Un problema poco conocido, pero frecuente entre las mujeres, es el de las várices en el útero o várices pélvicas, como también se las conoce1. Estas várices son venas dilatadas que aparecen en la zona del útero, ovarios y trompas, más conocido popularmente como varicocele, que también puede ocurrir en los hombres afectando las venas de los testículos2

Las várices en el útero suelen aparecer en mujeres mayores de 30 años de edad, normalmente después del segundo embarazo y con síntomas parecidos a otros problemas ginecológicos. Por eso, el diagnóstico correcto puede demorar más.

Los síntomas comunes de la varicocele o várices en el útero son:

  • Dolor o molestia durante la relación sexual;
  • Dolores abdominales fuertes, similares a los cólicos;
  • Incontinencia urinaria.

El aumento del flujo sanguíneo y la sensación de peso en la región pélvica también son señales de várices en el útero, pero no siempre el cuerpo alerta de que algo está mal, existiendo casos en los que aparecen sin ningún síntoma o donde hay síntomas parecidos a los de la endometriosis.

¿Cómo detectar y qué causa las várices en el útero?

Los estudios indican que la causa de las várices en el útero es la dilatación de las venas ováricas, por ello se presentan en gran parte en mujeres que ya han tenido más de un embarazo. Quien hará el diagnóstico o derivará para los exámenes será el ginecólogo.

Normalmente, los exámenes solicitados para la confirmación son la tomografía abdominal, ecografía transvaginal, flebografía y angiorresonancia. Existen casos de mujeres que no presentan ningún síntoma y descubren la condición accidentalmente, en exámenes de rutina o incluso en una cirugía abdominal.

¿Cómo tratar las várices en el útero?

Lamentablemente no existe cura para las várices en el útero. Sin embargo, hay diversos tratamientos que ayudarán a controlar los síntomas. Se puede iniciar un tratamiento por vía oral, en el que la medicación actúa directamente reduciendo la dilatación de las venas, o se puede realizar una cirugía, que es muy parecida a la cirugía de várices en las piernas, en la que se realiza un procedimiento para eliminar las várices y aumentar la resistencia de las paredes venosas.

En los casos más graves, el ginecólogo recomienda un procedimiento llamado embolización. Este procedimiento sirve para eliminar todo el bloque varicoso de la región uterina. Es una cirugía considerada pequeña, con anestesia local, y que no deja ninguna cicatriz3. La paciente permanece internada sólo el día del procedimiento, recibiendo el alta al día siguiente y pudiendo regresar a sus actividades normalmente en 3 o 4 días tras la alta. 

Al contrario de lo que algunas mujeres imaginan, las várices en el útero no impiden un embarazo. Sin embargo, debe realizarse un tratamiento antes. En el caso de la embolización, todo el útero se preserva, por lo que no afecta a la fertilidad.

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