El útero bicorne, también llamado útero bicorno, es una malformación congénita en el útero que se caracteriza por la presencia de una membrana que divide el útero en dos. Esta membrana puede ser pequeña o considerarse completa, dividiendo totalmente el útero y formando dos cavidades.
Esta malformación ocurre en el útero durante su proceso de desarrollo y formación de los órganos del feto, aún dentro del vientre materno. El útero considerado normal tiene forma de pera invertida y mide aproximadamente 7,5 cm x 5,0 cm y 2,5 cm de grosor, pero algunas mujeres tienen el útero con formas diferentes. Existen muchos casos en los que las mujeres pasan toda la vida sin descubrirlo; en otros incluso han tenido hijos sin saber que presentan alguna anomalía. Por este motivo, el útero bicorne no imposibilita necesariamente el embarazo; puede ofrecer cierta dificultad, incluso para mantener al bebé hasta los 9 meses de gestación, pero existen casos en los que sí es posible tener hijos, de hecho, es la gran mayoría de los casos.
El útero bicorne, o su nombre más popular, útero con dos cuernos debido a su apariencia dividida, es una de las anomalías uterinas más comunes. Su aspecto es similar al de un corazón con una hendidura en la parte superior, lo que disminuye el espacio uterino para el crecimiento de un bebé en desarrollo, por eso los riesgos de parto prematuro son elevados en estos casos. Debido a la sobrecarga del útero, el cuello uterino puede empezar a abrirse muy pronto y ser necesaria una cerclaje para retener al bebé. El útero bicorne puede presentarse en distintos grados. La división puede ser más o menos profunda. También es posible que las partes divididas tengan tamaños diferentes; esto significa que no siempre están divididas exactamente a la mitad con un 100% de precisión.
¿Existe Tratamiento para el Útero Bicorne?
Para las mujeres que desean quedar embarazadas y tienen dificultades, su ginecólogo puede solicitar una serie de exámenes para detectar cuál es el problema real y confirmar la anomalía uterina, incluso a través de una simple ecografía se puede determinar el problema. Pero exámenes específicos como la histerosalpingografía, que es una radiografía con el uso de contraste, pueden precisar mejor el diagnóstico. Además, este examen permite determinar en qué parte del útero sería más viable que ocurra una gestación y cuáles son los riesgos de aborto en caso de que el embrión se aloje en la parte más pequeña del útero.
Otra opción de tratamiento es la laparoscopia, donde mediante una pequeña incisión en la cavidad abdominal se inserta un instrumento denominado laparoscopio que transmite imágenes a un monitor. Durante el procedimiento, el médico puede retirar el tabique que está impidiendo el paso. La retirada del tabique deja el útero con un aspecto habitual y entonces las probabilidades de aborto disminuyen significativamente.
El tratamiento para el útero bicorne sólo está indicado quirúrgicamente cuando imposibilita o dificulta el embarazo. Sin embargo, como son casos aislados, el médico hará un análisis profundo para saber qué caso requiere más atención o aquellos que ni siquiera necesitarán cirugía. He visto a varias mujeres con útero bicorne ser madres sin ningún problema, solo se necesita un poco de suerte y mucha fe.
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