Es natural que las mamás primerizas tengan mil dudas y preguntas sobre el baño del bebé, especialmente si se puede o no bañar al recién nacido por la noche. Es normal que se preocupen mucho sobre lo que se puede o no se puede hacer con su bebé. El bebé recién nacido necesita integrarse en la rutina de la familia, que irá adaptándose según los hábitos del día a día. Para que este momento sea tranquilo tanto para la mamá como para el papá, es necesario que ambos se sientan seguros y encuentren respuestas a las preguntas más frecuentes de este momento. ¿Se puede bañar al recién nacido por la noche? ¿Cuántos baños debe tomar el recién nacido al día?

¿Cuáles son los Cuidados Que Se Deben Tener en el Baño del Recién Nacido por la Noche?

La verdad es que no hay ninguna contraindicación para que el baño del bebé recién nacido sea por la noche, solo se deben tomar algunos cuidados para no comprometer su salud. La hora del baño debe prepararse teniendo en cuenta la temperatura del ambiente, la temperatura del agua, el clima y los productos de higiene que se van a utilizar. Es importante que todo esté al alcance de la mano, especialmente si vas a bañar al bebé sola, así que separa todo lo que vayas a usar antes del baño. El baño nocturno ayuda al bebé a relajarse y dormir mejor. Así que puedes bañar a tu recién nacido por la noche sí, porque no existen riesgos para este momento tan especial.

Cuidados Durante y Después del Baño

Presta atención a la temperatura del agua, que debe estar en treinta y siete grados (37º), puedes medirlo con un termómetro de bañera o comprobarlo con la muñeca, lo importante es que el agua no esté ni muy fría ni muy caliente1. ¿Se puede bañar al recién nacido en la noche aunque haga mucho frío? No hay restricciones, pero el lugar del baño debe estar caldeado, aproximadamente entre veintidós y veinticinco grados, para que el recién nacido se sienta cómodo y no corra ningún riesgo. Algunos trucos ayudan en este momento: al quitarle la ropa al bebé, lo correcto es envolverlo en un pañal suave de tela y llevarlo a la bañera; cuando ya esté en contacto con el agua puedes quitar el pañal. Esto evita que sienta frío y le ayuda a sentirse más seguro. Los productos de higiene deben ser propios para bebé, para no causar irritación en la piel ni picar los ojos. La elección de estos productos depende de la mamá o de la necesidad de cada bebé. Después del baño es importante secar bien el cabello y mantener al bebé envuelto en la toalla, para evitar que esté expuesto a corrientes de aire o sienta frío, el baño del recién nacido no debe durar mucho.

¿Cuántos Baños Toma un Recién Nacido?

La duda sobre cuántos baños debe tomar un recién nacido es muy frecuente, pero ¿existe una cantidad ideal? Es importante tener en cuenta que el recién nacido está limpio y en cada cambio de pañal se realiza la higiene local, siendo recomendable por los pediatras que este cambio se haga por lo menos cada tres horas2. No hay un límite para la cantidad de baños, pero un baño al día es lo ideal para un recién nacido, sin embargo, si hay necesidad, sobre todo en días calurosos o situaciones en las que el bebé esté muy inquieto o irritado, un baño extra puede ayudarle a calmarse y relajarse. Pero se recomienda a partir del segundo baño restringir el uso de jabón, es importante usar menos para no resecar la piel de tu bebé. Un producto que ayudará a la piel de tu bebé son los hidratantes y aceites infantiles, ideales para dar un masaje después del baño, este acto tranquiliza y relaja a tu pequeño, contribuyendo a una excelente calidad del sueño.

Cómo Proceder con el Baño de tu Bebé

Este momento puede ser muy estresante, especialmente para mamás sin experiencia, pero el instinto maternal junto con algunos consejos ayuda mucho. Mira paso a paso cómo bañar a un recién nacido3.

  • Para lavar el cabello y el rostro de tu bebé se recomienda envolver su cuerpecito en una toalla, así estará seguro. Coloca tu brazo por debajo de su cuerpo y la mano en su cabeza. Con el cuerpo fuera de la bañera y la cabeza hacia dentro de la bañera, lava el cabello con una pequeña cantidad de agua desde el frente hacia atrás de la cabeza.
  • Cuidado con los oídos del niño, no se recomienda que entre agua en las orejas, evitando posibles infecciones. El acto debe hacerse con suavidad sin frotar, solo pasa la mano suavemente por el rostro y el cabello.
  • Para lavar el cuerpecito de tu bebé es importante sostenerlo con tu brazo en la espalda y sujetar por debajo de las axilas, así la cabeza queda apoyada en tu antebrazo.
  • Gira al bebé con cuidado para lavar la espalda y el culito, debes apoyar el pecho y la carita del niño con tu brazo y la mano siempre sosteniendo su cabeza con la barbilla apoyada.
  • Al terminar el baño, seca a tu bebé con una toalla muy suave, no frotes y seca muy bien todos los pliegues de tu niño. Pon el pañal y vístelo; en cuanto a las cremas hidratantes y pomadas para prevenir la dermatitis del pañal, queda a criterio de cada mamá.

Lo importante es que sigas tu instinto maternal, nunca falla y cada mamá tiene su manera especial de tratar a su bebé. Aprovecha este momento al máximo, es único y debe ser relajante para ambos. Mira También: Baño del Recién Nacido – Momento Inolvidable Foto: amyelizabethquinn