Un nuevo término utilizado para las madres solteras, madre soltera (madre solo) se ha popularizado mucho en las conversaciones y especialmente en las redes sociales, incluso como hashtag tras desahogos de madres luchadoras que asumen la ardua tarea de criar a un hijo solas. Ser madre ya es sinónimo absoluto de amor y dedicación, pero ser madre soltera, sola, soltera, va mucho más allá de toda la dedicación que una persona puede dar a otra; dedicarse al 100% no es tarea para cualquiera.
Criar, educar, suplir las necesidades, estar presente y dedicarse, estos son algunos de los puntos de responsabilidad para criar a un hijo. ¡Puntos nada fáciles para una pareja, imagina para una mujer sola! En algunos casos más aislados podría decir, ser madre soltera es una elección, pero para la gran mayoría es una situación que surge tras el abandono paterno o la separación de la pareja donde el hombre simplemente se ausenta de la vida diaria del niño, en el mejor de los casos cumpliendo únicamente con su obligación de pasar la pensión alimenticia y eso con suerte.
Sabemos que en el 90% de los casos, la cantidad pagada de pensión alimenticia no logra cubrir totalmente las necesidades de los hijos. Lo que obliga a la madre a trabajar arduamente también para poder mantener a su hijo de manera digna. La madre llega por la noche, cansada, con la cabeza preocupada por las cuentas y todas sus responsabilidades y aún así tiene que estar 100% disponible y atenta para su hijo, ayudarle con los deberes de la escuela, preparar la comida, bañarle, cuidar de la casa, la ropa y todo lo demás que haga falta. Y aun con todas estas tareas debe ser una supermamá, ¡esa es su obligación!
Pueden faltar tíos, abuelos, primos e incluso el padre, ¡pero la MADRE NUNCA PUEDE FALTAR! Madre es aquella que hace de tripas corazón para ver a su hijo feliz, aunque esté exhausta, enferma, con fiebre, pone su dolor a un lado y se levanta para cuidar de su hijo con todo su amor. No es fácil y no siempre resulta bonito ni encantador como en un anuncio de margarina, pero el amor de una madre todo lo vence y todo lo supera, aún más si es madre soltera. La doble responsabilidad de ser madre y padre hace que sus garras estén aún más afiladas, garantizando el bienestar de su hijo y defendiéndolo como una leona de todos los males que le rodean.
Mayores Dificultades de una Madre Soltera
Son muchas las dificultades de una madre soltera a lo largo de todo su camino de crianza y educación. Pero algunos puntos destacan y acaban siendo unánimes en la opinión de quienes encaran esta aventura solas. El primer punto es el de suplir todas las necesidades del niño, tanto financieras como emocionales. Todos saben lo caro que es vivir, lo caro que es alimentarse, lo caro que cuesta estudiar, vestirse e incluso salir a divertirse.
Esta es la primera queja de las madres solteras, la dificultad en cubrir todo esto y aún así ser la responsable de la salud y la educación del niño. Mantener a un hijo y estar presente el 100% del tiempo es una tarea ardua y complicada, exige mucho de la mujer y en muchos casos se vuelve algo estresante. La mujer es persona, de carne y hueso, se cansa, se enferma, necesita un momento solo para ella y aunque sea por unos minutos, necesita desconectarse del mundo. Pero ¿cómo hacer esto siendo madre soltera?
No todas tienen la suerte de contar con una madre o familiar que brinde apoyo y eche una mano cuando es necesario. La gran mayoría se enfrenta sola a su tarea, con uñas y dientes, enfrentando todo el cansancio físico y el desgaste emocional con un solo objetivo: criar a su hijo con todo su amor. El segundo punto de dificultad está en la división de tareas del día a día con el niño, ya que hacerlo todo sola y cuidar cada detalle es sumamente agotador. Tener al padre cerca para dar un baño, cambiar un pañal o incluso turnarse por las noches para levantarse hace toda la diferencia. ¡Y ni hablar cuando enferman! Un niño enfermo necesita de muchos más cuidados, y eso cuando no hay que salir corriendo durante la madrugada al médico de urgencias, y hacerlo sola, ¡realmente no es fácil!
La tercera queja es la soledad. Tras dormir el niño, no tener con quién conversar, compartir sus miedos y alegrías y sentirse sola, como mujer. Algunas personas no llegan a entender este punto porque si tienes al hijo no estás sola, ¿verdad? Pero el vacío que se siente en estos casos es distinto, es la falta de apoyo y el deseo de sentirse segura, alguien con quien compartir las dificultades y pensar juntos en buscar una solución.
Y la cuarta queja es sobre el prejuicio, ¡y vaya si existe! Desde siempre las madres solteras han sido mal vistas por la sociedad, como si fuera solo culpa de ellas el criar a un hijo solas. La pregunta de por qué no está con el padre del niño y querer saber qué pasó es tan rutinaria que muchas madres solteras acaban perdiendo hasta la paciencia. Por eso, ahórrate los cuestionamientos, tus dudas y tus «opiniones», la única que sabe qué pasó y lo que vive es quien está en su propia piel.
Ver También: ¿Cómo Saber Quién es el Padre de Mi Hijo?
Fotos: Aljafet Chable, Deni Williams







