¿Hasta qué punto tener un segundo hijo es una opción saludable para la familia? Pensando en los pros y los contras, muchas parejas se enfrentan al dilema de tener o no un segundo hijo y en qué puede implicar esto, tanto en beneficios como en dificultades. La decisión de tener un segundo hijo, en primer lugar debe surgir del diálogo y el acuerdo entre la pareja, nunca por presiones sociales externas ni del propio primogénito. Investigaciones recientes publicadas por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) señalan que en 2010 la tasa estadística de fecundidad era de 1,86 hijos por mujer, frente a 2,38 en el año 2000. El descenso se debió, sobre todo, a que los métodos anticonceptivos son más accesibles para toda la población. El análisis también resalta que en los años 90, una de cada diez madres tenía solo un hijo. Actualmente, esta cifra es de una de cada tres. Por tanto, la opción de tener solo un hijo es cada vez más común, lo que incluye diversos motivos que llevan a esta decisión. ¿Es más saludable tener un hijo o más?
¿Cuál es la mejor opción para tu familia? Consejos para ayudar en la decisión:
No actúes por impulso
Esta es una decisión muy personal y única para cada familia. Es necesario analizar el tiempo disponible de la pareja para cubrir todas las necesidades que traerá la llegada de un nuevo bebé. Es un camino que debe decidirse con racionalidad y también con el deseo de la familia. Evaluar los pros y contras con cautela ayudará a tomar esta decisión sin remordimientos en el futuro.
Decisión de toda la familia
Nunca debe tomarse para satisfacer la necesidad de uno de los miembros, como el padre, la madre o el hijo único. Cuidar de un bebé es una tarea que requiere disposición para múltiples labores, por lo que toda la familia debe estar preparada para recibirlo y contribuir como pueda en el día a día. Cuando algún miembro no se encuentra realmente dispuesto a asumir una responsabilidad tan grande, un nuevo hijo, en vez de traer alegrías, puede provocar molestias y sobrecarga.
Prepararse para transformaciones
Todas las reglas y la rutina familiar cambiarán desde el nacimiento de un bebé. Antes de decidirte por la llegada de otro hijo, ten claro ese cambio y adapta poco a poco la nueva rutina familiar. La relación de la pareja sufrirá cambios, así como el día a día con el primogénito, que tendrá que compartir la atención con el hermano y tener más autonomía en sus tareas.
Evalúa la estructura física del hogar y el estado emocional de los padres
¿Vas a tener que pensar en un ambiente adecuado para acomodar a otro niño? ¿Tu casa dispone del espacio necesario para este escenario? Con el tiempo, puede que una habitación para ambos no sea suficiente, además de que los gastos generales se duplican. Cuando ambos padres trabajan fuera de casa, la llegada de un nuevo bebé se debe evaluar con mayor cautela, ya que se corre el riesgo de sobrecargar a los padres. Evaluar cada detalle o situación en el día a día es imprescindible para evitar problemas futuros. Considera:
- ¿Quién cuidará a los dos niños?
- ¿Tendré que contratar también a alguien para las tareas domésticas?
- ¿Disponemos de recursos económicos para este tipo de gastos?
- ¿Qué puedo reutilizar del último ajuar del bebé?
- ¿Estás preparado para renunciar a algún momento importante en tu vida, como la carrera profesional?
IMPORTANTE: Evalúa si tendrás condiciones de afrontar todos los gastos.
Ahora ya no es solo un niño, sino dos que requerirán los mismos cuidados y gastos. Evaluar cuáles son tus planes es muy importante cuando vayas a decidir por la llegada de un bebé. Hay padres que planifican para sus hijos proyectos como estudiar en un colegio bilingüe, cursos o realizar un intercambio. ¿Será posible costear lo mismo para los dos? Si no es así, ¿cuánto pesa esto para ti y cuál sería la solución que propones?
Tiempo para dedicarse
¿Cómo va tu atención con un solo hijo? A partir de ahí ya puedes hacerte una idea de cómo reaccionarás con la llegada de otro. Si la rutina de la pareja ya es muy ajetreada con un solo hijo, ¿imagina con dos? Es importante observar muy bien la rutina de la familia y tener en cuenta que un bebé requiere el 100% de la atención y los cuidados, que comenzarán de cero. Tener en cuenta la vida del bebé que vendrá es un acto responsable y necesario; no pienses solo en ti o en tus deseos personales, sino en cómo será la rutina de ese niño y si estaréis dispuestos a dividir toda la atención entre dos hijos, tanto en el ámbito financiero como emocional. ¿Está la pareja dispuesta a compartir todas las tareas domésticas, los cuidados y la educación de los niños? Todo esto debe evaluarse muy bien. Consulta también: Segundo hijo – ¿Dividir el amor o aumentarlo? Foto: sathyatripodi







