Mamás, es tan bonito ver a nuestros pequeños crecer, y una de las etapas que más me gusta particularmente es empezar a darles alimentos diferentes a la leche materna o a la leche artificial. Si el bebé se alimenta exclusivamente del pecho o incluso si recibe leche artificial, la llamada fórmula infantil, esto ocurre en el 6º mes. Es cuando el bebé comienza a consumir frutas, vegetales, legumbres, cereales y carnes. Con mis hijos, aunque tomaban pecho, siempre seguí las recomendaciones de la primera pediatra de mi hija mayor, ella me recomendó comenzar con alimentos salados alrededor del 5º mes. Se trata de papillas batidas en la licuadora y con diversos alimentos ligeros y de fácil aceptación para los niños.

¿Cómo comenzar a introducir?

El pediatra y un nutricionista materno-infantil serán quienes orientarán1, pero aun así algunas mamás pueden quedarse con dudas, por eso voy a dar algunos consejos sobre cómo hacer la introducción alimentaria para el bebé sin sustos ni miedos. Normalmente se empieza con una fruta o un tubérculo, un alimento por día en la primera semana. En la segunda semana ya podemos iniciar con una comida completa al mediodía (1 legumbre, 1 verdura, 1 carbohidrato como arroz o patatas, 1 proteína como carne, pollo, huevo o pescado y 1 leguminosa, como alubias/frijoles). En la tercera semana se añade otra fruta al menú y después de completar los 7 meses, o tras la recomendación del profesional que acompaña al bebé, se puede comenzar con una cena, completa como la comida del mediodía. Es ideal ofrecer los alimentos bien machacados o desmenuzados al inicio de la introducción alimentaria. Nunca cueles ni liquides los alimentos, porque pierden sus fibras, nutrientes y tampoco estimulan una buena coordinación motora para la masticación. Después de unos 8/9 meses es recomendable ajustar la textura y hacerla más consistente. También existe el método BLW2, donde el bebé es quien dirige la comida, cogiendo el alimento y comiendo con autonomía. Por eso al principio, al no desarrollar aún la coordinación motora para coger trozos más pequeños como el llamado movimiento de “pinza con los deditos”, lo ideal es ofrecer alimentos en cortes y formatos más grandes para que pueda tomarlos con el puño cerrado y llevarlos a la boca.

Yo también solía congelar las porciones de alimentos en recipientes de vidrio. Esterilizaba los frascos con agua caliente, ponía la porción de cada día y los llevaba al congelador; después de estar duros, los tapaba y eso ahorraba tiempo en la cocina. A la hora del hambre del bebé ya tenía a mano, solo era necesario descongelar en el microondas o al baño María. Los alimentos que suelen gustar más a los niños son la patata, zanahoria, mandioca o batata baroa, brócoli y calabaza japonesa. Por supuesto, hay algunos alimentos como maxixe, ñame, remolacha, que deben ser presentados al bebé, así se acostumbra a comer de todo y, sobre todo, a que le guste, afinar el paladar como dice mi madre. Ve probando y así descubrirás cuáles son los alimentos de mejor aceptación para el bebé, la ingestión de zumos naturales, frutas y verduras es muy importante en esta etapa. Es tan común ver vídeos de bebés poniendo caras en esta fase, y esto se debe a los sabores tan diferentes que prueba en esta nueva etapa. ¡Me río mucho cada vez que veo, mira esto!

¡Las muecas de los bebés al probar nuevos sabores!