Muchas mujeres pasan por algunas dificultades en la búsqueda del segundo embarazo. A pesar de haber tenido un embarazo previo, a veces el segundo embarazo puede tardar en llegar. Se trata de una infertilidad ocasional sin motivo aparente, ya que esta mujer o pareja ya tiene un hijo. Algunas parejas tienen el primer hijo y, después de un tiempo, retoman los intentos de quedar embarazados pensando que será más fácil, pero no siempre es así.
El problema con el segundo embarazo es precisamente la expectativa de facilidad con la que la mujer quedará embarazada. Más aún si para el primer embarazo el proceso fue relativamente rápido, las preocupaciones pueden empezar a aparecer después de un tiempo de intentos para el segundo embarazo. Para una pareja sana en edad reproductiva, se considera normal, seguro y recomendado un periodo de un año de intentos para un nuevo embarazo.
Los factores que generan preocupación ante el retraso del segundo embarazo pueden ser diversos y las situaciones en las que aparece esta dificultad también son muy variadas. La pareja que pretende tener un hijo más y cuyos intentos superan el año debe acudir al médico, así como las parejas que buscan el primer embarazo. Los exámenes son fundamentales para descubrir el motivo de la espera sin resultados. Al investigar la razón de la tardanza del positivo para el segundo embarazo, el médico encargado de tratar a la pareja debe tener en cuenta si:
- El primer embarazo es del mismo hombre que los intentos actuales
- Si hay algún nuevo factor físico que esté impidiendo el segundo embarazo
- Estilo de vida (salud, alimentación y adicciones)
- Factores externos (vestimenta, accidentes, etc.)
Para quienes buscan el primer o incluso el segundo embarazo, hay que tener presente que la salud debe ser la mejor posible. Dejar de lado el tabaco, las drogas y el alcohol en los intentos de embarazo puede ayudar a que el embarazo ocurra con mayor tranquilidad1. Motivos físicos que puedan impedir que parejas fértiles (que ya embarazaron) logren otro embarazo deben ser investigados. Pruebas hormonales para hombre y mujer, ecografía uterina y espermograma son algunos de los exámenes básicos para quienes buscan el segundo embarazo.
Algunas enfermedades pueden desarrollarse después del primer embarazo, especialmente si el tiempo de espera para el segundo es muy largo. El tiempo puede provocar una infección uterina, anovulación y alteraciones hormonales en la mujer. También puede causar infección testicular en el hombre, que puede desarrollar baja cantidad de espermatozoides o incluso baja calidad.
Tratamientos para parejas que buscan el segundo embarazo
Normalmente, los casos de segundo embarazo son más sencillos desde el punto de vista médico. Lo importante es que la pareja tenga la disposición de buscar la razón de la infertilidad actual. Tras un año de intentos, se debe acudir a un buen profesional que pedirá algunos exámenes complementarios para verificar la salud de la pareja. Las parejas con antecedentes de infertilidad para el primer embarazo pueden o no presentar dificultades para el segundo embarazo. En estos casos específicos se deben realizar nuevos estudios para diagnosticar qué lo está impedindo. En situaciones más concretas, como endometriosis, ovarios poliquísticos o incluso varicocele, ya se puede iniciar un tratamiento para reducir el tiempo de espera de la pareja.
Otro factor que puede influir mucho e incluso causar más espera para un segundo embarazo es la edad. Mujeres mayores de 35 años pueden tener mayores dificultades que una mujer más joven, de unos 25 años, por ejemplo. Cuanto mayor la edad, más tiempo puede tomar quedar embarazada debido a la calidad de los óvulos. Una diferencia importante en quienes buscan el segundo embarazo y tienen ya cierta edad, alrededor de los 40 años, es que se debe reducir el tiempo de espera de un año a seis meses. Además, una buena recomendación es la ingesta de vitaminas adecuadas para la fertilidad2.
Si el embarazo no ocurre, la investigación sobre la pareja debe ser iniciada por el médico. Los problemas más habituales que dificultan el segundo embarazo pueden ser los mismos que ya existían antes del primero. Recordemos que el tiempo puede hacer que una enfermedad avance y, por ello, quedar embarazada se haría más complicado. Exámenes a realizar para investigar una infertilidad secundaria:
- Hormonales: detectarían alguna alteración que esté impidiendo la ovulación
- Ecografía: verifica la existencia de problemas como ovarios poliquísticos, endometriosis, miomas, quistes o adherencias en las trompas que dificulten el embarazo
- Espermograma: verifica si hay alteración en el líquido seminal, presencia de infección
Descartadas las enfermedades que impiden el embarazo, se puede tomar un nuevo camino. El médico puede aconsejar procedimientos y medicamentos como inductores3 y vitaminas para la fertilidad de la mujer, como suplementos adecuados y sin riesgos para la salud.
Tener la paciencia de esperar el segundo embarazo puede no ser más sencillo que para las mujeres que intentan el primero. La espera nunca es agradable para la pareja que desea un hijo, y las incertidumbres sobre lo que pasa en el cuerpo, ya que hubo un embarazo anterior, vuelven el proceso doloroso. Se trata de expectativas y situaciones diferentes, que no deben minimizarse solo por el hecho de haber tenido un hijo antes.
En los casos de parejas donde el primer embarazo no siguió adelante, se debe realizar una investigación más completa con el médico responsable del tratamiento. Buscar problemas genéticos, hormonales, e incluso factores posibles como la trombofilia es muy importante para el éxito del segundo embarazo.
Nota de la autora: La búsqueda del segundo embarazo fue un proceso bastante largo para nosotros. Inmediatamente después del primer año de Joana, comenzamos los intentos que se prolongaron durante 3 largos años. Aunque ya teníamos una hija, cada ciclo negativo era una frustración aún mayor que la primera vez que lo intentábamos. Visitamos varios médicos y el 90% de ellos decía que era cuestión de tiempo, que no éramos infértiles porque ya teníamos una hija. Pero ¿sabes cuando esa explicación no te basta? Sentía que tenía que hacer algo más por nosotros.
Fue entonces en una conversación con mi marido que decidimos hacernos exámenes para saber qué estaba ocurriendo. Acudimos a médicos especialistas, un ginecólogo para mí y un urólogo para él. Tras todos los estudios, se constató la presencia de una varicocele. El médico dijo que siempre estuvo ahí, pero junto con una infección reciente, el estado del esperma empeoró. El tratamiento fue relativamente sencillo y corto, y después de 3 meses con Vitergan y tribulus, ¡me embaracé por sorpresa! Ya ni esperábamos una noticia así tan pronto. Puedes leer más sobre este camino en la historia de parto de Dudu.
Este relato nos deja claro que las dificultades para embarazarse no dependen solo de la mujer.
Haz de tu médico tu mejor aliado, pues solo él podrá indicarte las mejores alternativas después de evaluar tu caso.
Ver también: Endometrio y embarazo – Una combinación perfecta







