Una etapa que no es muy esperada durante el embarazo, pero que todas las mujeres saben que sucederá, es la fase de la hinchazón. Algunas sufren tanto con esta molestia que sienten dificultad para caminar e incluso realizar tareas simples de su vida diaria.
Para eso, existen algunas recomendaciones para que esta incomodidad, casi inevitable, no llegue a obstaculizar tu vida, como es el caso de descansar con las piernas elevadas, la ingesta adecuada de líquidos y también el drenaje linfático durante el embarazo.
Cuidados Principales
Los cuidados básicos como el reposo, la ingesta de líquidos y la alimentación con poca sal son indicados por el propio obstetra, sin embargo, el drenaje linfático no siempre es una recomendación médica, lo que acaba generando muchas dudas para la futura mamá y miedo de que afecte el desarrollo de su embarazo.
Por eso venimos a aclarar estas dudas y recomendar este «salvavidas» que te ayudará mucho en esta etapa difícil, además de ser extremadamente relajante y placentero.
Durante los tres primeros meses de embarazo, el drenaje linfático no está recomendado, ya que existen puntos estimulantes en el cuerpo que pueden provocar el parto prematuro, sin embargo, después de este periodo está totalmente permitido siempre y cuando se realice con un profesional especializado como un masoterapeuta o un fisioterapeuta.
¿Drenaje en Casa?
Por lo tanto, no debe realizarse en casa por personas que desconozcan la forma adecuada de llevar a cabo el procedimiento. El drenaje linfático es un masaje suave, relajante y no requiere de fuerza para su realización. Está recomendado para mejorar la circulación sanguínea y disminuir la molesta hinchazón de piernas, rostro y pies causada por la retención de líquidos que ocurre principalmente al final del embarazo.
Vídeo Explicativo
Indicaciones y contraindicaciones del Drenaje Linfático en el Embarazo
El drenaje linfático está recomendado para las gestantes, sin embargo, existen algunos casos en los que está contraindicado, por eso es necesario hablar con el obstetra y solicitar una autorización. Mujeres con embarazo de riesgo, problemas de insuficiencia renal, con trombosis venosa, hipertensas o que padecen problemas en el sistema linfático no están indicadas para el procedimiento ya que tienen mayor riesgo de complicaciones.
Sus indicaciones van más allá de la retención de líquidos causada por el embarazo, ya que ayuda en la oxigenación de los tejidos, en la nutrición de las células de la piel, previene las várices y disminuye el peso y cansancio de las piernas.
Celulitis y Estrías
Para las mujeres tan preocupadas por las temidas celulitis y estrías, el drenaje linfático en el embarazo también ayuda a combatir estos problemas además de aliviar los dolores musculares causados por tantos cambios en el cuerpo durante este período. Otro beneficio del procedimiento es la preparación para la lactancia, ya que el masaje estimula la producción de leche.
Incluso después del nacimiento del bebé, la mujer puede continuar haciéndose drenaje linfático. Esta vez, además de ayudar a reducir la hinchazón del cuerpo por retención de líquidos, será una gran herramienta para volver al cuerpo anterior.
El drenaje linfático ayuda a acelerar el metabolismo, por lo que la mujer consigue eliminar toxinas a través de la orina. Obviamente, la pérdida de peso no será responsabilidad exclusiva del procedimiento, deberá ir acompañada de una alimentación adecuada y ejercicio físico, en lo posible con orientación de un nutricionista.
Ver también: ¿Por Qué Ocurre la Hinchazón en el Embarazo?
Fotos: angelica








