Toda niña, cuando llega a los 8 o 9 años de edad, ya empieza a notar algunos cambios en el cuerpo de las mujeres, principalmente al observar a su madre. Es natural que la niña en esa franja de edad se sienta ansiosa esperando su primera menstruación, pensando en cómo será y qué sentirá, pero es normal que ocurra entre los 9 y los 16 años de edad, siendo más común, por el desarrollo, a los 12 años.

La primera menstruación, también conocida en medicina como menarquia1, puede ocurrir precozmente a los 8 años de edad, debido a algunos factores hormonales de la niña y, según información de algunos especialistas, la alimentación y el estilo de vida también pueden adelantar este periodo. El cuerpo va mostrando algunas señales que indican que la primera menstruación está próxima, claro que es imposible saber la fecha exacta, pues simplemente ocurre. Las señales sirven para mostrar que tu cuerpo se está preparando, desarrollando y madurando sexualmente.

Por eso es esencial que las madres de las niñas hablen y expliquen sobre esa etapa de la vida y lo que ocurrirá posteriormente. Después de la primera menstruación, la niña ya podrá quedar embarazada y también adquirir enfermedades de transmisión sexual, por lo tanto, los cuidados deberán duplicarse y los consejos también.

Señales de que la Primera Menstruación está Llegando

Los síntomas del SPM (síndrome premenstrual) también pueden ocurrir en las niñas que están próximas a tener su primera menstruación, pasando por un periodo de irritabilidad, emociones a flor de piel y mucha ansiedad, eso es porque sus hormonas están desbordadas2.

Aumento y sensibilidad de los senos – Una de las señales más evidentes de la entrada en la pubertad es el crecimiento de los senos, lo que causa una gran sensibilidad. Es normal que los senos crezcan de forma desigual, pudiendo uno ser más grande que el otro durante un tiempo. Se aconseja que la niña utilice sujetadores con relleno en esta etapa, ya que proporcionan mayor sujeción, protección y comodidad a los senos.

Crecimiento de vello en el cuerpo – Otra señal evidente es el crecimiento de vello púbico y en las axilas, que normalmente ocurre después del inicio del crecimiento de los senos. Al principio, los vellos aparecen finos y suaves, cambiando sus características tras el desarrollo del cuerpo de la niña.

Flujo vaginal – Una señal que debe vigilarse de cerca es el flujo vaginal, ya que es natural que aparezcan flujos blanquecinos o amarillentos en el periodo que antecede la primera menstruación; normalmente, empiezan a aparecer unos 6 meses antes de que ocurra3. Puede haber un aumento considerable en la semana en la que va a ocurrir la primera menstruación, por lo tanto, conviene estar atenta para prepararse lo mejor posible para ese momento.

Estas son señales que normalmente vienen acompañadas de cólicos y alteraciones en el estado de ánimo, y se pueden aliviar con algunos medicamentos de fácil acceso que brindan alivio casi inmediato. También ocurrirán transformaciones en el cuerpo, además del aumento de los senos y el crecimiento del vello púbico, las caderas se ensancharán haciendo que el cuerpo de la niña se parezca cada vez más al de una mujer.

Cuando ocurra la primera menstruación, el ciclo durará en promedio de 3 a 8 días y se presentará de color oscuro o marrón, y deberá reaparecer después de 30 días. No es una regla que la niña tenga un ciclo regular, ya que en el primer año de su ciclo menstrual es natural presentar variaciones en el ciclo, regulándose de forma natural con el paso del tiempo.

Lo ideal es estar preparada y saber preparar a tu hija para ese momento, sin mucha ansiedad ni mucha exposición, ya que las niñas suelen ser más reservadas con este asunto. Llévala para mostrarle la variedad y opciones de compresas y cómo debe utilizarlas; en este momento, más que nunca, necesitará que estés a su lado orientándola.

Puesto que se trata de un mundo nuevo, enseñar cómo usar la compresa y todos los cuidados de higiene también es esencial. Sea cual sea la opción de compresa que se utilice, no se debe pasar más de 3 horas con la misma. Conviene advertirle que lleve siempre en su bolsa o mochila 2 o 3 compresas de recambio además de una braguita por si acaso hay «accidentes» donde la ropa se manche.

Si tu hija aún es muy pequeña para tener la primera menstruación y las señales de que está por venir son muy evidentes, puedes hablar con el pediatra. Existe la posibilidad de retrasar la menarquia para asegurar el crecimiento óseo adecuado, mediante la aplicación mensual de inyecciones hormonales. ¡Las inyecciones deben administrarse hasta que llegue el momento adecuado para la menstruación!

Vea también: ¿Qué es la menstruación? Dudas y Transformaciones

Foto: Esther Simpson, SCA Svenska Cellulosa