La lactancia materna es un don femenino, donde el propio cuerpo produce el alimento adecuado y necesario para nutrir y alimentar al bebé sin necesidad de complementos. Se habla mucho sobre la importancia de la lactancia, pero poco se menciona el calostro. ¿Tú sabes qué es? ¿Y cuál es su importancia?

¿Qué es el Calostro?

El calostro es considerado un tesoro, “el oro” de la lactancia materna, ya que es el primer líquido que sale de los senos y contiene los mayores nutrientes, proteínas y todo lo que el bebé necesita para nutrirse.

El calostro sale de los pechos justo después del parto, tiene una apariencia amarillenta, a veces transparente, líquida y se considera bastante espeso y calórico, y se produce en la medida justa para alimentar al bebé durante los 2 o 3 primeros días de vida. Con la lactancia materna exclusiva, el calostro dará paso a la leche materna que vendrá con toda su fuerza para alimentar a tu bebé a libre demanda.

Otras Importancias del Calostro

Además de la importancia nutritiva que el calostro tiene para la salud del bebé, posee poder antiinflamatorio, antimicrobiano y sustancias que ayudan a la inmunidad del recién nacido. Estos aspectos son esenciales para garantizar la calidad de vida del bebé, manteniéndolo lejos de posibles diarreas y alergias, que por su sensibilidad son bastante comunes.

Los bebés alimentados con leche materna y sobre todo aquellos que recibieron el calostro presentan una inmunidad mayor que aquellos que no lo recibieron, sufriendo menos infecciones, incluso de las más comunes, como las virales.

¿Qué Contiene el Calostro Materno?

Ya sabemos que el calostro es rico en nutrientes y se considera la parte más calórica de la leche materna. Pero, ¿qué tiene de tan importante este líquido considerado como oro? ¿Qué tiene de tan especial y único ese poco líquido que el propio cuerpo produce? ¿Acaso se puede encontrar otra alternativa para sustituirlo?

El calostro contiene gran cantidad de proteínas, vitaminas, minerales, agua, carbohidratos y leucocitos que son de suma importancia para la nutrición y para reforzar el sistema inmunológico del bebé. Su proporción de grasa es menor que la de la leche madura, pero tiene una mayor concentración de sodio, potasio y cloro, además de inmunoglobulinas.

Por eso, en medicina se hace una comparación muy lógica, equiparando el calostro a la administración de la primera vacuna, debido a su acción protectora contra diversas infecciones. La vitamina A que contiene en su composición es importante para la protección de los ojos y la lucha contra infecciones.

Además de toda la nutrición y protección que aporta el calostro, es a través de su ingestión que el funcionamiento del intestino se estimula, facilitando la expulsión del meconio con mayor rapidez, disminuyendo así la probabilidad de aparición de ictericia.

Anticuerpos Maternos

Es en el calostro donde los anticuerpos maternos se transfieren al bebé protegiéndolo de factores externos después del nacimiento. Pasados los tres primeros días, la leche de transición hasta que llegue la leche madura será el alimento del bebé. En esa etapa se encuentra un mayor índice de grasa y azúcar, y la mujer sentirá sus pechos más pesados y llenos que en las demás fases de la lactancia.

Por muchas fórmulas y complementos que se creen, ninguno hará el mismo trabajo que el calostro y la leche materna. Ninguno logrará aportar los mismos nutrientes ni ofrecer lo que la propia naturaleza materna proporciona: los anticuerpos maternos. Por eso los médicos afirman, recomiendan y refuerzan la importancia de la lactancia materna exclusiva en los primeros 6 meses de vida.

La lactancia materna es un verdadero acto de amor, de persistencia y de superación de las madres. Es un momento de entrega total y no siempre transcurre como en una escena de telenovela. En los primeros días es común que la mujer sienta dolor, que los pezones se agrieten, que la leche se endurezca y que incluso surja el deseo de dejar de amamantar, pero todos los beneficios del calostro y la leche materna en la vida del bebé compensan el esfuerzo.

Además, claro, de que la lactancia es un momento delicioso, de miradas y de esas pequeñas manitas tocándote mientras se alimenta con placer. En los primeros días suelen aparecer las grietas y el pezón puede sangrar, así que no te preocupes si el bebé llega a tomar leche con un poco de sangre, no le causará ningún daño.

Habla con tu médico para que te recomiende una pomada que ayude a la cicatrización del pezón o utiliza tu propia leche para ayudar en el proceso. El baño de sol también es un remedio natural que ayuda mucho en la lactancia materna, ya que endurece la piel del pezón y contribuye a curar el área lesionada.

Consulta también: Cómo Aumentar la Leche Materna – Inicio de la Lactancia

Fotos: Enid W. Circuito Fora do Eixo

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Cuadro de Información Clave:

  1. La lactancia materna es un don femenino, donde el propio cuerpo produce el alimento adecuado y necesario para nutrir y alimentar al bebé sin necesidad de complementos.
  2. El calostro es considerado el tesoro, “el oro” de la lactancia materna, ya que es el primer líquido que sale de los senos y contiene los mayores nutrientes, proteínas y todo lo que el bebé necesita.
  3. Además de la importancia nutritiva que el calostro tiene para la salud del bebé, posee poder antiinflamatorio, antimicrobiano y sustancias que ayudan a la inmunidad del recién nacido.
  4. El calostro contiene gran cantidad de proteínas, vitaminas, minerales, agua, carbohidratos y leucocitos que son de suma importancia para la nutrición y para reforzar el sistema inmunológico.
  5. Es en el calostro donde los anticuerpos maternos se transfieren al bebé protegiéndolo de factores externos después del nacimiento.