalúan durante el diagnóstico. La complicación afecta gravemente la salud del bebé, aumenta los riesgos de aborto, nacimiento prematuro y de bebés con bajo peso.
Abdominales Tonificados en el Embarazo y Posibles Riesgos
Debido a la moda fitness que viene dominando las redes sociales, blogueras famosas e influencers exhiben sus cuerpos tonificados y muestran que es posible quedarse embarazada y aún así no perder los músculos abdominales. Aunque este tipo de conducta recibe mucha desaprobación del público, lamentablemente puede verse como un ejemplo de comportamiento y algo positivo, sobre todo entre adolescentes y mujeres más jóvenes. Quienes presentan este trastorno tienen el hábito de seguir dietas restrictivas y realizar una práctica extenuante de ejercicio físico, incluso después del embarazo. Sin embargo, durante la gestación cualquier tipo de exceso o restricción, puede ser altamente perjudicial para el bebé. La actividad física con moderación y bajo supervisión profesional es buena para la salud de la embarazada, ayuda en el trabajo de parto y proporciona varios beneficios. Sin embargo, el exceso de ejercicios durante el embarazo puede sobrecargar la zona lumbar y las articulaciones. Es importante destacar que durante la gestación la mujer tiene las articulaciones más debilitadas, y los ejercicios intensos pueden provocar lesiones.
Primeras Señales de Pregorexia
- Obsesión con la forma física;
- Evitar cualquier tipo de grasa, por temor a engordar;
- No acepta que es común ganar peso durante el embarazo y lo evita al máximo;
- Cree que está gorda, cuando su cuerpo muestra lo contrario.
- Suele comer sola (por temor a que alguien le llame la atención) o salta comidas;
- Existen casos de uso de laxantes e inducción del vómito.
¿Cómo Ayudar?
Familiares y amigos también pueden notar las señales de la enfermedad en la embarazada y ayudarla a buscar ayuda de un especialista terapeuta psiquiatra o nutricionista. El tratamiento en los casos de pregorexia ayuda a la gestante a aceptar su cuerpo, comprender los cambios y por qué son necesarios, además de ayudar a afrontar el cambio como algo que forma parte de una nueva etapa.
IMPORTANTE: para evitar el aumento excesivo de peso durante el embarazo los especialistas recomiendan una alimentación saludable y equilibrada cada tres horas.
Lo ideal es comer en este periodo pequeñas porciones y evitar el consumo de grasas y azúcares, pero nunca adoptar una alimentación restrictiva. Muchas madres se equivocan al pensar que solo deben aumentar el peso del bebé, sin tener en cuenta que el embarazo conlleva otros cambios que también modifican el peso en la balanza, como: el aumento del flujo sanguíneo, placenta, líquido amniótico, aumento de los senos y mayor acumulación de grasa que es común en esta etapa.
¿Cuál es el Peso Ideal en el Embarazo?
Generalmente, la recomendación se realiza según el Índice de Masa Corporal de la mujer (IMC) antes del embarazo. Las mujeres que tienen un peso adecuado pueden aumentar de 11 a 16 kg. En gestantes que ya presentaban sobrepeso u obesidad antes del embarazo también es natural el aumento de peso, pudiendo subir de 5 a 9 kg.
Tengo Miedo de Engordar Durante el Embarazo, ¿Y Ahora?
Un embarazo puede ser saludable y permitir la recuperación del cuerpo anterior de forma tranquila. El miedo a engordar durante el embarazo no debe interferir en la salud de la madre y del bebé. Por eso, es imprescindible realizar el seguimiento con el obstetra y nutricionista, ambos guiarán cuál es el mejor camino para un embarazo saludable y con peso adecuado. Ver también: ¿Cómo No Engordar Durante el Embarazo? Foto: digitalmarketingagency







