La sequedad vaginal es un problema muy frecuente entre las mujeres de cualquier edad, aunque ocurre con mayor frecuencia en aquellas que están cerca de la menopausia o que ya han pasado por ella.

Qué es la Sequedad Vaginal

Caracterizada por la disminución o ausencia de fluidos vaginales naturales, la sequedad vaginal termina generando molestias durante las relaciones sexuales. Esto ocurre porque la vagina se vuelve menos húmeda y puede no tener la misma elasticidad, lubricación y textura esperadas1.

Principales Causas de la Sequedad Vaginal

Además de la menopausia, el uso de ciertos medicamentos y sustancias también puede resultar en sequedad vaginal. El problema también puede ser causado por desequilibrios hormonales originados por varios otros motivos.

La producción de secreciones vaginales está íntimamente relacionada con la hormona estrógeno y muchos factores pueden influir en el delicado equilibrio hormonal del cuerpo. El estrógeno es responsable tanto del moco cervical como de la lubricación sexual. Si hay falta de esta hormona, puede ocurrir la sequedad2.

La sequedad vaginal puede producirse por factores como el estrés, trastornos en los ovarios e infecciones vaginales. Otro factor que puede provocar este problema es el inicio del embarazo, especialmente en el primer trimestre de gestación debido a una baja irrigación sanguínea en la pelvis. También es común que ocurra durante el periodo de lactancia por los cambios en los niveles hormonales. El consumo excesivo de alcohol y el tabaquismo también pueden causar sequedad vaginal.

Para las mujeres en edad reproductiva, muchas veces la sequedad vaginal puede ser consecuencia de un desequilibrio hormonal, que también se acompaña de ciclos irregulares. En algunos casos, cambios en el estilo de vida y en la alimentación pueden ser suficientes para restablecer el equilibrio hormonal.

Durante la menopausia, es común experimentar sequedad vaginal porque en este período los ovarios dejan gradualmente de producir estrógeno. Una diferencia crucial de la sequedad vaginal en la menopausia es que, aunque sea normal, hay que prestar atención. Al ser un síntoma que puede durar mucho tiempo, es necesario consultar a un médico para discutir los tratamientos posibles. La sequedad vaginal prolongada puede causar complicaciones como la atrofia vaginal.

La sequedad vaginal es un problema frecuente en la menopausia, pero también afecta a mujeres que aún están lejos de esa etapa. Miles de mujeres sufren con la falta de lubricación vaginal, incluso en el grupo de 19 a 35 años, con vida sexual totalmente activa y en plena fase productiva.

En muchos casos no existe ninguna razón fisiológica sino causas psicológicas, debidas a traumas, miedos o inseguridades generados por diversos factores o experiencias de la mujer. En estos casos, lo más recomendable es buscar la ayuda de un psicólogo o terapeuta para tratar la causa en profundidad y lograr una mejor calidad de vida sexual.

Otra situación muy común entre las mujeres es la falta de estímulo por parte de la pareja, así como la falta de armonía durante el sexo. Son situaciones que también pueden afectar la lubricación, causando sequedad vaginal. Por ello, se aconseja poner atención en los preliminares, preparar el cuerpo y buscar una relación sexual más placentera.

Una forma de ayudar en este momento y aumentar el placer es usar lubricantes o geles lubricantes. Pero para quienes están intentando quedar embarazadas, es importante recordar que los lubricantes comunes son nocivos para los espermatozoides. Da preferencia a lubricantes «amigables con la fertilidad», que imitan el moco fértil y ayudan a los espermatozoides en vez de dificultarlos.

El estrés puede afectar, incluso la ansiedad por satisfacer más a la pareja que a una misma puede influir en la lubricación. La relación sexual es un momento de entrega, de placer mutuo y de estímulos por ambas partes. Así que relájate, explórate y disfrutad del momento.

Si no se trata, la sequedad vaginal puede convertirse en un problema en la vida de pareja. Puede generar dolor intenso durante las relaciones sexuales, lo que hace que la mujer vaya perdiendo el deseo.

La falta de libido y de deseo sexual puede afectar la armonía de la pareja y provocar problemas psicológicos como culpa y baja autoestima, en ambos. Cuidar la vida sexual de la pareja es cuidar para que la relación siempre sea saludable.

Debido a la sequedad, la penetración puede resultar dolorosa y, en ocasiones, hasta traumática. El sexo puede ir acompañado de escozor e incluso aparición de lesiones en las paredes vaginales, que en algunos casos llega a causar sangrado. El dolor puede extenderse incluso después del acto sexual, llegando a dificultar la micción.

El problema no debe ser visto como algo pasajero o trivial, y es necesario acudir al ginecólogo para evaluación y tratamiento. Se investigará el uso de medicamentos que puedan ser responsables de la sequedad vaginal, así como otras causas orgánicas, a fin de solucionar la situación y restablecer la lubricación vaginal.

Si es necesario, se puede recetar el uso de lubricantes para ayudar en el tratamiento, hasta que la lubricación vaginal vuelva a la normalidad.

¿Cómo Tratar la Sequedad Vaginal?

Solo un ginecólogo es capaz de identificar la verdadera causa de la sequedad vaginal. Es necesario analizar todos los medicamentos utilizados, así como realizar análisis para evaluar los niveles hormonales y descartar posibles infecciones.

Tras descartar todas las posibilidades, se definirá el tratamiento adecuado. En el caso de mujeres que sufren sequedad vaginal por acercarse a la menopausia o por estar pasando por ella, el problema son los desajustes hormonales. En estos casos, la mayoría de las veces el tratamiento indicado será la terapia de reemplazo hormonal.

Cuando es ocasionada por el uso de ciertos medicamentos, suspender su uso o cambiarlos por otros con diferentes componentes puede ser la solución. El uso de lubricantes también es una alternativa, al menos hasta descubrir la verdadera causa de la falta de lubricación.

Los más recomendados son los producidos a base de agua porque no irritan las mucosas. Es importante destacar la diferencia entre lubricantes e hidratantes vaginales. Los hidratantes deben usarse de forma continua y combaten los efectos de la sequedad prolongada. Los lubricantes están indicados para reducir la fricción durante las relaciones.

Sin embargo, esto no significa que los lubricantes no puedan ser terapéuticos. Si no hay secreciones vaginales o si hay alguna alteración en ellas, los espermatozoides pueden ser afectados. Mientras que los lubricantes comunes pueden dañar a los espermatozoides, algunos lubricantes imitan el moco cervical. Esto hace que las relaciones sean más placenteras y favorece el embarazo.

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