La palabra toxoplasmosis en el embarazo siempre asusta a las mamás durante este período, y no es para menos, ya que incluso siendo una infección considerada común para la mujer puede traer serios riesgos para el bebé.
Causa de la Toxoplasmosis
La toxoplasmosis es causada por un protozoo llamado toxoplasma gondii, que se encuentra en carnes crudas o poco cocidas, tierra contaminada y principalmente en las heces de animales como el gato.
Cómo Descubrir la Toxoplasmosis en el Embarazo
Durante el control prenatal el obstetra solicitará exámenes que pueden indicar que la mamá ya es inmune a la toxoplasmosis en el embarazo, esto es bastante común, ya que es natural que el ser humano desarrolle inmunidad a lo largo de la vida y en estos casos la futura mamá ya no tiene que preocuparse.
Por el contrario, si la mujer no tiene inmunidad, la toxoplasmosis en el embarazo puede causar retraso mental en el bebé y ceguera. Por lo tanto se deben tomar todos los cuidados, mantener la máxima higiene y eliminar del menú las carnes crudas y poco hechas y evitar al máximo los alimentos crudos en general.
El cuerpo humano normalmente produce anticuerpos que combaten el germen o bacteria que intenta afectar el organismo, y durante la gestación se solicitan dos exámenes para análisis, IgG e IgM.
El IgM indica cuando la mujer tuvo contacto con el parásito recientemente, normalmente en un plazo de 7 días, mientras que IgG informa si la paciente ya tiene inmunidad contra la enfermedad porque desarrolló toxoplasmosis en alguna etapa de su vida.
Para los exámenes que dan IgM positivo es necesario un seguimiento, ya que tras un período de aproximadamente 1 mes, el IgM se tornará IgG positivo, indicando inmunidad para el resto de la vida.
Qué se Verifica en el Examen
Por eso en el examen de sangre solicitado se verifica la dosificación de IgG de toxoplasmosis en el embarazo reactivo que informará si ya se es inmune o, en caso negativo, que se está vulnerable a contraerla y se aconsejan diversos cuidados para evitarlo. Si ya existen sospechas de contagio, lo ideal es observar los síntomas y en caso de duda acudir al médico.
Algunos Síntomas de la Toxoplasmosis
La toxoplasmosis en el embarazo puede ser asintomática o no y cuando presenta síntomas, ocurren como:
- Escalofríos
- Dolores musculares
- Fiebre alta
- Dolores de cabeza
- Ganglios por todo el cuerpo
La fatiga, con sensación de una gripe fuerte, también es común durante el cuadro de toxoplasmosis en el embarazo, y aparece en promedio 3 semanas después del contacto con el protozoo. Estos son síntomas que la madre puede llegar a sentir, pero en el caso de que el bebé sea infectado durante el embarazo, cuanto menor es el tiempo de gestación, mayor es el daño al feto.
Existen riesgos de aborto espontáneo y hasta de evolución a un bebé muerto al nacer, aparte de los síntomas ya mencionados como ceguera y retraso mental. Otro problema diagnosticado debido al contacto con la toxoplasmosis en el embarazo es la hidrocefalia en el bebé, y puede afectar a otros órganos del feto.
Cómo Evitar el Contacto con la Toxoplasmosis
Si en tus exámenes no figura inmunidad a la toxoplasmosis en el embarazo, el cuidado debe ser el doble y las medidas deben seguirse al pie de la letra, como:
- Lávate bien las manos antes de preparar los alimentos
- Asegúrate de que las carnes y los alimentos en general estén bien cocidos antes de ingerirlos
- Lava bien frutas, verduras y hortalizas.
- Cuidado al manipular jardines, la tierra puede estar contaminada. Por lo tanto, se recomienda el uso de guantes en este periodo
- Si tienes gato, delega la función de limpiar la caja de arena a otra persona o si no es posible, hazlo usando guantes.
En cuanto a los gatos, si tienes un minino vacunado, que no sale a la calle y tampoco tiene contacto con otros animales que puedan tener la enfermedad, existe una mínima posibilidad de que tenga la enfermedad y te la transmita.
Pero si tienes dudas y quieres estar más seguro, un veterinario puede realizar un examen de toxoplasmosis a tu gato, solo para garantizarlo.
Tratamiento Para la Toxoplasmosis en el Embarazo
Lamentablemente el tratamiento para la toxoplasmosis en el embarazo es muy limitado, no existen muchas opciones salvo el uso de antibióticos para reducir la posibilidad de contaminación del bebé. Existen antibióticos adecuados para cada fase de la gestación, se recomienda la espiramicina en el primer trimestre y ácido folínico, sulfadiazina y pirimetamina en el segundo y tercer trimestre.
En algunos casos, el obstetra puede considerar pertinente realizar un examen llamado cordocentesis, que tiene la función de verificar si el bebé fue infectado. Este examen se realiza extrayendo una muestra de sangre del cordón umbilical y solo puede hacerse después de 18 semanas de gestación, en caso de que se diagnostique que el bebé contrajo toxoplasmosis en el embarazo, el tratamiento solo se iniciará después del nacimiento.
Ver también: Primer Embarazo – Exámenes y Procedimientos Iniciales
Foto: Ben Lowery, sean dreilinger, Stefan Pasch







