Si te ha parecido curioso el hecho de roncar después de estar embarazada, debes saber que es un proceso natural para la mayoría de las mujeres1. Roncar en el embarazo se considera normal y según los especialistas, suele ocurrir en el segundo trimestre de gestación, desapareciendo después de la llegada del bebé.
La alteración física que ocurre y que provoca el ronquido en el embarazo está relacionada con la progesterona2, que puede provocar hinchazón de las vías respiratorias, lo que lleva a un bloqueo parcial del paso del aire.
Esta ligera hinchazón puede desembocar en apnea del sueño, cuya principal característica es la manifestación de ronquidos fuertes y cortos periodos de interrupción de la respiración durante el sueño3. Se estima que la mitad de las embarazadas presentan apnea del sueño en el embarazo y que tras el parto, el problema suele desaparecer.
Descubre cómo dejar de roncar durante el embarazo
Incluso siendo considerado un problema común en el embarazo, muchas mujeres pueden sentirse incómodas o tener noches de sueño interrumpidas. Algunos consejos pueden ayudar a que la embarazada deje de roncar durante la noche, mejorando la calidad del sueño.
Posición al dormir – La posición ideal es de lado, que puede facilitar el paso del aire, mientras que la posición boca arriba es la menos recomendable, debido al efecto contrario.
Productos que pueden ayudar – Las tiras o dilatadores nasales pueden ayudar a minimizar los episodios de ronquidos durante el embarazo, ya que dilatan la nariz y facilitan el paso del aire, mejorando la calidad de la respiración.
Almohadas – Se pueden encontrar en el mercado almohadas conocidas como anti-ronquidos que ayudan a un mejor apoyo de la cabeza, manteniendo libres las vías respiratorias, lo que favorece la respiración.
CPAP nasal – Este es un aparato utilizado para desobstruir las vías respiratorias y puede incluso alquilarse en tiendas especializadas.
Cuidado con el peso – El exceso de peso también suele estar señalado como una de las causas del ronquido, por lo que cuidar la dieta y buscar realizar alguna actividad física durante el embarazo es recomendable.
¿Roncar es perjudicial para el bebé?
En una investigación realizada por la Universidad de Michigan, Estados Unidos, se observaron a 1600 mujeres embarazadas y la conclusión del estudio señaló que, en las mujeres que roncaban regularmente (tres noches o más por semana), hubo una mayor incidencia de parto por cesárea en comparación con las mujeres que no roncaban.
Según el diario británico Daily Mail, científicos analizaron 1673 casos de embarazadas y concluyeron que las mujeres que afirmaban sufrir de ronquido crónico, es decir, que antes del embarazo ya presentaban el problema, eran dos tercios más propensas a tener hijos con un 10% por debajo del peso normal.
Cuando se trata de un problema de apnea del sueño, lo ideal sería que la embarazada consultara con un especialista para evaluar la situación, ya que uno de los síntomas de la apnea es la síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS), que puede interrumpir la respiración durante algunos periodos mientras la persona duerme.
En casos graves, esta interrupción de la respiración puede ocurrir decenas de veces en una noche, lo que provoca la disminución de la cantidad de oxígeno en la sangre; si es un caso grave de apnea del sueño, existe el riesgo de hipertensión o de preeclampsia.
IMPORTANTE: En caso de mujeres que ya presentaban el problema de apnea del sueño antes del embarazo, es importante que el especialista esté informado para que se tomen medidas preventivas y de tratamiento que puedan mejorar la calidad de vida.
Medidas que pueden disminuir la incidencia de ronquidos en el embarazo
En el embarazo, el cuidado con el peso es esencial, y estar por encima del peso también constituye un factor para el agravamiento de los ronquidos durante el sueño. Lo ideal es que la embarazada siga una dieta saludable que incluya diariamente frutas, verduras y hortalizas.
El ejercicio físico puede mejorar la calidad de la respiración. Durante el embarazo, los más recomendados son los ejercicios acuáticos como la natación y la gimnasia acuática, así como los ejercicios aeróbicos moderados como caminar, preferiblemente en lugares con sombra y zonas verdes.
El cambio frecuente de la almohada y de la ropa de cama es importante, ya que la acumulación de ácaros puede generar reacciones alérgicas e incluso desencadenar episodios de ronquidos durante la noche.
Aunque las embarazadas sean conscientes de los riesgos del tabaquismo y el alcohol, merece la pena recalcar que estas prácticas también influyen en la obstrucción de las vías respiratorias, aumentando la incidencia de ronquidos durante la noche, además de perjudicar la salud del niño.
Si los episodios de ronquido persisten después del nacimiento del bebé, es importante que la mujer busque ayuda especializada para tratar el problema. Si se trata de un caso de apnea del sueño, es esencial que haya tratamiento, ya que, a diferencia de lo que durante muchos años se creyó, el ronquido frecuente no es normal y puede ser perjudicial para la salud.
Ver también: La Mejor Posición para que la Embarazada Duerma
Foto: Bart Everson







