La mujer durante el embarazo se prepara para amamantar1, y cuando sus senos empiezan a llenarse de leche nota algo extraño en la región de las axilas parecido a un bulto, ¿y qué puede ser? Al acudir al médico descubre que hay producción de leche en esa zona también y entonces se entera de que tiene una mama accesoria. La mama accesoria o mama axilar, como también se le llama, es un hecho poco conocido entre las mujeres, pero que genera mucha incomodidad a quienes sufren este problema. Algunas mujeres pueden notar la mama accesoria en cuanto entran en la pubertad y ocurre su menarquia. ¡Pero algunas pueden pasar toda la vida sin sentir síntoma alguno! La gran mayoría de las mujeres solo nota algo diferente cuando quedan embarazadas y llega el momento de amamantar; la molestia es tan grande que es imposible que pase desapercibida2. Pero, ¿por qué ocurre esto?

Durante la fase de desarrollo del embrión de sexo femenino, las glándulas mamarias se distribuyen como una línea que va desde las axilas hasta los pliegues inguinales, que se encuentran cerca del ombligo. Algunos médicos incluso hacen la comparación con perros y gatos que tienen varias mamas para amamantar a sus crías. Sin embargo, con el desarrollo, esas mamas se van atrofiando y solo quedan dos ubicadas en el pecho.

Estas dos mamas terminan de desarrollarse solamente con la llegada de la pubertad, cuando la joven pasa por un momento de transición hormonal y sus senos crecen. Sin embargo, algunas mujeres no tienen todas las mamas atrofiadas y acaban quedando una o más en otras partes del cuerpo, siendo más común en la zona de la axila. A este suceso se le da el nombre de mama accesoria, o como la denominan los médicos, polimastia. Algunas mujeres, al sentir la molestia, pueden confundirse con exceso de grasa, especialmente cuando se localiza en la zona de la axila.

¿Cuáles son los Síntomas y el Tratamiento para la Mama Accesoria?

Algunas mujeres pueden notar ya alguna diferencia, molestia o incomodidad cuando están próximas a su periodo menstrual, y otras solo cuando están amamantando y la glándula mamaria localizada en otros lugares además de los senos comienza a hincharse e incluso produce leche. Los dolores que sienten en la región son muy similares a los de los senos, con la misma sensibilidad y son sensibles al palpar y apretar como los senos. El lugar es un poco duro y al palpar con más cuidado es posible sentir un pequeño nódulo interno parecido al que se encuentra en los senos. Cuando la mujer sube de peso, la mama accesoria aumenta y cuando baja de peso también se reduce, por eso puede confundirse fácilmente con grasa extra. Lo mejor que se puede hacer al notar algo diferente es acudir a un ginecólogo para su verificación.

El tratamiento es sencillo, pero quirúrgico, ya que no existe tratamiento farmacológico para el problema. No se trata de un problema grave, pero causa mucha incomodidad y dolor como para dejarlo. La cirugía también se considera muy simple y el procedimiento es solo en el área donde se encuentra la mama accesoria. Con un pequeño corte en el lugar es posible retirar la glándula mamaria, dejando una pequeña cicatriz casi imperceptible3. El procedimiento anestésico puede ser con anestesia general o local, decidiéndolo en común acuerdo con el médico que va a realizar la intervención. La cirugía dura unos 30 minutos, y la mujer recibe el alta hospitalaria después de 5 horas del procedimiento. Antes de agendar la fecha de la intervención es necesario realizar varios análisis de laboratorio y un registro fotográfico.

La recuperación tras la retirada de las mamas accesorias se considera tranquila, pero es necesario mucho cuidado para que la mujer no cargue peso ni realice movimientos bruscos, incluso durante el sueño. El periodo de recuperación va de 21 a 30 días.

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Fotos: lorZ, Eirik Solheim